Alfa Romeo y Aston Martin reviven lo mejor de los años 50 con dos nuevos prototipos

La reencarnación del 'Disco Volante' de Alfa Romeo y el prototipo CC100 que conmemoran los 100 años de Aston Martin, muestran que los genes de sus líneas merecen una segunda oportunidad.

Redacción Motor

02:43 p.m. 11 de junio del 2013

Las historias de Aston Martin y Alfa Romeo suman 203 años, pero es la marca inglesa la que está en su centenario, luego de un agitado camino plagado de pinchazos económicos y una larga cadena de dueños que hoy es, mayoritariamente, un grupo financiero italiano.

Tanto Alfa como Aston han estado en las noticias estos días con dos autos que recuerdan sus mejores momentos de los años 50 del siglo pasado. Alfa hizo la reedición de un carro que en su momento fue la fantasía de muchos puesta en cuatro ruedas y cubierta en aluminios con formas extrañas, tanto que se llamaba el Disco Volante en alusión a las fantasías de elementos extraterrestres voladores, que en esos tiempos eran más inverosímiles.

Aston mostró un auto conceptual llamado el CC100, que evoca las líneas de su famoso deportivo DBR1, ganador de muchas célebres carreras en 1959, entre ellas nada menos que las 24 Horas de Le Mans.

Es un deportivo cuyas líneas están casi calcadas sobre las curvas del DBR1, con el motor V12 que está en sus carros deportivos actuales y que es fabricado por Ford, en Alemania, por los vínculos que quedaron cuando la compañía estadounidense fue dueña, recientemente, de Aston, Jaguar y Land Rover bajo el fallido nombre de Grupo Premier.

El CC100 hizo una vuelta en el viejo circuito de Nürburgring acompañado del DBR1 para reconstruir momentos felices en esa pista, y seguramente pase directamente al museo pues es un ejemplar único, que fue construido todo en fibra de carbono por la firma de ingeniería Multimatic.

La historia del Disco Volante no es tan ilustre en las pistas pero sí en la opinión pues cuando se presentó en 1952 con el nombre técnico de C52, sus formas alegóricas de un vehículo espacial y sus líneas que plasmaban la mayor fluidez en el aire dieron mucho de qué hablar, aunque en la realidad el auto fue una calamidad por inestable e inseguro, precisamente por sus formas.

Tanto que en 1952, Alfa les dio el carro a los argentinos Juan Manuel Fangio y Froilán González para que lo corrieran en Le Mans, pero el auto nunca apareció en la pista. Hicieron varias versiones, cuatro en total, con diferentes capotas y uno de flancos estrechos pero con su motor 1,9 y uno de ellos con mecánica de 3,5 litros, que estaban lejos de ser contendores de pista y desaparecieron en museos y colecciones privadas.

Hasta ahora, cuando la recreación hecha por el mismo carrocero de esos años, Touring Superleggera, se vio en el Salón de Ginebra de 2012 y acaba de ganar el premio de mejor diseño en el prestigioso concurso de elegancia de Villa D´Este en Italia.

La hechura del platillo volador del siglo XXI fue más simple pues lo trabajaron sobre el deportivo 8C, y a diferencia del Aston, supuestamente está a la venta sobre pedido especial y a un precio no divulgado, pero que debe ser muy elevado para justificar las 4.000 horas de mano de obra que requiere su construcción.

Posiblemente estos carros nazcan para ser monumentos de las egotecas de las marcas. Pero no sobra ver que sus líneas inspiran carros modernos que, ajustados a las tendencias, materiales y requisitos de hoy, nos muestran que a lápiz y martillo limpio también se podían lograr carrocerías que hacen palidecer las pantallas de los autocads. Porque eran artísticos e intuitivos, lejos del comercio y del sello de las ventas, lo cual explica que esas bellezas usualmente marcaban el camino de las bancarrotas.

FRASES:

EL DISCO VOLANTE SE PROCLAMÓ COMO "INSENSIBLE AL VIENTO" PERO CUANDO CAMINABA A ALTAS VELOCIDADES –ALCANZABA 220 KPH– RESULTÓ SER INESTABLE Y PELIGROSO, POR LO CUAL TUVO UNA CORTA VIDA EN LAS CARRERAS.

EL ASTON MARTIN CC100 NO RESPETA TAN RIGUROSAMENTE LAS FORMAS DEL DBR1, SIN EMBARGO NO ES NECESARIAMENTE UN CARRO RETRO SINO UNA MIRADA AL FUTURO SIN PERDER LA CARA DE LA FAMILIA.

RECUADROS:

ASTON ES ¡ITALIANO!

Aston Martin es, junto con Jaguar, la única marca inglesa sobreviviente de la generación de los autos deportivos que inundaron el mundo a mediados del siglo pasado. Pero Aston es propiedad de un grupo italiano y de otros accionistas, como Ford, y hace muchos de sus componentes fuera de sus predios en Inglaterra. Jaguar es del grupo indio Tata. Afortunadamente, ambas casas mantienen sus costumbres mecánicas bastante puras, pero con estos prototipos muestran que todo tiempo pasado fue mejor.

FIAT, DUEÑA DE ALFA

Alfa Romeo es hoy una de las empresas del Grupo Fiat, por lo cual sus carros comparten la mayoría de la mecánica con los de la familia equivalente, pero mantiene su línea de deportivos con el C4, que será su piedra de ataque para retornar a16l mercado de los Estados Unidos. El Disco Volante, edición 2012, fue hecho por el mismo taller de carrocerías que lo creó en 1952, demostrando que la artesanía italiana está intacta a la espera de un llamado comercial para volver a tallar sus famosas esculturas mecánicas.

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