Fue anunciado para 2030 el Lockheed SR-72, avión que sucedería al célebre Blackbird estadounidense

Será la aeronave más rápida del mundo, lanzará misiles y no tendrá tripulantes. Su velocidad será de cerca de 5.000 kilómetros por hora.

Redacción Motor

07:44 p.m. 26 de noviembre del 2013

Imágenes de cómo será el avión más rápido del mundo

Lockheed trabaja en el primer sucesor del Blackbird, llamado SR71. Se supone que, y por supuesto lo hará, el SR-72 mejorará todas las características de los aviones supersónicos del mundo. Hoy sus retos tecnológicos no son tan distantes ni indescifrables como los que tuvieron los ingenieros del Blackbird, hace medio siglo.

El Blackbird original fue, hasta 1999, la ficha clave del espionaje del ejército estadounidense. Desde entonces no había un verdadero reemplazo. Solo hace unos pocos días Lockheed- Martin, el mayor contratista militar de EE. UU. y del mundo, dio a conocer el perfil tecnológico de su sucesor.

Con este nuevo diseño los norteamericanos corregirán muchos errores y aumentarán la capacidad hipersónica al doble de la de su antecesor. Es decir que este avión podrá llegar a cualquier parte del continente en menos de una hora. Además de otros detallitos como la posibilidad de lanzar misiles, que el 71 no tenía, y que este avión ya no necesitará tripulantes, lo cual será un alivio para los pilotos que tienen del Blackbird un aterrorizador archivo, pues era tan poderoso como vicioso en el aire.

Por ejemplo, para citar solo alguno de sus resabios, el fuselaje se hizo con titanio ruso –en plena guerra fría– para que soportara las temperaturas generadas por la fricción a su fantástica velocidad. Pero en tierra, cuando estaba en la temperatura ambiente, el Blackbird dejaba escapar el combustible especial para sus motores (25.000 dólares por hora de vuelo) debido a que los tanques tenían tolerancias que permitían la dilatación de las láminas a la temperatura de vuelo, por lo cual usualmente lo volaban un buen tiempo previo a una misión antes de llenarlo de combustible para que no se fugara. Y cuando llegaba de una misión había que esperar mucho tiempo para atenderlo y evacuarlo porque la temperatura de la piel rondaba los 300 grados centígrados.

Por supuesto, con la ciencia y los conocimientos de hoy, hacer un avión que lo supere es algo posible, aunque su necesidad es un secreto de Estado. Sin embargo, para un país cuyo poder militar es parte de su patrimonio, hacer el SR-72 significa orgullo e intimidación para sus amigos y enemigos, por lo cual en Lockheed Martin, empresa sucesora del primer conceptor del Blackbird, las investigaciones y trabajos para hacer su reemplazo llevan cinco años y ya hacen pruebas con un modelo a escala que trasladarían al avión real dentro de 17 a 20 años, a nivel de producción.

Posiblemente sus logros en ese entonces suenen tan temerarios y peligrosos como lo fueron los del pájaro negro original.

El Blackbird SR-71

El antecesor del SR72 dejó escritas marcas hasta la fecha vigentes:

- Hasta ahora es el avión tripulado más rápido y capaz de la historia.

- 3.418 kilómetros por hora a velocidad media desde Palmdale (California) hasta Washington, en 64 minutos.

- Desde Nueva York hasta Londres en 1 hora, 54 minutos, 56 segundos. El Concorde lo hacía en 3 horas 20, y un Boeing 747, en 6 horas.

- Récord mundial de velocidad máxima: 3.529,56 kilómetros por hora y altura sostenida de 25.929 metros, unos 85.000 pies.

- Se fabricaron en total 32 estructuras o fuselajes pero pocas sobrevivieron, pues 19 se accidentaron, aunque ninguna en misiones de combate.

- A pesar de sus formas para hacerlo invisible, el Blackbird resultó presa fácil de todos los radares terrestres, pero por su velocidad de escape era inalcanzable para las defensas antiaéreas que trataron de interceptarlo más de 4.000 veces.

DATOS

El Blackbird hizo su último vuelo con la Fuerza Aérea Norteamericana en 1999. Podía cruzar a más de tres veces la velocidad del sonido y a una altura de 85.000 pies, más rápido y alto que cualquier otro avión en la historia.

Teóricamente, cada Blackbird tenía un precio de 200 millones de dólares, pero la infraestructura para operarlos podía costar mucho más, empezando por el combustible especial que valía 25.000 dólares por hora de vuelo.

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