Armenia celebró su cumpleaños 124 con fiesta 'yipaos'

Este año llegaron representantes del famoso programa Top Gear. Vehículos también estuvo presente.

Redacción Motor

05:25 a.m. 18 de octubre del 2013

Cuatro Wrangler ‘disfrazados de yipaos’ esperaban por nosotros en la entrada de nuestro hotel ubicado en las afueras de Armenia, a eso de las 10 a.m. del pasado sábado 12 de octubre, para que nos trepáramos en ellos y los condujéramos al lado de los ‘de verdad’, en homenaje a la capital del Quindío.

Nuestros ‘jeeps’ cargados de café, frutas, productos agrícolas y el tradicional trasteo encabezarían el desfile de las respectivas categorías desde las goteras de la ciudad hasta la Plaza de Bolívar, en donde nos esperaban cientos de miles de cuyabros.

La convocatoria alcanzó a sumar más de 120 Willys de los años 50, 60 y 70, además del Rubicon y los tres Wrangler Sport que nos asignaron, uno de los cuales conducían dos periodistas ingleses del famoso programa Top Gear, Jason Graves Barlow y Mark Simon Fagelson, quienes cruzaron el Atlántico para averiguar cuándo, cómo y a dónde fue que arribaron estos íconos norteamericanos para convertirse en arte y parte del café.

Allí se enteraron de que los Willys fueron traídos a cambio del grano en los años 50 con la condición de que fueran utilizados, exclusivamente, para labores del campo; que estos vehículos se alcanzaron a fabricar en el Eje Cafetero; que la palabra ‘yipao’ corresponde a una medida inventada por la gente de la zona para negociar la carga (“¿A cómo el yipao de fruta?”) y que a uno solo de estos autos le caben más de 20 personas ‘colgadas’.

Y lo mejor: que después de 60 años siguen haciendo lo mismo: trabajar, trabajar y trabajar. Fue lo que nos tocó durante dos horas de desfile, tiempo durante el cual nos encomendaron llevar nuestra carga hasta la tribuna principal de la plaza central, en donde nos esperaban las autoridades y el jurado que elegiría al mejor de cada categoría.

Allí nos bajamos de nuestros vehículos y vimos, desde la tribuna, los famosos ‘piques’ en donde los conductores obligan a sus Willys a rodar sobre las ruedas traseras y luego, en un acto de osadía total, a girar sobre su mismo eje mientras ellos realizan maniobras circenses parados en el techo y el capó o colgados del bómper delantero.

Un acto casi heroico del cual fue testigo directo el periodista Graves: terminó, solo, dando vueltas al interior de la cabina de uno de estos vehículos mientras su conductor saludaba al respetable desde el techo del vehículo y su compatriota Fagelson filmaba y tomaba fotos de lo imposible.

“¿Sí ven que sistemas como el bloqueo del diferencial o la repartición de tracción no son nuevos? Nosotros los inventamos hace mucho tiempo”, nos dijo el popular ‘Guama’, declarado hace un par de años ‘fuera de concurso’ por su gran habilidad para el transporte y la conducción de su Willys.

Willys para rato

Aunque ‘Guama’ no nos reveló su secreto para hacer rodar su Willys en círculo sobre las ruedas traseras, si nos confesó que la medida de la carga debe ser exacta: “1.250 kilos, ni un gramo más ni un gramo menos, o de lo contrario el carro no se para en las ruedas traseras o se puede ir de para atrás”.

Hablando con él, concluimos que la cultura del yipao está lejos de desaparecer en el Eje Cafetero gracias a la entrega de los dueños de estos burros de carga y al fervor de los habitantes de la zona, que salen en masa a aplaudirlos sin descanso durante todo el recorrido y sin importar el clima lluvioso.

No en vano fue declarada ‘Bien de interés cultural intangible’ del Quindío y ‘Bien de interés cultural inmaterial’ de Armenia. Al menos para nosotros –y sin duda alguna para nuestros colegas de Top Gear–, vivir esta tradición desde adentro fue una experiencia única.

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