¿Cuando el árbol cae y causa daños a vehículos, quién le cae al árbol?

Hay 'falla en el servicio' cuando queda aplastado bajo un poste o se rompe en una alcantarilla destapada.

Redacción Motor

07:15 p.m. 14 de marzo del 2014

Cada poste, alcantarilla, bolardo, sumidero o andén tiene su doliente y cada doliente, la responsabilidad de mantener estos elementos al día para que cumplan su función y no causen perjuicios a conductores y transeúntes.

En el caso de Bogotá, el primer responsable de un accidente, como la caída de un árbol sobre un vehículo, es la alcaldía local a la que pertenece el parque o andén que lo mantenía en pie. Es allí a donde debe acudir la víctima para pedir que se investigue lo que pasó y se le indemnice.

Pero todo tiene su largo y su ancho: una vez denunciado el hecho, esa alcaldía debe citar a un comité que determine de quién es el ‘palo’ que provocó el hecho y le traslada la competencia a esa entidad nacional, distrital o privada para que responda y trate el tema como cualquier accidente de tránsito, en donde hay un responsable y una víctima.

Una alcantarilla puede pertenecer a la Empresa de Acueducto, a la ETB o a Codensa; un árbol puede estar al cuidado del Jardín Botánico o de la Secretaría de Ambiente. Un poste puede ser de luz o de televisión por cable, el ‘sietecueros’ ubicado en un antejardín fue sembrado propietario de la casa…

Identificado el doliente, se realiza una investigación donde se tienen en cuenta todas las evidencias que recopilaron en el sitio la Policía y entidades especializadas, el día que ocurrió el accidente.

“Lo primero con que se cuenta es con un informe de la Policía, en donde lo clasifica y registra todo lo que intervino para que el hecho sucediera –explicó hace un tiempo a esta sección Alfonso Soto, abogado especializado en tránsito–. Ese informe lo llevan a reparto de la Secretaría de Tránsito (si no hay heridos), a la Fiscalía Local (si hay heridos) o a la Fiscalía Seccional (si hay uno o varios muertos)”.

Una vez aclarados los hechos, la ley 640 del 2001 obliga a conciliar antes de demandar, y si no se logra un acuerdo, el afectado puede alegar ‘reparación directa’, para lo cual existen reglas estrictas y hasta montos calculados para proceder a la indemnización (ver: ‘Muerte y lesiones se pueden tasar’).

Todo lo anterior es aplicable para el conductor que transita por una carretera y es víctima de la negligencia de los encargados de su mantenimiento. Si el accidente lo provoca la mala señalización en una vía en concesión, se debe acudir al Instituto Nacional de Concesiones (Inco) el cual, a su vez, está obligado a notificar del hecho a la empresa y obligarla a asumir la responsabilidad.

Si se trata de una vía nacional, es el Invías el que debe poner la cara; si es una carretera veredal, el municipio a la que pertenece. Todo esto es aplicable a cualquier vía pública de la ciudad o del país, lo que cambia es la persona jurídica responsable.

El carro es lo de menos

Si los accidentes provocan daños serios en los vehículos, aunque no en los ocupantes, hay responsabilidad civil extracontractual, que se debe tasar teniendo en cuenta la valoración que haga del vehículo el concesionario en cuestión.

Eso sí, las entidades oficiales son más eficientes cuando hay heridos o muertos en un accidente provocado por negligencia, pues, en principio, los vehículos están asegurados.

Muerte y lesiones se pueden tasar

Si conductor o acompañante fallecen por la negligencia de entidades estatales, su ‘vida’ se calcula teniendo en cuenta el sueldo que tenían, el número de veces anuales que lo recibían y lo que les faltaba para pensionarse. Si se lesionan, se verifica:

Incapacidad para trabajar. Se trata de una enfermedad que se genera como consecuencia del accidente.

Deformidad. Tiene tres subdivisiones, de acuerdo con la gravedad de la secuela: física transitoria, física permanente y deformidad del rostro.

Perturbación funcional. Se da cuando la persona pierde la funcionalidad de un órgano o miembro.

Perturbación psíquica. También es transitoria o permanente por la pérdida anatómica o funcional de un órgano o miembro.

REDACCIÓN VEHÍCULOS

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