La conducción autónoma, un proyecto que lleva 30 años en desarrollo

En 1985 se da inicio a una serie de pruebas e investigaciones que incidirían en los sistemas futuros de asistencia al conductor. Estas tecnologías buscan mejorar la seguridad y comodidad al conducir.

Redacción Motor

08:32 p.m. 30 de marzo del 2015

Todo empezó hace 30 años con un desarrollo de Mercedes-Benz en asocio con otras empresas europeas llamado EUREKA-PROMETHEUS (Project for European Traffic with Highest Efficiency and Unprecedented Safety). Durante ocho años analizaron aspectos relacionados con el futuro de la movilidad, sugirieron formas de mejorar la seguridad en los vehículos, su eficiencia y el flujo de tráfico. El resultado fue el VITA-vehículo (Vision Technology Aplication) que utilizaba cámaras de vídeo detrás del parabrisas y del vidrio posterior para capturar el tráfico alrededor del vehículo, lo que le permitía frenar, acelerar y maniobrar en consecuencia.

Una amplia gama de innovaciones, como el cambio de carril, asistencia de parqueo y los sistemas de navegación tendrían sus bases en esta investigación.

En 1995 un Mercedes Clase S de prueba, equipado con un computador, viajó de Múnich a Copenhague casi en su totalidad de forma autónoma. En la autopista era capaz de cambiar de carril, adelantar y mantener una distancia segura con los otros vehículos. Como resultado, en 1998 el control de crucero adaptativo Distronic entró en producción para la Clase S, y a partir de esta tecnología Mercedes-Benz desarrolló sistemas de asistencia capaces de detectar situaciones de peligro, advirtiendo al conductor.

Ya en 2010 una amplia gama de sistemas de asistencia al conductor fueron presentados bajo el nombre ‘Intelligent Drive’, permitiendo que los vehículos detecten situaciones peligrosas y reaccionen ante esto. Esto incluye el Asistente de Prevención de Colisiones; el Active Blind Spot Assist –sistema que detecta un vehículo en el punto ciego del conductor y, frena para reducir el riesgo de colisión–; Asistente de cambio de carril activo -que mantiene al vehículo en su carril si el conductor cruza involuntariamente el marcado- y la ayuda activa de parqueo.

Para 2013 Mercedes-Benz demostró la posibilidad de la conducción autónoma, incluso en tráfico complejo. Un Mercedes-Benz S 500 Intelligent Drive recorrió 100 kilómetros de Mannheim a Pforzheim totalmente autónomo, usando sensores y siguiendo la ruta de Bertha Benz que en 1888 hizo el primer viaje largo en automóvil.

Este año, con el F 015 Luxury in Motion, Mercedes-Benz demuestra lo que puede ser el ‘manejo inteligente’ del futuro. El auto usa un sistema eléctrico híbrido con autonomía de 1.100 kilómetros y puede operar en modo manual o autónomo. El conductor se conecta con el exterior mediante seis pantallas integradas en el interior y lo controla por seguimiento ocular, reconocimiento gestual o toques.

El F 015, se diseñó desde el principio como un vehículo autónomo. Presentado en el CES de Las Vegas, se basa en un escenario futuro llamado ‘Visión 2030+’ donde el espacio limitado de las ciudades es muy restringido y la conducción autónoma será algo común. Una parte importante de los desplazamientos cotidianos será cubierta en modo autónomo, creando una nueva cultura de conducción que libera al conductor y crea otro ambiente para los pasajeros.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.