Los avalúos enredados del Ministerio de Transporte

Han sido muchas las cartas que han enviado lectores que descubrieron errores e incoherencias en las tablas de avalúos que generó el Ministerio de Transporte. Algunas de las más frecuentes.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

La capacidad y el tipo del motor, la clase de transmisión y los diferentes niveles de equipamiento con los que viene cada automóvil determinan el precio con el que entra a competir en el mercado automotor.

Esta es una premisa que tiene clara la industria, los comercializadores y los compradores finales, pero que parece no aplicar en algunos casos para los expertos del Ministerio de Transporte encargados de realizar las tablas de avalúos de vehículos para el pago del impuesto.

Y aunque han sido muchas las propuestas de cambiar el sistema bajo el cual se calcula el valor que debe pagar por este monto cada propietario de un carro, esta cartera basa casi todos sus cálculos en una relación directamente proporcional entre el avalúo y el aumento de cilindrada o de equipamiento.

Sin embargo, una mirada minuciosa a las tablas, línea por línea y año por año, no muestra de qué forma o con cuál proporción se determinan los precios. Tomamos atenta nota de esta situación gracias a que muchos de nuestros lectores se han dado a la tarea de ir a la caza de las incoherencias y errores más frecuentes que se encuentran arropados dentro de dichos listados.

Varios ejemplos
Una de las marcas con mayores problemas por este tipo de errores es Volkswagen. Así le sucedió a Iván Díaz, que encontró que un Escarabajo de 1971 con un motor de 1.300 c.c. tiene un avalúo mayor al de uno con motor 1.600 c.c., cuando en la mayoría de ejemplos similares de estas tablas ocurre lo contrario.

El caso se agrava para este usuario, quien siempre se confió del formulario preimpreso y pagó el valor que en este venía estipulado.
Un caso similar le sucedió a Ernesto González que encontró que a pesar de que del Hyundai Accent GL mecánico existen dos versiones, una de 1.300 c.c y otra de 1.500 c.c.; ambas tienen el mismo precio en su avalúo.

Otro lector fue un poco más allá y encontró que el Honda Civic mecánico de 1.600 c.c. es más caro que la versión automática hasta 1998; de allí en adelante, sin un patrón normal, el avalúo da un salto de varios millones hasta que la versión sin pedal izquierdo queda por encima del mecánico, como debe ser en todo momento.

Pedro Ortíz, por ejemplo, encontró que su Chevrolet Cavalier LS 2.2 mecánico tiene el mismo valor que el modelo automático. Y ¿señala Ortiz- esta situación se repite en el caso del Monza Classic mecánico y automático. 

También los Nissan
Pero en este error no solo están los Chevrolet. El caso también se repite, como nos lo hace ver Augusto Rodríguez, para el caso de los Nissan Sentra B14 GXE.

Aún más dramático, por ejemplo el Sentra B14 Automático con cilindrada 2.000 c.c., que a pesar de su caja de velocidades y de tener mayor cilindrada, en las tablas siempre tiene un avalúo mayor que el del Sentra B14 mecánico con motor de 1.600 c.c.

Otro usuario nos hizo la siguiente observación: ¿Para el BMW 318i inexplicablemente aparecen tres cilindradas, cuando los dos últimos números del nombre de la línea se refieren a la capacidad del motor, en este caso 1.8. Pero no solo está esto, además de aparecer con cilindradas de 1.8, 2.0 y 2.6 litros, resulta curioso que la más costosa en la tabla sea la que pertenece al motor de 2.000 c.c¿.

Para no extendernos más en ejemplos, basta decir que son varios los casos en los que aparecen dos valores distintos para una misma línea solo porque una de ellas no cuenta con la información de la cilindrada o, como en el caso del Corsa Active, que existen dos referencias en la tabla, una simplemente Corsa Active y otra Corsa Active 3P, y entre las dos hay una diferencia de un 50 por ciento sobre el avalúo para el mismo carro.

Al observar estas inconsistencias se debería plantear en el mediano plazo la continuidad del sistema de cobro de impuesto vehicular ya que siempre hemos defendido la teoría de que el impuesto se debería cobrar de otra forma, como un valor que se descuenta cada vez que se tanquea y no sobre el tipo de caja mecánica o cilindrada, ya que el uso para un auto cuando rueda en las calles, que es el fundamento de este impuesto, es igual así se tenga más o menos cilindrada o diferente caja. Las calles se usan igual y además el propietario ya ha pagado el costo de estas diferencias en la factura de compra.

Lo ideal es que estos testimonios sirvan para que se corrijan los errores y el próximo año las tablas de avalúos queden como debe ser. 

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