Las carreteras colombianas van por buen camino

A través de la Agencia Nacional de Infraestructura, el gobierno ha planeado y ejecutado vías modernas desde el punto de vista técnico y no político.

Por Redacción Motor

01:08 p.m. 15 de junio del 2015
Carreteras

Archivo particular

Las vías en Colombia se están ejecutando de forma correcta.

Todo indica que el empuje dado por el gobierno nacional para la construcción de una adecuada infraestructura vial en el país va por la ruta correcta, y al término de unos cinco años, Colombia estará prácticamente interconectada con carreteras de calidad.

Este fue el mensaje final que dejó un conversatorio entre Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), y José Clopatofsky, director de la Revista MOTOR, en el marco del Seminario Automotor realizado por Mobil 1 el pasado martes en Bogotá.

De acuerdo con Caicedo Ferrer, el rezago de la malla vial en Colombia se debió a varios factores. El primero de ellos, la politización de los proyectos que le dio prioridad a vías regionales sobre las nacionales en el gobierno anterior.

Un ejemplo es la vía al puerto de Buenaventura, uno de los principales corredores que mueven la economía de la nación, que en el 2006 colapsó, motivando una intervención de urgencia por parte del gobierno que no había atendido debidamente semejante arteria vial.

Otros elementos como la escasa maduración de los proyectos; la visión de corto plazo; las barreras para la consecución de licencias ambientales; la agilidad en la concertación con las comunidades para la compra de predios; y la infaltable corrupción, llevaron a Colombia a un retraso de un 26 por ciento en 2013 frente a otros países de la región. (Ver Costos del rezago).

La buena noticia es que todo esto ya parece hacer parte del pasado y en la actualidad, gracias a la creación de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) conformada por técnicos –antigua Inco que era un fortín político y por el cual pasaron 12 directores en igual número de años–, el gobierno ha podido planear y ejecutar desde el punto de vista técnico las vías que realmente requiere el país para la tan necesaria interconexión y aceleración y modernización de las rutas tradicionales.

Con la ANI el gobierno ha logrado encarrilar la ‘locomotora’ de la infraestructura gracias a la nueva normatividad que establece los parámetros, criterios y condiciones en los modelos de contratación con los concesionarios encargados de la ejecución de las obras.

Vale la pena aclarar que ahora los concesionarios solo pueden tener ganancias de los peajes hasta cuando la ruta o el tramo sean entregados a satisfacción por la ANI, lo cual los obliga a entregar en el tiempo establecido las obras.

Un ejemplo de que esto funciona se dio en días pasados con la entrega anticipada en tres años, por parte de la concesión vial Coviandes, de los primeros 12,5 kilómetros del ambicioso proyecto doble calzada Bogotá – Villavicencio.

Por otra parte, los recursos para financiar las olas uno y dos de vías concesionadas, están ya asegurados mediante una asignación presupuestal de 7.1 billones de pesos para el 2015, siendo la del 2014 la más alta de la historia con 7.5 billones de pesos, es decir cuatro veces lo invertido en la ampliación del Aeropuerto Eldorado.

Sin embargo, los dineros para la tercera ola de carreteras podrían estar ‘embolatados’. De acuerdo con Caicedo Ferrer “los recursos provenientes de la venta de Isagen son necesarios para que no se retrase el cronograma que adelanta la nación”.

Carreteras del futuro

Dentro de los tipos de vías definidos por la ANI, denominados 4G o de cuarta generación, existen tres modelos.

El primero es uno básico de una sola calzada con velocidades medias de hasta 40 km/h y pendiente geográfica de hasta un 10 por ciento, seguido de una intermedia con doble calzada, puentes y velocidades promedio de hasta 70 km/h con pendiente geográfica de hasta un 6 por ciento.

Finalmente, el modelo tres corresponde a un gran porcentaje de las vías 4G que se van a realizar en el país. Son aquellas que disponen de doble calzada, túneles y viaductos para recortar distancias y un bajo grado de pendiente geográfica, lo que se traduce en un menor consumo de combustible y tiempos de desplazamiento.

Según la Cámara Colombiana de Infraestructura, Antioquia, gracias a la voluntad institucional del departamento y municipios (gobernación y alcaldes municipales), en unos años tendrá las mejores vías del país gracias a que optó y trabajó por obtener este último modelo.

De esta forma, este departamento, considerado uno de los ejes económicos de Colombia, podrá sacar sus productos agrícolas e industriales hacia el centro, sur y norte del país con mayor facilidad, abaratando costos de transporte y fortaleciendo su productividad.

Si se cumplen con los cronogramas establecidos con estos proyectos de infraestructura que está adelantando el país, sin duda van a potencializar en unos años su desarrollo económico, mejorando la competitividad y productividad frente a otros países de la región.

Costos del rezago

*Transportar un contenedor de Cartagena a Shanghai cuesta la tercera parte de transportar el mismo contenedor entre Bogotá y Cartagena.
*El costo de exportar un contenedor en Colombia es de 2.355 dólares, mientras que el promedio de Latinoamérica es de 1.299 dólares.
*Producir un barril de crudo cuesta 5 dólares, mientras que transportarlo por carretera cuesta 15 dólares.
*Un camión con una tonelada de carga gasta 1 litro de gasolina en 23 km; una barcaza con el mismo litro y carga, recorre 250 km.
Datos ANDI

Infraestructura en cifras

El ambicioso programa de infraestructura, según datos de la ANI, tendrá una inversión total de 47 billones de pesos en los que se estiman construir 8.100 kilómetros de vías, 159 túneles y 1.335 viaductos, en 30 proyectos viales.

Andrés Baraya Rubiano
Redactor de EL TIEMPO

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