El año cerró a la baja

El año cerró a la baja

Redacción Motor

03:31 p.m. 11 de diciembre del 2012

El Salón del Automóvil no parece haber movido las ventas de
la manera que esperaban todos los expositores y ello indica que las cifras del sector serán inferiores a lo estimado a comienzos de este año, aunque de todas maneras estará en el nivel de las 300 mil unidades, lo cual es muy bueno.

La asistencia de público fue ligeramente inferior a la del 2010, y
aunque los reportes de las marcas son encontrados y dispersos, muy pocos de los indicadores del Salón muestran una avalancha de compradores salvo los de autos de gama media alta -que ahora son los alemanes básicos-, cuyos precios de quema llevaron a mucha gente a pegar el salto a nombres que antes eran una ilusión muy distante.

La situación era bastante previsible pues todos los indicadores
del mercado iban en desaceleración desde hace meses y no es muy realista pensar que 12 mil o más personas estaban esperando los días del Salón para lanzarse a devorar las ofertas y cuadrar las cifras del mes y de la caída que estaba anotada. El negocio del automóvil tiene sus propias inercias y frenados que suelen ser de lenta asimilación, sobre todo a favor.

Porque cuando las cosas se caen, todo el mundo se alarma y toma medidas, pero cuando van bien se callan y sonríen
y muchas veces piensan que el negocio siempre andará en mareas altas.

De todas maneras, el sector mostró toda su fortaleza e integridad
en el Salón y también sabe tomar medidas para enfrentar momentos más cerrados o para fabricar mejores escenarios, cosa que no depende propiamente del mismo sino de las coyunturas de la economía nacional en la cual navega y que emite señales confusas. Por ejemplo, cuando la mayor comisionista de bolsa y gran firma de inversiones está conectada a un respirador artificial, hay platas detenidas en el problema y malas señales infectando la credibilidad para las finanzas de la gente.

Tampoco cuando escribo estas líneas he podido conocer el texto
de la famosa reforma tributaria que el Congreso votó en primeras
instancias y en bloque, sin siquiera leer los articulados, como si no
hubieran aprendido de su fiasco con la pasada reforma de la justicia.

Ojalá no se apruebe todo lo que se dice por ahí porque el Gobierno
también maneja el asunto callada y soterradamente, a tal punto
que los congresistas a quienes interrogamos con los periodistas del grupo de automóviles de El Tiempo ni siquiera sabían lo que dice la propuesta, y el miércoles 5 de diciembre, al mediodía, no estaban publicados los textos en la Gaceta del Congreso, que supuestamente antes del 16 debe tener todo aprobado y finiquitado, con conciliaciones y demás requisitos.

La reforma puede tener implicaciones fuertes porque si el impuesto al consumo no es diferencial, todos los pickups subirán de precio ya que en este momento tienen un IVA más bajo. O si sale la norma de tasar con algún impuesto los traspasos de los carros usados que tengan menos de cuatro años de matriculados, lo cual castiga no solamente su precio, ya de por sí altamente
deteriorado, sino también la dinámica de las retomas para los negocios de nuevos.

A lo mejor, nada sucede y siguen las cosas iguales o vienen esos cambios. De todas maneras, es clara la intención del Gobierno de seguirle metiendo mano impositiva al sector del automóvil y de
continuar ordeñando a los ciudadanos por cuenta de sus necesidades de movilidad que son, a la vez, falencias que el Ejecutivo no soluciona.

Es un pesar que, además de la reforma hecha a escondidas del sector y de la sociedad en este campo, también el proyecto del Código de Tránsito haya sido enterrado en el Congreso por
falta de diligencia e insistencia del Gobierno, que hace meses lo planteó como un documento esencial y de urgencia inmediata. Van tres ministros del Transporte y cuatro vices en el período Santos, lo cual indica que esa cartera sigue siendo una puerta giratoria para la burocracia pues hasta ahora no hay resultados en la materia y no ha pasado nada con la actual administración del
ministerio. Que no pasa de ingenuos anuncios.

Para cerrar, y a la espera de que haya mejores noticias desde cuando termino esta nota, queremos desearles a todos los lectores de la revista las mejores vacaciones, felicidades en
estas fiestas navideñas y muchas más en 2013. MOTOR reaparece el próximo 23 de enero. ¡Hasta entonces!

Post scríptum: El Salón del Anti-Automóvil. Nada más antagónico a la convocatoria y las expectativas que genera en más de 200 mil personas que la forma como "funciona" el parqueadero de Corferias. Hicieron el acceso en una vía de un solo sentido, por lo cual los carros necesitan saltar las zonas verdes para tratar de meterse en la fila, que puede tomar media hora o más.

Y no trate de seguir las señales de orientación hacia el embudo porque no llevan a ninguna parte. El manejo del tránsito es lamentable y el ingreso de la torre de estacionamiento está en un sitio inaccesible en certámenes de alta asistencia.

RECUADRO:

"Independiente de lo que salga contra el automóvil en la reforma tributaria, es clara la intención del Gobierno de seguirle metiendo mano impositiva al sector y de continuar ordeñando a los ciudadanos por cuenta de sus necesidades de movilidad".

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