Mitsubishi suspende el envió del iMiev para Peugeot y Citroën

La marca japonesa realizó el anuncio ante las escasas ventas del Peugeot iOn y el Citroën C-Zero que se hacen sobre la plataforma del MiEV. Esperan subsidios del gobierno francés a autos eléctricos.

Redacción Motor

05:43 a.m. 08 de agosto del 2012

Un sobrecarga recibió el proyecto conjunto que unía a Mitsubishi y al grupo PSA (Peugeot-Citroën) para incursionar con un vehículo eléctrico de tamaño compacto en Europa bajo los nombres de iOn y C-Zero, que eran los hermanos gemelos del MiEV, cuya plataforma tecnológica era fabricada y exportada hacia este mercado por la marca japonesa.

Quizá como coletazo por la crisis económica por la que atraviesa Europa, las ventas de estos dos modelos no han sido las que se proyectaron y en la actualidad no se están vendiendo.

Durante el primer semestre de 2012, PSA vendió 935 Citroën C-Zero y 852 Peugeot iOn en Europa, 1.787 unidades para un mercado que se alguna vez se estimó en 100 mil unidades.

Por esta razón, Mitsubishi suspende temporalmente el envío para darle

 

Ni siquiera con la rebaja de precio anunciada en enero para el pequeño eléctrico parece que se hayan podido salvar los muebles. Por eso, la japonesa ha decidido dejar de suministrar coches desde su planta de Mizushima como venía haciendo hasta ahora.

desde Japón quieren dar un poco de tiempo, a ver si se espabila el sector y, quizá, si se materializan en algo sustancial las ayudas planteadas por el gobierno francés sin demasiado entusiasmo.

Desde su lanzamiento en 2010, Mitsubishi ha servido un total de 28.000 unidades de los tres modelos, así que la descompensación entre mercados es evidente. De hecho, PSA tenía planteado recibir 100.000 eléctricos entre Peugeot iOn y Citroën C-Zero. Sin embargo, la realidad ha llamado a la puerta.

Con un escenario de repliegue de tropas como el que vive PSA, la única opción por ahora para la nipona es paralizar la producción de coches para Europa y esperar. De todas formas, desde Mitsubishi ya han comentado que es algo temporal y que no se verán afectados otros proyectos conjuntos, como el desarrollo de la versión eléctrica de la Peugeot Partner y la Citroën Berlingo. Es un respiro para Vigo.

¿Había otra opción? En una Europa que no levanta cabeza en ventas, introducir el vehículo eléctrico añade un plus de peligrosidad cardiovascular que pronto tendrán que meter en las nóminas de los vendedores de los concesionarios. Renault, por ejemplo, apostó desde el principio por escamotear parte del precio en el alquiler de las baterías. ¿Sería esa una opción viable para los eléctricos de PSA?

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