Colección: Spad XIII, la leyenda francesa

Para obtenerlo, recorte el cupón que sale el 1 de septiembre en EL TIEMPO y, más $21.900, reclámelo en expendios o centros de venta de EL TIEMPO.

Redacción Vehículos

03:44 p.m. 31 de agosto del 2016
Spad XIII

Spad XIII

Iniciada la Primera Guerra Mundial la compañía francesa Societé Pour l’Aviation et ses Dérivés (SPAD) desarrolló una serie de cazas biplanos para usar en la contienda por parte de la Aeronáutica Militar Francesa.

El primero de esta serie fue el S.VII, un avión robusto y maniobrable pero con problemas de fiabilidad, utilizado como base mecánica para sucesivas mejoras, seguido en 1917 por el S.XIII, el cual se convirtió pocas semanas después de su bautizo en uno de los mejores cazas de este conflicto mundial.

Diseñado por el ingeniero francés Louis Béchéreau, logró resolver con éxito las falencias que tenía el primer modelo, especialmente mejorando la fiabilidad de sus motores y las dificultades para encontrar una distribución de cargas que permitiera la estabilidad de los aparatos en vuelo.

La nueva versión del Spad fue equipada con un motor Hispano Suiza 8, uno de los mejores propulsores de la época gracias a los 235 caballos de potencia que le permitían desarrollar una velocidad máxima de 225 km/h.

Spad XIII

.

Esta aeronave estaba armada con dos ametralladoras Vickers de 7,7 mm, sincronizadas con el movimiento de la hélice.

La leyenda de este avión se hizo grande gracias a pilotos como el francés René Fonck, el más destacado as aliado de la Primera Guerra Mundial después del Barón Rojo. En su historial de vuelo el francés obtuvo 75 victorias y en dos ocasiones llegó a derribar seis aviones en un solo día.

Del Spad XIII llegaron a fabricarse 8.472 unidades entre su aparición en mayo de 1917 y el Armisticio que dio fin al conflicto global.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.