La protección en motos no sobra

Utilizar el casco de forma adecuada es ‘la punta del iceberg’ del equipo que debería tener todo motociclista.

Redacción Vehículos

02:07 p.m. 21 de julio del 2017
‘Mídasele’ a la moto

El casco es el primer elemento de protección que debe utilizar un motociclista.

Así como el trecho entre un casco de dudosa calidad comprado y usado solo para evitar la multa, y uno con certificados internaciones de protección utilizado para prevenir lesiones en caso de accidente, puede marcar la diferencia entre ‘el susto’ y lesiones de consideración, lo mismo ocurre entre utilizar o no un equipo de protección especial para motociclistas.

Comenzando de arriba abajo, el casco es el primer (y tal vez más importante) elemento de protección que debe utilizar un motociclista. Se dice que usar de forma adecuada uno certificado y de buena calidad reduce hasta en un 50 por ciento la incidencia de las lesiones mortales en la cabeza, por lo que elegirlo no es solo cuestión de que sea bonito o barato.

Tal como hemos comentado en esta sección, lo mejor es verificar que cuente con las certificaciones DOT (de Estados Unidos) y/o ECE (de la Unión Europea), así como conocer la evaluación que haya dado Sharp (del Reino Unido) o si tiene la certificación Snell (Estados Unidos), estos últimos dos siendo laboratorios independientes.

En cuanto a la protección para el cuello existen collarines que han sido derivados de competiciones off-road (enduro, motocross) pero su efectividad para uso en carretera aún no ha sido completamente probada y algunos expertos dudan incluso de su efectividad en dichas competencias.

Collarín KTM

Collarín KTM

Pasando al torso y brazos nos encontramos con órganos vitales y articulaciones fácilmente vulnerables cuyas protecciones pueden encontrarse en una misma chaqueta; algunas suelen contar con protección de espalda, hombros, codos y pecho (algunos prefieren agregar o combinar con un body armor).

Aquí pueden encontrarse dos tipos de protectores insertos en la chaqueta: los duros y los blandos (usualmente de espuma de poliuretano). Los primeros tienen mayor capacidad de distribuir la energía del golpe a lo largo de su superficie y de evitar que objetos puntiagudos puedan penetrarlos, en tanto que los blandos amortiguan mejor y pueden permitir que la energía del golpe no se transmita al cuerpo de forma repentina sino más lentamente.

La calidad de los materiales textiles también cobra importancia, pues los accidentes no solo involucran que la persona reciba golpes sino que también se deslice sobre diferentes superficies. Una baja resistencia a la abrasión ocasionará rasgaduras en el material y consecuentemente raspones en la piel que pueden llegar a ser de consideración.

Traje moto

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Por puro reflejo, en una caída los humanos tendemos a tratar de detener el cuerpo con las manos, así que unos guantes serán vitales siempre, por más corto que sea el recorrido. De paso ayudan a proteger de las adversidades del clima: un frío intenso o constante puede llegar a dormir las manos, reduciendo considerablemente su capacidad de reacción.

Muchos guantes suelen tener protecciones en los nudillos, recubrimientos adicionales en las palmas y los hay cortos o largos, aunque esto último ya es más cuestión de preferencia.

En cambio, que sean de un material impermeable podría ser más importante, al tiempo que hay otros diseñados para ser usados en climas calientes (tienen mejor transpiración para evitar el sudor en exceso).

Las piernas no son ajenas tampoco a posibles lesiones y para ellas hay rodilleras (algunas con protección adicional para canillas) así como pantalones completos que tienen insertas las protecciones, y al igual que las chaquetas están hechas de materiales resistentes a la abrasión.

Botas moto

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Finalmente no pueden faltar las botas. Estas deben cubrir al menos los tobillos y ayudan a evitar esguinces o torceduras; también hay de caña alta que proveen aún mayor protección. Unos zapatos bajos convencionales no solo no protegen el pie sino que además pueden salirse durante el accidente.

Pero todo esto no es solo cuestión de conseguir lo primero que se encuentre o lo más caro que haya. Es importante asegurarse que las protecciones tengan al menos la certificación de la comisión europea (identificado con la etiqueta CE, aunque hay algunas falsificaciones), y de la misma forma hay que medirse todas las prendas para asegurarse de quedar cómodos y que no intervengan la movilidad del cuerpo.

Es cierto que la mayoría no son elementos económicos (al menos los de buena calidad), ¿pero acaso no dicen que la vida no tiene precio?

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