Audi adelanta con éxito su proyecto de fabricar diésel sintético a partir del agua y el CO2

La marca alemana desarrollo un producto al que denomina Crudo Azul que nace a partir de estos dos elementos que toma de la naturaleza y con la mínima inversión energética crea un combustible muy fino.

Redacción Motor

04:14 a.m. 18 de noviembre del 2014

Audi no sólo es una firma exitosa en el desarrollo de motores diésel para las pruebas automovilísticas de alta competencia y resistencia como lo ratifican los repetidos triunfos de sus prototipos en pruebas como Le Mans. Su grado de investigación sobre el uso de este combustible los ha llevado hasta a producirlo de forma sintética.

La firma alemana consiguió recientemente producir el Crude Blue, un diésel sintético de alta pureza, a partir de elementos que se encuentran en la naturaleza como el agua y el CO2 o dióxido de carbono. Y la producción, que ya se está empezando a multiplicar a una escala cada vez mayor está en la actualidad en un rango de 128 litros diarios, que aunque parezca insignificante es enorme si se tiene en cuenta que apenas era un proyecto con muy corto tiempo de ejecución.

Este exitoso resultado, para el que Audi asegura que hace un mínimo gasto energético, se obtuvo en la planta que tiene en asocio con la firma Climeworks en la ciudad de Dresden, Alemania. Pero cómo se obtiene este nuevo 'oro azul'?

Por el momento, los detallles son mínimos pero se sabe que a partir de una electrólisis que sirve para descomponer el agua y que es donde más gasto energético hace la firma, se obtiene el hidrógeno que se termina mezclando con el dióxido de carbono, que se extráe de la atmósfera, y en dos etapas se hacen reaccionar a una temperatura de 220 grados y a una presión de 25 bar.

Este e-Diesel que se genera como resultado, y al que también se le denomina al diésel sintético, se obtiene en un proceso que tiene una eficiencia del 80%. Es decir, mientras la planta produce 160 litros de este combustible al día, resultan 128 utilizables como materia prima para generar el diésel de alta calidad que a diferencia del mineral no tiene ni sulfuros, ni aromáticos y con un índice alto de cetanos, lo que se traduce en una combustión inmejorable, mayor potencia y menor desgaste de los motores.

Lo mejor del proceso es que la extracción del dióxido de carbono se hace del sobrante que tiene la atmósfera con lo cual no se genera un nivel contaminante adicional, y por su pureza este nuevo combustible ecologico, contamina menos. Un avance muy afortunado que debería tener futuro.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.