El BMW 315/1 fue el primer roadster que lanzó la firma alemana en su historia

Su primera aparición fue en el Salón del Automóvil de Berlín de 1934. Allí BMW presentó este deportivo con motor de 1.5 litros y 40 caballos. Se concibe como la primera generación del actual Z4.

Redacción Motor

04:37 p.m. 08 de agosto del 2012

Si se mira con detenimiento el espejo retrovisor del actual BMW Z4, se reconoce el camino que ha recorrido la marca alemana con cada una de las generaciones que preceden a este deportivo.

La historia se remonta al Salón del Automóvil de Berlín de 1934, donde se vió por primera vez la versión descapotable de la berlina 315, el primer prototipo de un roadster deportivo con líneas excepcionalmente atractivas que lanzó la firma alemana.

Justo detrás del largo y elegante compartimiento del motor, este vehículo ofrecía un habitáculo con dos asientos que eran protegidos por un pequeño parabrisas de una inclinación mayor a la normal y un techo plegable fabricado en lona. 

La parte trasera se distinguía por una curva elegante que le añadía ese toque aerodinámico y especial ya que las llantas traseras estaban cubiertas totalmente con el fin de reducir la resistencia del aire. Adelante, la parrilla era inclinada y ofrecía una entrada de aire suficiente para tener ventilado el motor.

Tanto la berlina como su versión deportiva eran impulsados ​​con un motor de 1.5 litros con seis cilindros en línea que se desarrolló a partir de el modelo original de 1.2 litros presentado en los primeros BMW 303. Un concepto innovador e inusual era que el cárter del cigüeñal y el bloque de cilindros fueron hechos como una sola pieza.

Este propulsor con dos carburadores desarrollaba una potencia de 40 caballos, un torque de 75 Nm a las 2.500 rpm, un consumo de 10.2 litros de gasolina por cada 100 kilómetros de recorrido.

Acoplado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades, podía alcanzar una velocidad máxima de 150 kilómetros por hora y hacer el 0 a 100 en 13 segundos, cifras que lo catalogaron como el carro deportivo más veloz de su momento.

El éxito del BMW 315/1 Roadster en el Salón de Berlín fue tal que la compañía decidió fabricar el modelo en una serie pequeña, 230 unidades entre 1934 y 1935. La mayoría de los BMW 315/1 producidos fueron a parar a manos de particulares.

De hecho, la historia de BMW y sus premios de velocidad comienzan con el 315/1 luego de ocupar el primer puesto del Rally Alpino Internacional de 1934, Nürburgring en 1936 y el Campeonato de Velocidad de Alemania en 1939 con el piloto Ralph Roese que le realizó varias modificaciones para alcanzar más velocidad y potencia.

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