Tatra T87, el escarabajo checo que se adelantó a su tiempo

Uno de los primeros autos que usó en su diseño la aerodinámica, tenía un árbol de levas en aleación de magnesio, motor de 8 cilindros refrigerado por aire y cámaras de combustión hemisféricas. Origen.

Redacción Motor

07:44 p.m. 03 de septiembre del 2014

Tatra T87, el escarabajo checo que se adelantó a su tiempo

Los Tatra fueron autos técnicamente muy sofisticados. Fabricados en Checoslovaquia, fueron famosos sus modelos T77, T87 y T97 en la década de 1930; con un estilo y rendimiento claramente futuristas.

Por debajo de la silueta aerodinámica del T87 se ofrecía también un amplio espacio interior, con capacidad para seis pasajeros. Su velocidad máxima llegaba a los 160 kilómetros por hora y el diseño era bastante particular para su época, aunque viéndolo bien, es como ver un ‘escarabajo’ de Volkswagen en versión larga.

La leyenda cuenta que cuando Adolf Hitler y Ferdinand Porsche acordaron la construcción del ‘auto del pueblo’ alemán, tuvieron influencia de Tatra. Hans Ledwinka, el diseñador del T87 era contemporáneo de Porsche, y Porsche admitió luego que “el veía sus asuntos y a veces él veía los de Porsche”. La forma del auto, su motor trasero enfriado por aire y otras características del Volkswagen eran tan similares que Tatra pudo haber demandado, pero con la invasión alemana a Checoslovaquia, pero el fabricante se mantuvo a raya. El caso fue reabierto y un finalmente llegaron a un acuerdo extrajudicial en 1961.

Durante la guerra, Tatra se vio obligada a detener la producción, y aunque después de la guerra siguió fabricando autos, su ubicación detrás de la Cortina de Hierro significó que sus productos permanecieran desconocidos para el mundo occidental.

Al final se fabricaron algo más de 3.000 T87, cifra insignificante frente a los millones de ‘escarabajos’ que hizo VW, pero es difícil negar la similitud que guardan las dos máquinas.

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