Airlander 10: vuelve el dirigible

La empresa Hybrid Air Vehicles (HAV) está terminando en Inglaterra la enorme aeronave, más larga que una cancha de fútbol.

Revista  Motor

09:55 a.m. 28 de marzo del 2016
Airlander 10

Airlander 10

Se pretende vender como un carguero de enorme capacidad. Puede entregar su encomienda puerta a puerta, sin necesidad de aeropuertos. Dicen que habría un mercado para 1.000 de estos aparatos. Por ahora, este año hará su primer vuelo.

En 1915, el hangar más grande del mundo se levantó en la ciudad de Bedfordshire, Inglaterra, para albergar las entonces fantasías de las máquinas voladoras que inicialmente eran los globos y dirigibles inflados con aire caliente.

Airlander 10

Airlander 10

Después de ese arranque, los ‘airships’ o barcos voladores tuvieron su época de oro de 1920 a 1930, cuando sobrevino la desgracia del dirigible Hindenburg en Lakehurst, New Jersey, el 6 de mayo 1937. El vuelo llegaba de Fráncfort (Alemania) con 97 ocupantes, de los cuales 62 fueron milagrosamente rescatados cuando el aparato se incendió

En ese momento los zepelines comerciales habían volado durante más de 30 años, habían cubierto más de un millón de millas en 2.000 vuelos sin problemas, pero esta catástrofe decretó su final en pocos minutos.

Después de esto, el avión tomó la supremacía en los aires y el zepelín, aunque no ha muerto -pues se conocen numerosos intentos por hacer de nuevo comercialmente este tipo de aparatos-, puede resurgir con un nuevo y monstruoso balón que se está terminando, paradójicamente, en el mismo hangar de Bedfordshire donde empezó parte de la historia.

Los mandos del nuevo proyecto Airlander, que ya está en la fase final para su primer vuelo, los tienen inversionistas ingleses y el mismo gobierno de ese país, conglomerados en una empresa llamada Hybrid Air Vehicles (HAV), que a su vez heredó de otra firma, Lighter than the Air (LTA), los primeros pasos de esta gigantesca aventura industrial, inicialmente subvencionada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que lo veía como una importante aeronave para vigilancia.

Airlander 10, la aeronave más grande del mundo

Airlander 10

En agosto de 2012, el Airlander hizo su primer vuelo, pero un año después se agotaron las arcas del proyecto por el retiro del apoyo de Estados Unidos. Los nuevos inversionistas trasladaron todos los elementos a Inglaterra para terminarlo, cosa que está próxima gracias al apoyo financiero individual y también de UK Innovate, entusiasmados por el futuro que le pintan al regreso de los balones aéreos.

El Airlander es un monstruo, pues es más largo que una cancha profesional de fútbol y 30 metros más que un Airbus A380, por lo cual es el aparato volador más grande del mundo. Tiene 4 motores V8 Diésel de 350 caballos cada uno para avanzar y mover las 20 toneladas que pesa. Pero viene la pregunta: ¿para qué sirve este singular vehículo aéreo?

Hay muchas razones, y muy pesadas, para que los inversionistas tengan estacionados millones de libras esterlinas en su promoción. Primero que todo, la capacidad de carga es muy superior, pero más allá, como no necesita aeropuerto sino puntos de amarre, puede entregar su mercancía puerta a puerta, reduciendo costos de puertos, barcos, aeropuertos, transporte terrestre, papeleos y tiempo, pues aunque su navegar es lento, va directo al blanco.

Puede estar semanas en el aire sin problemas y llegar a los destinos más remotos, además es muy amigable con el medio ambiente por lo cual, más allá de carga, sirve como elemento para vigilancia, vuelo sin tripulación, publicidad, turismo y comunicaciones, entre algunas de sus perspectivas.

Airlander 10, la aeronave más grande del mundo

Airlander 10

El costo de operación es mucho menor también y su versatilidad indica que hay un potencial mercado para unas 1.000 unidades con el fin de aprovechar las características híbridas que ofrece, porque tiene el movimiento vertical de un helicóptero y el avance de un avión. Su ascenso se produce gracias en un 60 por ciento a sus formas, y en un 40 por ciento a la carga de helio, por lo cual opera en cualquier condición de terreno y clima y es orientable gracias a la aplicación vectorial del torque de sus motores.

Pero lo que vemos por ahora es apenas una miniatura del que sería el hermano mayor del 10, el Airlander 50, que podría elevar y llevar hasta 50 toneladas de peso sin necesidad de aeropuertos especiales y sin pistas para tomar impulso o aterrizar.

Por lo pronto, habrá que ver que el Airlander 10 despegue en forma para empezar a aterrizar sus bondades y perspectivas comerciales y ver si en la realidad, más de un siglo después de que aparatos de esta concepción volaran desafiantes, este balón volador es capaz de reabrir un espacio diferente en la aviación.

Airlander 10, la aeronave más grande del mundo

Airlander 10, la aeronave más grande del mundo

Globo, balón y dirigible

Es común confundir o asociar en un mismo aparato estas tres aeronaves que difieren mucho entre sí, aunque todas funcionan con el principio de un gas interno que los infla.

El globo usualmente funciona con aire caliente y no tiene posibilidades direccionales. Viaja dentro del viento.

El dirigible es un vehículo más liviano que el aire, pero que -como su nombre lo indica- se puede direccionar.

El balón o ‘blimp’ se diferencia porque no tiene estructura interna ya que sus formas las toma cuando es inflado. La palabra blimp traduce del inglés barco volador o dirigible flexible. Son muy populares los blimps publicitarios de Goodyear.

Airlander 10, la aeronave más grande del mundo

Airlander 10, la aeronave más grande del mundo

DATOS

El inventor de estos aparatos fue el conde alemán Ferdinand von Zeppelin, cuya empresa Luftschiffbau Zeppelin of Germany se encargó de fabricar dirigibles de estructura rígida. Por asociación, a todas estas aeronaves se les dice Zeppelin, pero en realidad son diferentes. El primer zeppelin, el LZ-1, lo hizo en 1898 en un hangar flotante en el lago Constance. Voló el 1 de julio de 1900 durante 18 minutos y avanzó 18 millas sobre el lago. Tenía muchas debilidades y fue desarmado. El LZ-2 se hizo cinco años después financiado por una lotería aprobada por el Rey de Wutemberg y la hipoteca de los bienes del conde. Llegó hasta el LZ-4 que se destruyó en un aterrizaje de emergencia luego de una tormenta y se incendió. Zeppelin quebró y otros empresarios tomaron los proyectos, pero no avanzaron.

20 toneladas pesa el Airlander y puede llevar 10 de carga. La velocidad de crucero es de 148 kilómetros por hora y puede ascender hasta 20.000 pies. Su velocidad mínima es de 37 kph. Es capaz de estar cinco días seguidos en el aire.

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