Retro: Rover 200, una complicada promesa

Hoy en día son pocas las unidades que sobreviven en buen estado, pues más que la consecución de repuestos, el mantenimiento no es el más económico.

Redacción Vehículos

04:02 p.m. 17 de septiembre del 2015
Rover 200

Rover 200

Luego de romper lazos con Honda y ser adquirida por el Grupo BMW en 1994, Rover presentó al año siguiente la tercera generación de la serie 200, ahora un hatchback más pequeño pero que en su mayor parte seguía siendo una herencia de la firma japonesa.

Parte de la herencia se encontraba en los motores (serie K), aunque en razón a que Honda había dejado de proveerlos, Rover realizó varias modificaciones sobre ellos. Así, el 200 equipaba unidades a gasolina desde 1.1 litros hasta 1.8 litros, o un 2.0 litros turbodiésel.

A través de Autobritania, filial de Autogermana (representante del Grupo BMW en Colombia) que se presentó oficialmente en octubre de 1997, el Rover 200 arribó a nuestro país, aunque ya habían llegado algunas unidades desde antes. Junto a él llegaron también los Rover 400 y 600.

El Rover 200 fue ofrecido con el motor 1.4 litros y 16 válvulas que desarrollaba 103 caballos de potencia, aunado a una transmisión manual de cinco velocidades. Su precio lo hacía más caro que sus competidores, pero con la promesa de estar una categoría por encima de los mismos.

Rover 200

Rover 200

Su motorización le brindaba un rendimiento apenas justo y con buena economía, pero su mantenimiento debía (y debe) ser realizado por personal calificado, pues suelen ser “sensibles” a manos inexpertas y la culata aparece entre los elementos más propensos a presentar fallas.

A pesar de las promesas de una participación sólida (más no numerosa) en Colombia, la venta de Rover por parte del Grupo BMW desembocó en el final de Autobritania y por lo tanto de Rover, por lo que el 200 no alcanzó a ver el cambio de siglo en el país.

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