Mantenimientos: entre la obligación y la necesidad

Con el pretexto de anular la garantía, las marcas obligan a realizar mantenimientos frecuentes e innecesarios que pueden resultar costosos. Informe.

Redacción vehículos

11:27 p.m. 30 de octubre del 2016
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las marcas obligan a sus vehículos a realizar una serie de mantenimientos frecuentes.

Al comprar un carro nuevo hay cuentas obligatorias por hacer, como las referentes a los créditos, el seguro y, en algunos casos, el Soat y la matrícula. ¿Pero ha tenido en cuenta cuánto podrían costarle los mantenimientos y cada cuánto tiempo o kilometraje debería hacerlos?

Si bien esta es una cuenta importante que se debe hacer, algunas personas suelen dejarla de lado y cuando llega la hora de la primera revisión, también lo hacen las sorpresas por la frecuencia de las idas obligatorias al taller y sus respectivos costos.

Es claro que los vehículos, al ser máquinas que se desgastan con el uso (es de anotar que es totalmente antitécnico obligar a las revisiones por avance del calendario y no del uso del vehículo, que es lo que realmente ocasiona desgaste), requieren de un mantenimiento programado, ¿pero qué es lo realmente necesario y cada cuánto debería revisarse? Pues bien, cada marca tiene su propia visión al respecto.

Chevrolet, Renault y Kia, que con sus Spark GT, Clio Style Sport y Picanto ion 1.25, juegan en el segmento de entrada, tienen cronogramas distintos. El primero es llamado al taller cada 5.000 km (la primera vez con un valor sugerido de 206.000 pesos); el segundo cada 10.000 km (la primera vez con un costo de 264.000 pesos, según la página web de la marca); y el tercero a los 5.000 km o seis meses, lo primero que ocurra (la primera vez con un costo de 436.000 pesos).

Desde aquí ya hay diferencias notables, pues si bien los tres (al igual que los demás carros que analizaremos más adelante) estarán trabajando prácticamente en el mismo entorno y condiciones, sus respectivas revisiones varían bastante en las intervenciones a realizarse y sus costos.

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Chevrolet se limita a efectuar el cambio de aceite, filtro y tapón del cárter, y revisar frenos. Renault agrega rotación de llantas y otros controles (batería, calculadores, etiquetas, testigos, entre otros). Kia, sin embargo, dice utilizar aceite sintético, realiza alineación y balanceo, agrega líquido limpiabrisas y limpiador de frenos.

Mirando sedanes de entrada como el Chevrolet Sail LT, el Renault Logan Dynamique y el Nissan Versa Sense, los dos primeros mantienen los mismos intervalos y elementos de inspección que sus hermanos menores, con precios de 214.400 pesos y 345.000 pesos, respectivamente, en tanto que la última exige la primera intervención a los 5.000 km.

Los 242.819 pesos que cuesta la revisión del Versa incluyen el cambio de aceite, filtro y tapón del cárter, revisión de fluidos, inspección y limpieza del filtro de aire, alineación, revisión y limpieza de pastillas de frenos, revisión de llantas y presión, mantenimiento de la batería (?) y revisión del funcionamiento de los indicadores del tablero.

En cuanto a los hatchback de gama media, el Ford Fiesta SE debe ir al taller cada 8.000 km o seis meses (lo primero que ocurra), el Mazda2 Touring cada 5.000 km y el Volkswagen Polo cada 7.500 km o un año (lo primero que suceda).

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En la intervención del primero, el cambio de aceite y filtro, revisión de llantas e “Inspección Ford” de 35 puntos cuesta 263.000 pesos, mientras que en el caso de Mazda obtuvimos dos resultados muy diferentes según el taller: si bien en ambos solo se realiza el cambio de aceite y filtro, en un taller la cuenta saldría en 162.168 pesos y en otro en 232.000 pesos.

Por su parte, en un taller de Volkswagen la primera revisión del Polo, en la cual al cambio de aceite y filtros le suman alineación, balanceo, rotación de llantas, revisión de suspensión, frenos y sistema eléctrico, en tre otros, nos cotizaron todo por un valor de 598.000 pesos.

Hablando de hatchbacks, subimos un escalón para encontrar al Chevrolet Sonic, cuyo propietario deberá pagar alrededor de 291.900 pesos por su primera revisión; al Kia Cerato Pro que tendrá una cuenta por 438.100 pesos; y el Volkswagen Golf 1.6 cuya primera revisión, según un taller de Bogotá, tendrá un valor cercano a los 580.000 pesos. En los tres casos las revisiones incluyen lo mismo que sus hermanos de marca ya mencionados.

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Finalmente están los sedanes de la llamada gama media-alta, como el Chevrolet Cruze, el Mazda3 Grand Touring y el Volkswagen Jetta Highline 2.5. En su primera revisión, al Cruze se le realiza cambio de aceite y filtro, cambio de filtro del aire (si es necesario) y revisión de frenos, batería y sistema eléctrico, todo por alrededor de 200.000 pesos según un servicio oficial de Bogotá.

El Mazda3 solo necesitará el cambio de aceite y filtro por un valor aproximado de 151.000 pesos de acuerdo a una cotización en un taller de la capital, mientras que al Jetta, según nos comentaron en un taller, le hacen una revisión profunda que incluye cambio de aceite y filtro, cambio del filtro de aire, revisión de luces, del sistema eléctrico y de la suspensión, limpieza de frenos, alineación y balanceo, lubricación de herrajes de las sillas y ajuste de la carrocería (?), entre otros. Su precio: 651.108 pesos.

