La guerra acabó, pero Jeep nunca paró de luchar

Finalizada la II Guerra Mundial Willys-Overland no demoró en patentar el nombre Jeep y darse a la tarea de convertir a su ‘soldado’ en un ‘civil’.

Redacción Vehículos

02:49 p.m. 21 de julio del 2016
Jeep nunca paró de luchar

Jeep nunca paró de luchar

Cambios iniciales convirtieron al Willys MB en el CJ-2A (CJ, por Civilian Jeep), modelo que evolucionaría progresivamente a lo largo de los años hasta convertirse, en 1987, en el Wrangler.

A su vez este tendría sus consecuentes evoluciones hasta el modelo que conocemos hoy en día, muy arraigado a sus raíces pero con los avances necesarios para mantenerlo vigente. Jeep fue más allá y poco a poco fue diversificando su portafolio, pero las complicaciones nunca estuvieron ausentes.

En 1953 Kaiser Manufacturing Co. compró a Willys-Overland y diez años después cambió su nombre a Kaiser-Jeep Corp., que pocos años después, en 1969, pasaría a manos de American Motors (AMC).

Aunque bajo el mando de AMC se desarrolló la Cherokee XJ, para muchos el modelo más emblemático de Jeep, los problemas financieros fueron en parte solventados por la compra del 25 por ciento por parte de Renault en 1978, solo para que en 1987 Chrysler comprara la totalidad del fabricante.

En 1998 se creó la alianza DaimlerChrysler que se mantendría en pie hasta 2007 cuando se vendió el 80 por ciento de la firma estadounidense, la cual poco después se declaró en quiebra y fue salvada por el gobierno de su país.

La crisis se superó gracias a Fiat S.p.A., que actualmente es propietaria del 61.8 por ciento de Chrysler, movimiento que en 2014 se oficializó con una fusión que hoy se llama Fiat Chrysler Automobiles.

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