A 4.800 metros de altura llegó la Gran Manada Jeep para celebrar sus 70 años

El Nevado del Ruiz, Manizales, Armenia y Calarcá fueron los destinos de la esta travesía organizada para celebrar los 70 años de la marca. Más de 65 vehículos participaron en el evento.

Redacción Motor

05:35 a.m. 06 de febrero del 2012

Fotos de la travesía de la Gran Manada Jeep 70 años

Ningún escenario es mejor que la tierra del 'yipao' para celebrar por todo lo alto el aniversario de Jeep, una marca que está tan metida en los genes de cultivadores, recolectores y transportadores del café, que hoy es ícono de uno de los destinos turísticos más importantes de Colombia: el Eje Cafetero.

Los que ruedan por estas tierras son los Willys "de toda la vida", importados al país en los años 50 exclusivamente para labores del campo. Fueron bautizados así por la compañía Willys- Overland cuando sus propietarios decidieron atender el llamado del ejército
de Estados Unidos, a finales de los años 30 y principios de los 40, para fabricar un vehículo versátil y resistente destinado a servir en los frentes de batalla de la II Guerra Mundial.

El Willys Quad (así se llamaba el vehículo militar de los años 40) era conocido como MA y MB, pero, según algunos historiadores, los marines empezaron a llamarlo 'jeep' por las siglas 'GP' (pronunciadas 'yí-pí' en inglés), las cuales se referían a su 'uso general' (General Purpose).

Ese apodo se hizo muy popular, razón por la cual, y finalizada la guerra, Willys decidió legalizarlo como 'Jeep', un nombre asociado desde entonces a cualidades únicas en vehículos de pasajeros,
como versatilidad y fortaleza. Pronto se convirtió en el referente lógico de los granjeros estadounidenses y punto de partida de las SUV de hoy.

Los nuevos Jeep empezaron a comercializarse, entonces, como 'de uso civil' ('Civil Jeep' o 'CJ'). Tal como los que llegaron unos años después a nuestro país, los mismos que, con el paso del tiempo, se 'colombianizaron' en su mecánica y vestiduras, y por el uso extremo en las fincas, el gran aporte en la movilidad de los
pueblos cafeteros y hasta los giros idiomáticos propios de la zona, su cuota de carga se convirtió en el 'yipao', la medida para pagar lo que de plátano o café llevara a cuestas.

El itinerario de la Gran Manada 70 Años de Jeep se prolongó por
cuatro días y casi 1.500 kilómetros, con una caravana de más de 65 modelos de la marca que arrancó de madrugada desde Manizales (a donde arribaron el día anterior) hacia el Nevado del Ruiz. Allí vivió el primer gran reto, pues significó circular a
4.800 metros de altura con nieve rodando por los parabrisas, siempre en fila y siguiendo al dedillo las instrucciones de los expertos.

Del Ruiz derecho a Armenia, específicamente al municipio de Barcelona, en donde Chrysler Colombia organizó un campamento con más de 150 carpas, además de baños y duchas construidos con esterilla para el hospedaje cómodo, pero agreste, de los 250 participantes del encuentro. Noche de concierto, asado 'tableado' y a dormir.

El día tres se caracterizó por las pruebas extremas a través de trochas reservadas tan solo para los modernos y que significaron para los participantes el uso de todos los recursos mecánicos de sus ejemplares, como el bajo, la doble, la distribución electrónica de frenado, el sistema de arranque en pendientes y la suspensión de eje rígido con espirales con barra estabilizadora.

Incluso los expertos se lanzaron al río en dos Rubicon rojos y pusieron a temblar a los asistentes cuando el agua parecía tragárselos. Quizás por todo esto la Gran Manada de aniversario Jeep se convirtió también en una especie de búsqueda de los ancestros de los Wrangler, Compass, Rubicon, Cherokee y Grand Cherokee, que participaron en este evento, el cual tuvo su punto máximo en Calarcá, sitio final de la expedición, en donde más
de 20 Willys clásicos esperaban ansiosos la llegada de sus hermanos menores y exhibieron ante ellos su innegable capacidad
de trabajo.

La plaza de mercado de Calarcá sirvió de marco para el tributo que les rindieron autoridades y pobladores a los Jeep que llegaron a visitarlos. Los pobladores les contaron a los aventureros
que cada año, en junio, se le rinde un homenaje a la cultura cafetera y que el tema central es un tributo a los 'yipaos', los cuales desfilan en cuatro categorías ante jueces especializados: transporte de productos agrícolas de la región; trasteo tradicional (muebles, animales de granja y miembros de la familia); categoría libre ('yipaos' disfrazados) y categoría 'pique', en la cual los conductores cargan sus vehículos hasta las banderas y
realizan maniobras increíbles utilizando tan solo las dos ruedas traseras.

Es la región del mundo que, en exclusiva, les rinde un homenaje a estos herederos de los Willys Quad de la II Guerra Mundial. Y las 'manadas' organizadas por Chrysler Colombia, las únicas del planeta que reúnen a distribuidores y amantes de la marca en paseos extremos para que prueben, de verdad verdad, las bondades de sus 'fierros'.

La Gran Manada Jeep recorrió el Eje Cafetero

La manada recorrió casi 1.500 kilómetros y visitó sitios emblemáticos del Eje Cafetero. Los organizadores la dividieron en seis grupos, cada uno liderado por un miembro de Chrysler de Colombia, que mantuvieron compacto y sin contratiempos el grupo de casi 70 vehículos.

Calarcá marcó un punto muy alto

Todo el municipio, autoridades incluidas, llegó al encuentro
de la Gran Manada Jeep y fue testigo de las acrobacias
que los campeones del 'yipao' prepararon para los visitantes.
En el lugar se estacionaron Willys destinados al transporte
de pasajeros, y otros tres cargados con café, productos agrícolas
de la región y el tradicional 'trasteo'.

En el campamento fueron parqueados ejemplares de la II
Guerra Mundial, 'yipaos' quindianos y una Wagoneer de los
años 60 que parecía recién salida de concesionario.

Legado de la línea Jeep

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde la creación del Willys, en los años 40, hasta hoy. Con el desarrollo de la marca en los años 60 y 70 comenzaron a aparecer vehículos más cómodos y familiares, como la Wagoneer (la primera del mundo con suspensión delantera independiente, transmisión automática y doble tracción), punto de partida de otras SUV de la marca: Comanche, Commander, Cherokee, Grand Cherokee, Compass y Patriot.

Hoy, Jeep ofrece diversos equipamientos que se resumen en 'apellidos' como Rubicon, Wrangler, Unlimited y Sport, según el modelo del que se trate. En la Gran Manada Jeep 70 Años se vieron Wrangler y Rubicon en su gran mayoría, pero también una que otra Cherokee, un par de Grand Cherokee y otro tanto de Compass, además de las poderosas pick up RAM (también de la familia Chrysler), las cuales escoltaron la manada durante los cuatro días que duró el encuentro.

FRASES

La aventura de la Gran Manada Jeep incluyó nieve, agua, barro y
paseo por parajes y carreteras en excelente estado.

La plaza de mercado de Calarcá sirvió de marco para el tributo que les rindieron autoridades y pobladores a los Jeep que llegaron a visitarlos.

La llegada al Nevado del Ruiz significó para pilotos y vehículos
un reto muy alto dadas las condiciones del clima y la altura: 4.800 metros sobre el nivel del mar.

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