Audi propone el turbo híbrido como solución a la caída en bajas revoluciones

Al problema del retraso en aceleración que tenían los turbos, la industria propuso una doble pieza, tanto para altas como bajas revoluciones. Ahora, Audi muestra que uno de ellos puede ser eléctrico.

Redacción Motor

04:00 p.m. 21 de septiembre del 2012

Audi sube un peldaño más en los avances que hacen las marcas en la búsqueda de una eficiencia absoluta de los motores con el más reciente desarrollo que ofrecerá un turbo tradicional para las altas revoluciones combinado con otro de funcionamiento eléctrico destinado a las bajas vueltas.

Para entender el alcance de este nuevo avance hay que empezar por lo básico. Un turbo es un dispositivo que tiene una doble turbina con la que se aprovecha la salida de los gases de escape producto de la combustión para aumentar la presión a la que entra el aire en las cámaras del motor. Como resultado hay más oxígeno disponible y se aumenta la potencia y el torque.

Sin embargo, los primeros turbo tenían una debilidad a bajas revoluciones pues no se conseguía 'inflar' lo suficiente el motor y eso hacía que hubiera un retraso en la respuesta del acelerador, lo que significa una pérdida de la eficiencia energética.

Hace unos años, varias marcas resolvieron este defecto con la instalación de un doble turbo (twin turbo), ambos accionados por la salida de los gasesy uno más pequeño que el otro, destinados a suplir las necesidades en cualquier régimen del propulsor. Estos motores son los que en la actualidad se encuentran en boga y los que entregan una mayor eficiencia y menores consumos.

Y aquí es donde entra el nuevo desarrollo, pues Audi propone ahora un esquema híbrido para ese doble turbo. Es decir, seguirá existiendo una turbina movida por los gases de la combustión, pero a su lado estará otra accionada por la electricidad que entrará a trabajar precisamente en esas bajas revoluciones.

En la última fase de desarrollo de este proyecto se instaló en el motor 3 TDI, que entrega 313 caballos de potencia y un torque de 650 Nm entre las 1.450 y 2.800 vueltas. Este 'corazón' se le implantó al Audi A6 y además de la mejora de poder, mostró una reducción en el consumo de menos de 2 galones por cada 100 km de recorrido, lo que equivale a un nivel de emisiones de CO2 de 169 g/km. Cifras impresionantes para un motor de 3 litros.

Y la eficiencia se perfecciona pues el turbo eléctrico sólo se 'enciende' en el momento en que se requiera y se apaga cuando los gases del escape tienen el impulso suficiente para comprimir el aire de entrada.

Además, el consumo de electricidad que requiere el turbo eléctrico se solucionó con la utilización de la energía que se produce con las desaceleraciones y el sistema de la frenada regenerativa.

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