Seguridad / No eche más cabeza: cómprese un buen casco

Esta es una guía práctica para que motociclistas y ciclistas comprendan la importancia de llevar un buen casco y de llevarlo bien puesto.

Redacción Motor

10:19 p.m. 14 de marzo del 2011

Un casco remendado o de mala calidad no protege. El piloto que lo utilice en estas condiciones corre el riesgo de sufrir lesiones graves o morir en un accidente de tránsito.

¿Tal parece que a los usuarios y policías de tránsito se les olvidó que el Ministerio de Transporte reglamentó el uso de cascos de seguridad para evitar que por un golpe en la cabeza los conductores de motos y bicicletas pierdan la vida o sufran de inhabilidad mental permanente¿.

Con esta frase, Juan Eduardo Díaz termina la carta que le envió a EL TIEMPO, en la que analiza por qué su mejor amigo permanece postrado en una cama, a pesar de que llevaba puesto el casco cuando sufrió el accidente.

Si bien es cierto que el Código de Tránsito solamente dice que los motociclistas que no lleven puesto el casco tendrán que pagar 166.000 pesos y que la moto será inmovilizada, la resolución que al respecto dictó el Ministerio de Transporte va mucho más allá, cuando dice que estos elementos de seguridad deben cumplir con las especificaciones técnicas que fija el Icontec, de lo contrario, las autoridades podrán imponer la sanción.

Significa, entonces, que llevarlo puesto no exime al piloto de la responsabilidad que tiene de utilizar un casco en perfecto estado, es decir, sin ningún tipo de remiendo, cuyo diseño y materiales pasen las pruebas de penetración, rigidez y absorción, entre otras, a las cuales deben ser sometidos antes de salir al mercado.

Para la prueba, un casco

Luis Alfredo Ramos G., director técnico de Cascos Lar, opina que el problema radica en que a muchas personas les importa más el valor del dinero que el su vida, por eso prefieren comprar cascos de 15 mil pesos, similares o iguales a los taiwaneses que hace unos meses él importó.

"El diseño y los colores muy bonitos, pero en la primera prueba que les hice, se rompieron totalmente¿ agrega Ramos.

Y es que, en Colombia, solamente existe un laboratorio en donde se pueden evaluar la efectividad del diseño y la calidad de los materiales.

Para la prueba de penetración, por ejemplo, utilizan un punzón de acero que pesa tres kilos. Si, en el momento de caer, éste llega a hacer contacto con la cabeza de madera sobre la cual está puesto el casco, significa que no sirve.

En la de absorción, dejan caer el casco y, con base en la cantidad de energía que absorbe, evalúan si tiene o no la capacidad suficiente para soportar un determinado golpe.

Otra es la de rigidez. En ésta, el casco es sometido a presión por medio de dos placas que se le colocan en los extremos; por lo cual debe contraerse, pero solo hasta cierto límite; al soltarlo tiene que recuperar perfectamente su forma.

Los visores, que tienen la tarea de evitar que la arena, la lluvia o el barro entren en los ojos, también son sometidos a una prueba de impacto; si se astillan no sirven.

Por todo esto, la Fundación Snell, una de las fábricas de cascos más grande del mundo, destruye miles de éstos al año con el único propósito de evaluar su calidad y de hacerlos cada vez más resistentes. Para ello cuenta con pistas de pruebas en las cuales reproduce situaciones análogas a las que le podría ocurrir ¿mientras conduce¿ a un motociclista o a un piloto de carreras.

Consejos para la elección y el uso de su casco

- Adquiera su casco en un sitio serio y especializado.
- Fíjese que éste tenga la etiqueta con el nombre del fabricante y la norma, según la cual se basaron para su producción.
- No escoja un casco que le baile en la cabeza o uno que le apriete la cabeza y las orejas. Utilice la talla adecuada para usted.
- De nada sirve que lleve casco, si éste va desabrochado. Por eso, fíjese que la hebilla o sistema de retención esté en perfecto estado y sea de color rojo, de acuerdo con la norma de Icontec.
- Para no rayar el visor ni el acabado de la pintura de su casco, colóquelo siempre boca abajo sobre una superficie lisa. Límpielo con un paño suave y húmedo.
- Si su casco se cae al piso lo mejor es que lo cambie. Aunque no se le vea ninguna fisura, puede estar roto.
- Los fabricantes recomiendan cambiar el casco cada cinco años, ya que los materiales usados, al igual que las sustancias que la persona utiliza para el cabello y los fluidos corporales, contribuyen a la degradación de los materiales que se usan para su elaboración.

Otros datos curiosos que debe saber...

- Los cascos para bicicleta tienen unos orificios para que el aire entre y mantenga ventilada la cabeza. Su peso (aproximadamente  400 gramos) es inferior a los que se utilizan para conducir moto, los cuales pueden alcanzar los 1.800 gramos.
- La coraza del casco está fabricada en plástico ABS y el visor, en policarbonato. En su interior llevan icopor, que opera como amortiguador de impactos.
- Los cascos para kartismo son iguales a los que se utilizan para motociclismo, mientras que los que utilizan los pilotos de carreras, deben ser fabricados en materiales antiinflamables. En Colombia todavía no se producen de estos.
- Existen cascos de diferentes tallas, empiezan en la small y terminan en la extra large.

*** La norma técnica del Icontec establece el uso de dos tipos de cascos: el abierto y el cerrado. El primero, deja la cara descubierta, pero cubre los oídos y parte de la nuca; mientras que el segundo, también cubre la barbilla.

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