Diseñador español propone un automóvil deportivo inspirado en las motos Yamaha

El diseñador español Albert Rosello, inspirado en los ultra deportivos del momento hace su propuesta sobre como vería un carro fabricado por la marca japonesa de motocicletas.

Redacción Motor

09:07 p.m. 28 de noviembre del 2012

 Las imágenes del Yamaha RCAR

Algunos pocos fabricantes de autos mantienen a la par un portafolio de vehículos de dos ruedas. Casas como BMW, Honda y Peugeot, por citar algunas, son claros ejemplos de que se puede pisar con propiedad esos dos terrenos. Tal vez suene más extraño que un reconocido fabricante de motos busque propuestas de cuatro ruedas, descontando los ATV.

Para ilustrar mejor este caso, el diseñador Albert Rosello ha creado el Yamaha RCAR. Se trata de un deportivo concebido bajo el lema de "el auto con alma de súperbike", acorde con la visión de la marca japonesa y cuya esencia es mantener el menor peso posible con la máxima potencia.

El ingenio de Rosello dotó al Yamaha RCAR de una potencia de 900 caballos 'virtuales', que moverían un auto de solo 1.100 kilos; datos que en la práctica son irrelevantes, porque hasta el momento, el proyecto se limita al mundo digital.

Sin duda el Yamaha RCAR no tiene nada que envidiarle a las formas de los súper-autos italianos; formas afiladas como cuña, linternas de última generación, laterales con unos pliegues que harían temer al viento y en general una estampa elegante y excelsa.

En fin, un excelente ejercicio de diseño que vale la pena por las ilustraciones de este proyecto futurista que podría nacer del mundo de las motocicletas.

Dato
Este es el segundo acercamiento de Yamaha al ámbito de los automóviles, luego que hace unos 20 años se conociera el deportivo OX99-11, de los cuales se hicieron tres modelos antes de desaparecer el proyecto. El concepto utilizaba un motor de V12 3.5 litros con 450 HP y tecnología derivada de la Fórmula Uno de la época.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.