Los 'Arijunas'se adentraron en la Alta Guajira, a bordo de 30 camionetas Toyota

30 vehículos y 100 aventureros recorrieron la Guajira, en un viaje único enmarcado con hermosos paisajes, como parte de la travesía 'Watapaari Guajira 2014', organizada por Distoyota para clientes.

Redacción Motor

09:17 p.m. 24 de abril del 2014

Imágenes de la travesía 'Watapaari', Guajira 2014

Las 30 camionetas, entre Prado, 4Runner, FJ Cruiser, Fortuner, Hilux y Land Cruiser serie 70, llenas de provisiones y equipaje, y ocupadas por personas entre los 12 y 65 años de edad, estaban listas para que se les exigiera al máximo en los cerca de 800 kilómetros siguientes de caminos difíciles.

El recorrido comenzó el domingo de ramos en Santa Marta y se prolongó por cuatro días, hasta completar 769 kilómetros de conducción por diferentes carreteras, desiertos, playas y sobre todo por caminos destapados, en los que la caravana contó con la inseparable compañía del sol que aportaba temperaturas cercanas a los 40 grados.

Quienes lideraron la caravana fueron el dos veces campeón de rallys y ahora director 4x4 de Distoyota, Alejandro Quiñones, conocedor de las condiciones de manejo que exige el territorio, y ‘Pelusa’ y ‘Tobi’, dos expertos guías de la zona, quienes ya habían hecho parte de la aventura‘Guajira Extrema’ que la marca hizo en 2011.

En el primer día de travesía, el mar y la arena fueron los encargados de ambientar los 328 kilómetros desde el punto de partida en Santa Marta hasta el Cabo de la Vela. La primera parada fue en Riohacha para almorzar y luego de tomar un descanso de media hora en esa ciudad, ‘Watapaari’ atravesó el desierto Mayapo y continuó por la población de Manaure hasta arribar a Uribia.

En ese lugar estaba programado el reabastecimiento de combustible para todos los ‘Toyotas’ y retomar luego el camino al desierto de Carrizal, ruta obligada para llegar al hospedaje donde acamparíamos en Cabo de la Vela esa noche.

El segundo día, el recorrido fue menor (117 kilómetros), pero las condiciones de marcha y del terreno mismo fueron más exigentes, por lo que fue necesario que todas las camionetas usaran la doble tracción y las demás ayudas electrónicas como el control de descenso y bloqueo de diferenciales. Conocimos el parque Eólico, con sus imponentes astas generadoras de energía, el desierto de Punto Nuevo y El Paraíso, para llegar al destino final del día: Punta Gallinas.

Esa noche, la naturaleza nos dio un regalo, ostentando una gran luna roja que amenazaba con meterse en el campamento, en un espectáculo único que se extendió por casi cuatro horas que duró el eclipse lunar.

Amaneció y la aventura continuó. Y en su tercera jornada, nos dirigimos a las Dunas de Taroa, pasando por Punta Aguja, que es el sitio más septentrional de la plataforma continental de Suramérica, y por el faro de Punta Gallinas. Fueron 50 kilómetros enmarcados por la adrenalina que produjo subir a la cima de los gigantescos montículos de arena.

Allí, más que en cualquier terreno, fue necesario seguir al pie de la letra las instrucciones de Quiñones para no quedar soterrados en la arena. Fue como llegar a la meta en una carrera atlética. Izamos la bandera de ‘Watapaari’ e hicimos los respectivos registros fotográficos.

La satisfacción de los cien excursionistas aumentó al regresar al alojamiento, pues se había programado para la vuelta, la entrega de mercados y donaciones que los clientes y funcionarios de Distoyota llevaron a los integrantes de la población wayúu que viven en ese perímetro. Ese momento fue tomado como un premio para quienes hicimos parte de la travesía y la complacencia de servir a estos indígenas guajiros se reflejó en las caras de todos los presentes.

El cuarto día condujimos de regreso 274 kilómetros continuos hasta llegar de nuevo a Uribia, una de las mayores poblaciones wayúu del departamento, repasando cada camino agreste, enlodado o lleno de arena que habíamos conocido unos días atrás. En ese punto, al completar los 769 kilómetros de recorrido total, la caravana de 30 carros con el nombre ‘Watapaari’ en sus costados llegó a su fin y los integrantes, complacidos por la aventura, tomaron diferentes rumbos.

Imágenes de la travesía 'Watapaari', Guajira 2014

DATO
Esta se suma a las más de 10 expediciones (en promedio dos al año) que Distoyota ha realizado con sus clientes y amigos, entre las que se destacan ‘La Ruta de la Independencia’ a Boyacá, ‘Viaje al Centro de Colombia’ a los llanos orientales, ‘45 años abriendo caminos’ a Casanare, ‘Reto Parque de los Nevados’ y ‘Saltando montañas’, entre otras.

*Hicimos parte de la travesía 'Watapaari' gracias a la gentil invitación de Distoyota

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