Sedanes, todavía con mucha vida por delante

A pesar del auge de las “camionetas” en prácticamente todos los segmentos, el tradicional sedán aún tiene mucho por ofrecer.

Redacción Vehículos

12:00 a.m. 15 de mayo del 2018
MAZDA 3 SEDÁN TOURING

MAZDA 3 SEDÁN TOURING

Por tradición, en Colombia solemos llamar camioneta a todo lo que se vea más grande que un automóvil convencional. ¿Un carro con una distancia al piso levemente mayor?: camioneta. ¿Una station wagon que es más larga que un sedán?: camioneta. ¿Guardabarros y partes bajas de la carrocería “adornadas” con plásticos negros?: camioneta.

Sin embargo, lógica y técnicamente hablando, realmente no lo son. El consenso general es que aquellos vehículos ‘levantados’ a partir de la plataforma de un automóvil se llaman crossover, pero en la práctica esa línea entre crossover y SUV es bastante difusa, y en un mercado tan aspiracional como el nuestro (¿cuántos no se sienten ‘mejor’ al decir que compraron “camioneta”?) todo queda prácticamente reducido a una estrategia de mercadeo.

No en vano Renault vende el Stepway como una camioneta y Volkswagen el Crossfox como un SUV, cuando en realidad son versiones de otros modelos (Sandero y Fox, respectivamente) con una suspensión más alta y protectores negros a lo largo de parte baja de su carrocería.

En todo caso, como sea que se definan lo único cierto es que ante esa avalancha de todo tipo de carros más altos, los tradicionales hatchback y sedanes han comenzado a perder terreno; ni hablar de las station wagon. Según el informe del sector automotor de Fenalco, al cierre de abril los automóviles han caído 1.6 por ciento, en tanto que los utilitarios han crecido 5.2 por ciento (apoyados en parte, hay que anotar, por los vehículos de placa blanca).

Renault Stepway

Renault Stepway

Naturalmente los modelos más baratos del mercado siguen siendo de los que más se venden, pero ya en el sexto puesto aparece el Duster (2.944 unidades en lo que va del año), en el noveno el Tracker (1.817 unidades), en el 12 el Mazda CX-5 (1.393) y en el 19 el Nissan Kicks (1.083). Si quieren contar el Stepway, se ubica en el séptimo puesto con 2.925 unidades.

¿Qué hace entonces tan atractivas a esas camionetas? ¿Qué ofrecen los sedanes equiparables que ellas no? Lo primero que hay que decir es que las camionetas son comparativamente más caras: si seguimos con los ejemplos mencionados anteriormente, un Duster es más caro que un Sandero o Logan con los cuales comparte plataforma. Lo mismo ocurre entre el Tracker y Onix, entre Mazda CX-5 y Mazda3, y entre Nissan Kicks y Versa.

Nissan Versa

Nissan Versa

En ese sentido, en términos de precio vamos a terminar comparando una camioneta con un sedán de un segmento superior, con todo lo que eso acarrea (desarrollo, materiales, equipamiento, etc.). Por ejemplo, por el rango de precio del Mazda CX-3 se puede acceder al Mazda3; por el del Kicks al Sentra; por el del Tiguan, al nuevo Jetta; por el de una Escape, al Fusion.

Pasando a algo más evidente, la altura libre sobre el suelo de las camionetas ofrece dos principales ventajas: mejor visibilidad gracias a la posición de manejo elevada y un menor chance de golpear la carrocería por debajo.

La contraparte de esto es que la mayor altura eleva también el centro de gravedad del vehículo, lo cual lo hace más inestable, y si además equipa llantas de bajo perfil estas resultan igualmente vulnerables a cualquier irregularidad de la vía, por lo que también habrá que circular a menor velocidad y con mayor cuidado.

Nissan Kicks

Nissan Kicks

Si hablamos de espacio interior, la mayor ventaja estará en la disposición del baúl, pues así el volumen sea inferior al de un sedán equiparable, la mayor altura y una puerta de mejor apertura permitirán cargar objetos más voluminosos.

Pero si hablamos del espacio para pasajeros, aquí la cuestión ya es más variable: tal vez algunas camionetas tengan la ventaja en cuanto a espacio para cabeza y hombros, pero si tenemos en cuenta que la comparación será con un sedán de un segmento superior, seguramente este cuenta con una plataforma más grande que ofrecerá mayor espacio general.

Otro tema importante serán los costos. Si la camioneta está catalogada como tal porque cuenta con tracción a las cuatro ruedas el Soat será más caro, al tiempo que el mayor peso desembocará en un mayor consumo de combustible. Igualmente, los mantenimientos y piezas de desgaste podrán ser más caros.

Mazda CX-3

Mazda CX-3

Pero al final del día el tema no se reduce tanto a una cuestión de necesidades o lógica, sino de gustos, y claramente las camionetas resultan más atractivas “porque sí” que un automóvil, incluso si este último está mejor logrado.

No hay sino que ver cómo ha comenzado a cambiar la oferta entre estos segmentos o, aún más evidente, cómo las station wagon han quedado casi en el olvido en Colombia.

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