Cabe anotar que prácticamente en todos los casos la segunda revisión de cada vehículo incluye más elementos a revisar y por lo tanto es más costosa. Hagan el ejercicio.

De todo esto se desprenden varias cosas. Un concesionario y taller de Bogotá le dijo a esta sección que, en cifras aproximadas, el margen de ganancia de la venta de un vehículo es cercano al ocho por ciento y el de la posventa ronda el 16 por ciento. El de los repuestos puede llegar al 20 por ciento, pero allí juegan variables como el valor de la mano de obra (en horas).

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Es decir que el taller, al representarles un margen de prácticamente el doble respecto a la venta, es donde obtienen los mejores resultados. De esas ganancias deben restarse lo que cuesten los programas (software) de análisis de los carros, la mano de obra calificada, equipos, licencias de operación y demás ‘arandelas’, pero igualmente es el ‘As’ más importante de la baraja y uno que está respaldado en el hecho que, de todas formas, los vehículos necesitan de un servicio periódico y que el cliente está obligado a utilizarlos.

Lo que nos lleva al segundo punto: ¿realmente qué mantenimiento necesita un carro nuevo? Sus condiciones y entorno de operación son decisivos, pero a la vez son escenarios que han sido considerados por los fabricantes, y a menos que se trate de situaciones extremas (manejo constante en pista, trochas complicadas, etc.), los desgastes notorios no serán comunes. De serlos, lo más probable es que haya defectos de fábrica y es allí donde entra a jugar la garantía.

En cuanto al aceite del motor, es sabido que puede durar 10.000 kilómetros (como lo siguiere Renault) sin problema, con la opción de realizar el cambio a alrededor de los 8.000 km en caso de condiciones de operación más “pesadas”, en tanto que revisiones como las de mirar testigos de tablero o niveles de líquidos las puede hacer el propietario sin necesidad de ir a un taller especializado.

Revisiones como la alineación y balanceo, limpieza de frenos, ajuste de suspensión o inspección de la batería y sistema eléctrico tal vez no se puedan hacer en casa, pero sí es fácil identificar si el carro las requiere o no. Y seguramente, a menos que se haya sometido a esas “situaciones extremas” que mencionamos, no lo hará a los 5.000, 10.000 o incluso 15.000 km.

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No debería entonces sorprender que los costos de dichos mantenimientos sean tan altos, en muchos casos superando las cuotas del crédito tomado para adquirir el vehículo, y que el momento en que se acaba la garantía se convierta en una especie de liberación para el propietario, quien preferirá llevar el carro a un servicio fuera de la red pero igualmente calificado y mucho más económico. Si es que no lo había hecho desde antes.

Así las cosas, ¿qué opciones tienen los compradores? Como puede intuirse, el estricto programa de mantenimientos se respalda en el hecho que los carros necesitan sus revisiones periódicas, pero la cantidad de elementos a revisarse en ellas (sobre todo cuando son más frecuentes) podría significar una baja confianza en el producto o que el margen de los talleres realmente es muy bueno. Al fin y al cabo el carro solo se vende una vez, mientras que el mantenimiento debe realizarse cuantas veces sea necesario… u obligatorio.

¿Y los Premium de entrada?

Como los demás modelos de la marca, el BMW 120i M Edition incluye el mantenimiento por 5 años o 60.000 km (no incluye partes de desgaste) y cada intervención se determina por el “sistema de mantenimiento basado en condiciones” de tiene cada carro.

El Mercedes-Benz A 200 tiene la primera revisión a los 8.000 km o un año (lo primero que ocurra), y por 410.071 pesos se incluye el cambio de aceite y filtro, líquido limpiabrisas y se revisan varios elementos.

Un Volvo V40 tendrá que entrar por primera vez al taller a los 10.000 km o un año, y su cuenta, por el cambio de aceite y filtro, cambio del filtro de aire, alineación, balanceo, revisión de frenos y suspensión, entre otros, será de 1’490,000 pesos según un taller en Bogotá.

Tratamos de averiguar sobre el Audi A3, pero no obtuvimos respuesta por parte de la marca y fue imposible comunicarse telefónicamente con el taller.

Las camionetas de entrada

Al igual que con los automóviles, las camionetas se acogen a los mismos cronogramas de mantenimiento de sus respectivas marcas y hablando específicamente de los modelos de entrada, miramos en detalle a la Chevrolet Tracker LT, a la Renault Duster 1.6 y a la Ford EcoSport SE. La primera debe entrar al taller por primera vez a los 5.000 km y pagar una cuenta de 332.500 pesos correspondiente al cambio de aceite, filtro y tapón del cárter.

La Duster cancelará 366.000 pesos a los 10.000 km por cambio de aceite, filtro y tapón, revisión de pastillas de frenos, rotación de llantas, entre otros. Y finalmente la EcoSport visitará el taller a los 8.000 km o seis meses, donde le cambiarán el aceite y filtro, le harán la “Inspección Ford” y revisarán llantas, todo por 257.000 pesos.

La segunda revisión de la Tracker, Duster y EcoSport será de 426.300 pesos, 495.000 pesos y 791.000 pesos, respectivamente.

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