Seis Avances que hicieron al carro moderno

La evolución del automóvil fue incorporando decenas de elementos 'nuevos'. Repaso al origen del espejo, los parabrisas, cinturones, llantas y más.

Por Redacción Motor

01:59 p.m. 13 de octubre del 2017
El primer carro de la historia

El primer carro de la historia

El automóvil de hoy en día, en su inmensa variedad de estilos y tamaños, es una cambiante culminación de desarrollos enfocados a satisfacer las necesidades (y caprichos) de indecisos clientes, así como de facilitar labores que en principio deberían ser sencillas.

No es entonces de extrañar que antes de que los años comenzaran con uno y nueve el timón ya hubiera aparecido en favor de las palancas que daban la sensación de estar “conduciendo” una lancha y no un automóvil: en 1894 Panhard lo introduciría en autos de carreras y un poco más adelante (1899) Packard haría lo propio en sus modelos de calle.

Las luces, que en principio eran básicamente lámparas de acetileno para ser vistos, mas no precisamente para iluminar el camino y poder ver, fueron comunes hasta poco más allá de la primera década del siglo XX cuando en 1912 el Cadillac Touring presentó el primer sistema de luces eléctricas en un automóvil. Además del primer encendido eléctrico, que reemplazaba el peligroso mecanismo de palanca manual para poner a girar el cigüeñal.

Primera carrera automovilística de la historia_02

Primera carrera automovilística de la historia

A medida que los carros se hacían más rápidos se buscaban formas de mantenerlos en regla. Tanto, que el primer registro de una multa por exceso de velocidad data de 1896 cuando un policía, calculando a ojo y persiguiendo en bicicleta por las calles londinenses, detuvo a Walter Arnold, de Arnold Motor Carriage, quien ‘volaba’ a unos escandalosos 13 km/h (8 millas por hora) cuando el límite era de 3.2 km/h (2 millas por hora).

De la misma forma, con más carros en las vías era necesaria una comunicación entre ellos y ya desde 1907 se dieron los primeros intentos de señales que avisaran los movimientos que tendría un vehículo, algo que poco a poco desembocaría en las direccionales como las conocemos hoy en día, e incluso en las luces de freno y los respectivos colores que las caracterizan. Algo similar sucedió con el pito, o bocina, que también tuvo sus inicios en la primera década del siglo XX.

Esta lista es tan larga como todos los elementos que componen a los vehículos de hoy en día, así que esta es solo una pequeña muestra.

Patentan espejo retrovisor que no distorsiona

El nuevo espejo tendra el mismo campo de vision pero sin distorsiones.

Espejo retrovisor
Para la primera edición de las 500 millas de Indianápolis en 1911 Ray Harroun recibió el visto bueno de los oficiales para prescindir de un copiloto y montar en cambio un espejo para estar al tanto de quienes venían detrás.

Además de que no funcionó como quería (las vibraciones causadas por los ladrillos de la pista distorsionaban totalmente la imagen), “su invento” no era tan suyo, pues dijo haber tomado la idea de un espejo que vio en un carruaje en 1904. También en el libro ‘The woman and the car’ de Dorothy Levitt, publicado en 1906, se hacían referencias sobre cómo utilizar espejos de mano para estar al tanto de lo que ocurría detrás del vehículo y solo sería cuestión de tiempo para que aparecieran métodos para fijarlos.

El cinturon de seguridad del Citroen C4 Picasso

El cinturon de seguridad del Citroen C4 Picasso alerta sobre cambio de carril o choque inminente.

Cinturón de seguridad
Sin ningún tipo de elemento que retuviera a los ocupantes de un vehículo en su puesto durante un choque, los resultados de estos incidentes eran tan catastróficos como podría imaginarse.

Trabajando como ingeniero de aeronaves en la Compañía Sueca de Aeronaves, más conocida como SAAB, el sueco Nils Bohlin llamó la atención de Gunnar Engellau, entonces presidente de Volvo, quien le ofreció un puesto en su compañía para ayudarle a desarrollar el cinturón de seguridad.

El trabajo partió de la patente que tenían Roger Griswold y Hugh DeHaven (un cinturón diagonal y otros dos bajos, con una hebilla en el centro frente al pecho de la persona) y evolucionó al cinturón de tres puntos que conocemos hoy en día, patentado el 10 de julio de 1962.

Caja Automática

Caja Automática

Transmisión automática
En 1921 el canadiense Alfred Horner Munro inventó lo que sería la primera transmisión automática, pero al trabajar con aire comprimido su funcionamiento no fue adecuado para ser usado en automóviles. Por tal razón es que la Hydra-Matic de General Motors, desarrollada en los años 30 y funcionando con fluido hidráulico, es considerada como la primera transmisión automática.

Hasta ese momento hacer los cambios de forma manual no era lo más sencillo, por lo que encontrar una forma de facilitar el proceso, o eliminarlo, era algo urgente, y precisamente eso fue lo que la Hydra-Matic comenzó a ofrecer en los Oldsmobile de 1940.

Bosch quiere mas otores a gasolina con inyeccion de agua

Bosch quiere mas motores a gasolina con inyeccion de agua

Sistemas de alimentación
Naturalmente el nacimiento del automóvil trajo consigo la alimentación a su motor, es decir, la mezcla de aire y gasolina, y el desarrollo del carburador de Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach para su auto de 1886 sería el método predilecto por mucho tiempo.

Los motores diésel de los años 20 traerían consigo las primeras muestras de la inyección directa mecánica, ‘inyectando’ cantidades controladas de combustible a las cámaras, y tras la Segunda guerra mundial este método de alimentación (aunque no siempre directamente a las cámaras sino a un cuerpo de aceleración) comenzó a ser adoptado de diversas formas.

Eventualmente el proceso sería perfeccionado y años más tarde llegaría la inyección electrónica y la inducción forzada (súper cargadores y turbos).

Propuesta de parabrisas electronico de Bosch

Propuesta de parabrisas electronico de Bosch

Parabrisas y limpiabrisas
Se dice que los primeros parabrisas comenzaron a implementarse en 1904 cuando los conductores buscaban mejor protección de los elementos al conducir, aunque esa protección se convirtió en amenaza en caso de choque: el vidrio se rompía y hería a los pasajeros; o si el golpe era más fuerte, el pasajero simplemente los atravesaba.

En 1903 el francés Edouard Benedictus experimentó con nitrato de celulosa, que aunque no evitaba que el vidrio se rompiera sí evitaba que se desintegrara. Luego, en 1910, patentó el Triplex.

Para ese momento ya se conocían también los primeros limpiabrisas de operación manual desde la cabina, siendo uno de los primeros el desarrollado por Mary Anderson en 1902 luego de un viaje lluvioso en un trolley de Nueva York.

Llantas sin Aire 08

Llantas sin Aire

Llantas
Absorber las irregularidades de las vías, que no eran propiamente vías cuando el automóvil nacía, no era una de las virtudes de las grandes ruedas de madera y en cambio sí era algo que los recubrimientos de caucho, como en las bicicletas, permitían.

En 1888 el cirujano veterinario John Boyd Dunlop obtuvo una patente para un neumático para bicicleta (no el primero, pues en 1845 el inglés Robert Thomson ya había hecho lo propio; los costos no permitieron que fuera ampliamente adoptado) y luego en 1895 los hermanos André y Édouard Michelin instalarían unos en el auto en que corrieron la carrera París-Bordeaux, creando suficiente interés para que este tipo de ruedas se masificaran.

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