Retro: El 3.0 de BMW no muere, Ni morirá

Un carro de espléndida silueta que marcó época en los años 70 acaba de ser homenajeado con ocasión de los 40 años de la marca en Estados Unidos.

Revista Motor

06:46 p.m. 25 de agosto del 2015
El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

Luego de una versión de calle, llevó a Pebble Beach un prototipo con toda la imagen de los carros que hicieron fama en las pistas del mundo. Impresionante, ayer y hoy.

BMW hizo en la década de los 70, mordiendo algo del final de los sesenta, uno de sus carros más célebres y, a juicio de muchos, el más bonito de todos: el CS, un cupé que tuvo varias expresiones metálicas, diversas motorizaciones y se destacó e hizo famoso en el campeonato europeo de turismos, que ganó seis veces, y en carreras americanas.

El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

Su estampa, el sonido inconfundible y penetrante de los seis pistones de los motores que se movieron en los 3 y 3,25 litros de cilindrada, merecieron que todos esos recuerdos volvieran a la escena con un prototipo pintado con los clásicos colores de competencia de la marca y que se vio en los jardines del concurso de Pebble Beach.

El CS inicialmente tuvo un empaque muy discreto, pues le bastaba su bonita carrocería para destacarse y la mecánica basada en su confiable y elástico motor, pero terminó cargado de aletas y hasta de espinas cromadas sobre sus guardafangos, desprovisto de aislantes sonoros y con partes aligeradas. Le quitaron la dirección hidráulica, los vidrios eléctricos los reemplazaron por plásticos, las sillas se dejaron en el mínimo confort, con lo cual lo bajaron de 1.400 a 1.165 kilos de peso.

Curiosamente, ese modelo CSL (Coupé Sport Leichtbau, que quiere decir cupé, deportivo y liviano) se entregaba con todas aletas y adornos en el baúl para que los instalara el cliente, ya que no eran permitidos en la legislación rutera alemana, pero las piezas sirvieron para que la FIA lo homologara para el Europeo de Turismos de 1971.

El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

Esa dieta metálica sirvió para mejorar notablemente su caminado, que dependía de los 180 caballos del motor carburado. En 1972, el escudo modificó una letra y su apelativo cambió por el de CSI, luego de recibir el sistema de inyección de combustible que le hizo ganar 20 caballos adicionales al motor.

En 1973 llegaron un enorme spoiler trasero, más tomas de aire, motor de 3.153 cm3, seis caballos más y el bautizo de ‘Batmobile', nombre exclusivo, pues solo hubo 109 piezas de este género. En el gran total, existieron solamente 20.471 autos de esa familia.

El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

Es usual por estos años que las marcas, buscando sus raíces y tratando de reconectar la historia –cuando la tienen– celebren aniversarios y hagan réplicas de modelos que en el pasado las distinguieron. La polución que hay ahora de carros hechos a imagen y semejanza del vecino, en tiempos en los cuales el mercadeo y la copia de lo exitoso priman sobre las líneas, permite que piezas como estas merezcan una segunda oportunidad.

BMW hizo un prototipo 3.0 Hommage que se vio en el Concurso de Elegancia de Villa D’Este, el equivalente europeo a Pebble Beach, en sus proporciones. El sorprendente aparato compila muy bien las últimas tecnologías de BMW porque usa un motor 6 en línea, 3.0 –como toca– con un apoyo eléctrico que podría llevarlo a los 500 caballos. No hay mayores detalles técnicos, pues toda la misión ronda alrededor de materiales livianos, cabina muy lejana de la de los años 70, sonido espectacular y una frase que lo define todo y fue expresada por muchos periodistas: “Por favor, fabríquenlo”.

El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

El 3.0 no muere

Para acercarse aún más a su clientela de antaño, BMW llevó a Pebble Beach este mismo prototipo pintado como en el pasado para celebrar los 40 años de la marca en los Estados Unidos. No pudo escoger ni mejor carro, ni mejor figura, ni mejor momento.

Cabina del otro mundo

Los materiales, la instrumentación, el timón y todos los controles proyectan la historia del 3.0 más allá de nuestros días. El casco del piloto ofrece una visión en realidad aumentada y toda la información como un Head Up Display (HUD). El uso de materiales livianos y plásticos o reciclables no excluye ni el lujo ni la diferencia que siempre tuvo el 3.0.

Cabina del otro mundo

Cabina del otro mundo

Cabina del otro mundo

Cabina del otro mundo

“Que lo fabriquen…”

Sin tener mayores datos técnicos, salvo que hay un motor de 6 en línea, algunos periodistas pudieron manejar la versión callejera del Hommage, y sus impresiones fueron contundentes: Ojalá lo fabricaran algún día, como intermedio entre el i8 y los M3/M4. BMW ha hecho dos modelos previos de homenaje, uno para el 328 y otro para el M1. Aunque todos son funcionales, es decir, hechos sobre plataformas vigentes, ninguno ha pasado a la fábrica.

“Que lo fabriquen…”

“Que lo fabriquen…”

“Que lo fabriquen…”

“Que lo fabriquen…”

DATO

Genéricamente se le conoce como el 3.0, aunque hay variantes y motores diversos en la producción de este carro que se inmortalizó en las calles y en las pistas pasó a nivel de leyenda. Su aerodinámica, colores y sonido del motor son inolvidables para quienes lo vieron rodar en las manos de los mejores pilotos del momento.

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