Arranque / Oportunidad para un buen código de tránsito

Arranque / Oportunidad para un buen código de tránsito

Redacción Motor

03:03 p.m. 25 de julio del 2011

Escribo esto cuando apenas están comenzando a circular los textos de la propuesta de un nuevo código de tránsito que le entregará el Ministerio de Transporte al Congreso para su estudio y debate.

Lo primero que hay que decir es que era urgente proponer un estatuto para la movilidad del país, hecho con técnica, conocimientos y acorde con la modernidad vehicular y las peculiares circunstancias de nuestros caminos, conductores y autoridades.

Lo segundo que nos permitimos sugerir es que la nueva propuesta se tome como un buen borrador para pulirla, quitando o agregando normas que sean más procedentes que las sugeridas y para resumir de una vez por todas en un solo reglamento todas las disposiciones que andan por ahí sueltas o que los congresistas van acomodando cada uno por su lado. Esa centralización es fundamental y un primer vistazo al eventual código nuevo nos indica que toda decisión sobre movilidad debe ir al Ministerio de Transporte para revisión y aprobación y corta el ''fuero'' de los alcaldes que han hecho de cada ciudad su feudo vial.

Hay muchas cosas novedosas por debatir y aterrizar como el pase por puntos, que es una fórmula de medir el comportamiento del ciudadano en las vías y que rige en muchos países y a la cual nadie debe temerle si es respetuoso de las normas. Eso debe tener una gradualidad pues no es lo mismo pisar una cebra en un trancón que manejar con tragos, por ejemplo. Y también hay que cuidar que el tema no se vuelva una amnistía para tantos conductores, sobre todo de servicio público que, sabemos, acumulan millones de pesos en infracciones que de entrada deben descalificarlos para sacar un pase nuevo, limpio de pecados. Que por su repetición, son un peligro para la sociedad.

Son muy vagas las disposiciones por las cuales se regirán los controles de velocidad, que serían sujeto de una reglamentación posterior cuando se debía sentar de una vez por todas una política exacta y concreta que nos saque del marasmo en el cual circulamos, con autoridades que manejan a su antojo y capricho los comparendos. Un código nuevo debe ser lo más preciso posible y de esa manera estará exento del manoseo de mandos medios y del lobby de tantos frentes con intereses creados en la actividad.

La supuesta vigencia del pase por tres años y de doce meses para los mayores de 60 suena como un entusiasta convite a fomentar la tramitomanía y los intermediarios.

Es una norma retrógrada cuando toda la información de comportamiento se le puede incorporar a la licencia de manera automática en el chip del pase y hasta las limitaciones que un médico pueda encontrar en sus pacientes pueden reportarse directamente a la autoridad de tránsito.

En fin, sobre esto tendremos mucha tela para extender y cortar, seguir los debates, estar pendientes de las solicitudes que se muevan en el Congreso por lo cual lo importante es que ya hay un texto de trabajo que ojalá se sancione con los mejores motivos y normas.

Por otra parte, va a hacer curso en el parlamento un proyecto de ley del senador Juan Lozano que acoge un viejo compromiso que hizo con esta columna cuando era ministro del Medio Ambiente. Se trata de una amnistía nacional de impuestos para vehículos obsoletos que el propietario chatarrice de manera voluntaria con el fin de limpiar al país de tanto fierro botado, liberar a sus dueños de deudas que no pueden pagar o no vale la pena cobrar por parte del fisco y aterricen las bases de datos de vehículos que de verdad circulan. Obviamente contempla que un pedazo de carro en ese estado no debe llegar con certificado de movilidad vigente y que haya sitios donde los reciban para reciclarlos apropiadamente, cosas que en este momento la ley exige en el primer caso y prohíbe en el segundo. ¡Increíble!

Finalmente, como era de esperarse, gremios que representan a importadores y fabricantes de vehículos, han hecho sus reparos sobre la norma que exige a partir de los carros modelo 2013 (no año) que tengan obligatoriamente airbags frontales y laterales, ABS y control de tracción.

Sostienen que para los carros pequeños no se necesita este control, lo cual es muy coherente pues no tienen potencias ni velocidades que lo ameriten y debería tener una cilindrada mínima alta para que lo incorporen.

Pero los otros dos puntos, ABS y airbags, nos parecen fundamentales en todo carro, sobre todo en los pequeños de servicio público donde la gente va desprotegida y se mueven 24 horas en todos los terrenos, siendo por ende objetos de alto potencial de accidentes. El Ministerio debe sostener sus decisiones en estos dos casos, no dejarse contaminar por probables certificaciones innecesarias del Icontec sobre estos sistemas que son obligatorios y punto. Un fabricante respetable internacionalmente tiene eso homologado y si hay carros que no lo pueden ofrecer, francamente no son aceptables en materia de seguridad, tal como sucede en Estados Unidos y Europa donde no se pueden vender.

La propuesta del nuevo código de tránsito abre un espacio para que se dé un sesudo y tranquilo debate que genere un estatuto
moderno, técnico y coherente con la realidad del país
.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.