Arranque 541 / Los carros sin dueño

Arranque 541 / Los carros sin dueño

Redacción Motor

05:43 a.m. 26 de septiembre del 2011

Según las proyecciones que están figurando en nuestro mundo, dentro de 40 años habrá 3.000 millones de vehículos rodando. No saben aún cómo serán técnicamente pero es claro que tendrán que estar exentos de emisiones y no podrán ser un motivo de desconexión para sus conductores.

Una de las mayores fuentes de la movilidad moderna son las comunicaciones. Pensemos cómo viviríamos en los tiempos actuales sin e-mail, sin celulares, sin Internet, sin videoconferencias y sin todas las ayudas de interacción que se erivan de esos medios para solo citar algunos. El hecho de no desplazarse y poder estar en contacto inmediato con la necesidad o persona, equivale a no tener que ir, como sucedía antes (y eso hace pocos años) a llevar el papel, a esperar la llamada o el correo físico y eso es movilidad. Pero estamos movilizando las necesidades o los elementos, no a las personas que, finalmente, necesitan ir de un sitio a otro y no propiamente entre estaciones de transporte masivo sino entre puntos particulares que se salen de las redes públicas.

Según Microsoft, el automóvil es hoy el tercer aparato de conectividad con mayor crecimiento en ventas después del teléfono móvil y las tabletas o computadores portátiles personales, que serán básicamente lo mismo en el corto plazo. Pero el vehículo crea una barrera para la gente porque la conectividad es altamente distractiva y mientras no haya carreteras donde el automatismo del carro pueda tomar también timón, es difícil que el automotor no signifique una interrupción de la movilidad de la conectividad que la gente no está dispuesta a asumir. Al menos, los jóvenes.

Una de las inquietudes de los vendedores de carros es precisamente cómo encauzar a la gente joven hacia la compra de automóviles teniendo en cuenta que ya no son dependientes laborales de las comunicaciones móviles, sino adictos de 24 horas. Diseños modernos, pantallas táctiles en lugar de interruptores, radares, estacionamiento automático, taller on line, interiores funcionales, música e información en la nube, guía de tráfico avanzada, carros infalibles, todo ese paquete de sistemas que aún hoy se consideran accesorios en poco tiempo van a ser el estándar de todos los autos.

Aun así, el automóvil no dejará de tener la connotación de "estorbo" por las limitaciones de espacio y autonomía que no puede superar al menos en el universo vial actual. Por eso los estudios muestran que para muchas personas, sobre todo jóvenes, la decisión de comprar carro no es evidente y prefieren otras alternativas de accesorios personales. Sin embargo, en algún momento les será útil un vehículo personal y para eso ya están funcionando unas fórmulas alternas de vender carros, pero sin dueño.

La idea, que ya la tienen funcionando Mercedes Benz y BMW en ciudades como Berlín y se pule para sacarla a muchos otros sitios, consiste en que las marcas tendrán flotas de carros de diversos tipos, desde miniautos de ciudad hasta aparatos para carga, que están estacionados en sitios específicos pero dispersos en cada ciudad. Las personas se afilian al sistema (Drive Now, lo llama BMW) y cuando necesitan un vehículo a través del iPhone ingresan a una base de datos en la cual se enteran en cuál sitio cercano hay un automóvil estacionado disponible.

Lo reservan, van al sitio indicado, ingresan sus códigos, lo usan cuanto quieran y lo dejan de nuevo en un lugar predeterminado.

Hoy pagan 29 centavos de euro por minuto cuando el carro anda y 10 centavos mientras está estacionado pero eso incluye parqueo, seguros, combustibles y tarifas promocionales de tiempo extendido. El cargo lo hace de manera automática el sistema a las tarjetas de crédito y así la persona puede darse el champú de un fin de semana en un auto de la Serie 7, por ejemplo, sin tener que pagarlo o hacer una diligencia urgente o un trasteo, sin los trámites y rigidez de las agencias de alquiler actuales.

Los 4.000 clientes de "Drive Now" que ya hay en Berlín en un corto tiempo de existencia del programa, tienen una edad promedio de 32 años y la expectativa es que en 2020 haya más de un millón de suscriptores, a los cuales se sumarán todos los de otras marcas que desarrollen estrategias similares.

La idea parece muy viable y lógica, máxime si se tiene en cuenta la depreciación del carro usado que hace en muchos casos poco sensato invertir en el estreno y menos para tenerlo estacionado en tiempos muertos, haciendo filas eternas en los semáforos o escampando picos y placas a cambio de algunas horas de placer de uso.

De todas maneras resulta paradójico en un mundo que cada día consume más vehículos y que los necesitará en forma exponencial, se tenga que recurrir a remodelar las técnicas de ventas pues los fabricantes sienten que los clientes no se acercan con pasión a las vitrinas y que cada vez es más difícil desconectarlos de su mundo cibernético en el cual el vehículo sigue siendo un interruptor que les corta su chorro de vida.

"El automóvil no puede ser un elemento de desconexión en un mundo donde el principal elemento de movilidad son las comunicaciones".

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