Más mujeres y campesinos se subieron a la moto

En los últimos cinco años el mayor crecimiento de motos se dio en las zonas rurales. Las mujeres son hoy el 31 por ciento de sus compradores.

RedacciónVehículos

01:46 p.m. 12 de mayo del 2017
Portafolio de motos en Corferias

Las mujeres se siguen montando a la moto.

“Es un verdadero símbolo del trabajo, la lucha y el esfuerzo. El burro, nuestro compañero fiel, se está acabando. Desaparece en el mundo entero. Hay voces de alarma en todas partes. En Colombia ya no se ve un burro ni en las fincas. En los caminos rurales solo hay motos”.

Así arranca una crónica de Juan Gossaín, publicada en EL TIEMPO en septiembre del año pasado. Ahora, el estudio ‘Las motocicletas en Colombia: aliadas del desarrollo del país’, realizado por el Comité de Ensambladoras de motocicletas y la Andi, no solo le pone cifras a la crónica de don Juan sino que le da la razón.

Desde el 2011, cuando se hizo el último estudio sociodemográfico, el mayor crecimiento de motos se presentó en la zona rural, donde los hogares con motocicleta pasaron del 15,7 por ciento en 2011 a 31,5 por ciento en 2016.

En las ciudades la proporción fue un poco menor (18,7 por ciento en 2011 frente a 28,6 por ciento en 2016). Si la nostalgia por la ausencia de los burros les produce tristeza a unos, para otros, como los fabricantes de motos, un crecimiento de casi 50 por ciento en el número de hogares con motocicleta en cinco años es mucho más que una buena noticia.

Auteco Starker, motos y bicis eléctricas

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Otro dato interesante que arroja el informe es que en los últimos cinco años cada día más mujeres prefieren subirse a una moto. Pasaron a representar el 31,6 por ciento de los nuevos compradores de motos en el país, lo cual corresponde a un incremento de casi el 100 por ciento comparado con 2011 que fue el 16 por ciento de participación.

El año pasado las ventas totales cayeron (567.000 unidades) frente a las históricas cifras de los años 2013 (660.000), 2014 (696.000) y 2015 (678.000). Sin embargo, la moto mantiene su primer lugar entre las preferencias de los usuarios que buscan un medio de transporte distinto al servicio público y como herramienta de trabajo. En estos aspectos inciden los costos, impuestos, el mantenimiento y las facilidades de crédito.

Por ejemplo, cita el informe, “frente a la versión básica del automóvil más vendido en Colombia, con matrículas de 14.134 unidades en 2016, tiene un costo (febrero de 2017) de $24.190.000, mientras que de la moto más vendida en el país se matricularon 37.017 unidades a septiembre de 2016, cuyo valor (febrero de 2017) es de $3.399.000. Esto significa que el carro más popular cuesta más de siete veces lo que vale la moto más vendida”.

Para corroborar la ‘popularidad’ de la moto, las cifras dicen que en el 2016 la mayor proporción de quienes adquirieron motos nuevas (98,56 por ciento) recae en personas de los estratos 1, 2, 3 y 4. Ese año, el 53,8 por ciento de los nuevos compradores pertenecían a los estratos 1 y 2, solo el 1,44 por ciento de los nuevos compradores de motos correspondía a los estratos 5 y 6, y el 44,76 por ciento de las nuevas motos fueron adquiridas por personas de los estratos 3 y 4.

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Según el estudio de las ensambladoras (AKT, Auteco, Fanalca Honda, Hero, Incolmotos Yamaha y Suzuki), en 2016 el 59 por ciento de los nuevos propietarios de motocicletas está empleado y el 32,9 por ciento trabaja como independiente.

Pero no todo es color de rosa. Hay serios problemas con la siniestralidad de las motos. Se estima que unas 6.800 personas perdieron la vida el año pasado en calles y carreteras. De estas, las principales víctimas son los motociclistas y sus acompañantes.

Ellos representan el 46 por ciento de los fallecidos y el 55 por ciento de los lesionados. Eso quiere decir que cada día mueren nueve motociclistas y 63 resultan con lesiones que, por lo general, son consideradas graves.

Además, está el problema de las licencias de conducción y la falta de una norma que exija elementos de protección, como cascos certificados internacionalmente de uso obligatorio para los motociclistas y sus acompañantes. En cuanto a las licencias, esta sección reveló que más de 1.730.000 nuevos motociclistas la obtuvieron en los últimos tres años, un buen número a través de maniobras fraudulentas.

En Neiva se calcula que ruedan cada día unas 120.000 motocicletas

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La cifra es tan alta que desborda la capacidad de los centros de enseñanza autorizados, problema que el Ministerio de Transporte reconoció, pues muchos ‘pases’ se están tramitando sin presentar las pruebas que certifiquen la idoneidad de los motociclistas para manejar una moto. Pero no se conoce que se estén tomando medidas al respecto.

Por último, está el problema de la ilegalidad (mototaxismo) y la circulación de motos en dudoso estado mecánico y sin seguros. A marzo pasado había registradas en el Runt 7.327.905 motos; de estas solamente 3.444.245 tenían Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito vigente. En cuanto a la revisión técnico mecánica, según ASO-CDA, el 64 por ciento no la tienen, es decir que 2 de cada 3 motos no cumplen.

Estas cifras tienen dos lecturas, la primera es que en el parque automotor de motocicletas hay un gran número de aparatos que solo figura en papeles en los registros del Runt, o que los controles de las autoridades están fallando. Pero la diferencia entre RUNT y SOAT es desproporcionada porque, aún incluyendo evasión y fraude, la población real de motos es la mitad de lo que dicen las cifras de matrículas, ya que los SOAT son una verdad mucho más evidente y seria.

El Comité de Ensambladores concluye que si bien las motos son aliadas del desarrollo del país y son una solución a la movilidad y a la generación de empleo, también pide y apoya la iniciativa de mejorar el control en la expedición de licencias de conducción y el fortalecimiento de la seguridad vial.

Las ventas de motocicletas no dan tregua

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Las cifras de la industria de las motos

Del Comité de Ensambladoras de Motocicletas nacionales hacen parte AKT, Auteco, Fanalca (Honda), Hero, Incolmotos (Yamaha) y Suzuki.

En 2016 el sector de ensamble de motocicletas alcanzó a 7.303 personas, 29.000 incluyendo la industria de proveedores, y unos 70.000 en el comercio, servicio, talleres, importadores y negocios relacionados.

Las motocicletas ensambladas en Colombia crecieron 42,8% entre 2010 y 2016, al pasar de 373.620 unidades producidas a 533.508 unidades, con una tasa de crecimiento promedio del 6,11% anual.

En 2016 se ensamblaron en el país 533.508 motocicletas nuevas, que en comparación con el año inmediatamente anterior presentan una disminución del 11,4% (603.346 motocicletas en 2015) y una disminución del 18,2% en los últimos dos años.

Colombia es el segundo productor de motocicletas en Latinoamérica luego de Brasil, con el doble de motocicletas que produce México y una tercera parte de lo que produce Brasil.

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