El avión Solar Impulse recorrió la primera etapa de su viaje por EE. UU.

El proyecto 'Solar Impulse' quiere demostrar que es posible volar con la energía proporcionada por el astro rey. Es toda una aventura científica.

Redacción Motor

08:05 p.m. 10 de mayo del 2013

Si bien la aviación solar tuvo sus inicios en la década de los años 70, el proyecto Solar Impulse es quizás el más ambicioso de los últimos tiempos, pues su objetivo es volar alrededor del mundo, en el 2015, incluso de noche.

Este proyecto suizo, dirigido por los pilotos de aviación Bertrand Piccard y André Borschberg, nació en el 2005 y, durante todo este tiempo, su principal inconveniente ha sido la financiación, pues su costo se aproxima a los nada despreciables 90 millones de dólares.

“Solar Impulse no fue construido para el transporte de pasajeros, pero sí para dar un mensaje –afirman su creadores–. El objetivo principal es demostrar que, gracias a las innovaciones tecnológicas de hoy, se pueden lograr cosas increíbles, como volar de día y de noche impulsado únicamente por energía solar, sin utilizar ningún combustible ni producir emisiones contaminantes”.

Este ‘pájaro’, liviano, delgado, totalmente silencioso y tripulado ha sido noticia por estos días cuando realizó un nuevo vuelo de prueba, de costa a costa en Estados Unidos (entre San Francisco y Nueva York), viaje que se llevó cabo con cinco escalas programadas.

Así es el avión
Las alas del Solar Impulse tienen la envergadura similar a las de un avión comercial (Airbus A 340) y sus medidas son 21,85 metros de longitud y 6,40 de altura.

La textura de su fuselaje es similar al de una colmena, con materiales ligeros como fibra de carbono: pesa tan solo 1.600 kilos.Mecánicamente, lo equiparon con cuatro motores eléctricos de hélices, cada uno de 7,5 kW (10 caballos de potencia), los cuales son alimentados por medio de 11.628 células fotovoltaicas –instaladas sobre sus alas delanteras y traseras– que almacenan la energía en 70 baterías de iones de litio de alto rendimiento y le permiten avanzar a una velocidad crucero de 70 kph.

En síntesis, el proyecto es una aventura científica que, mediante viajes experimentales, busca inspirar a las empresas en el desarrollo de tecnologías limpias para que, en un futuro, se puedan adaptar con éxito a la vida cotidiana del ser humano.

Viajes en solitario
Este avión solar tiene un aislamiento térmico especial para conservar el calor irradiado por las baterías y mantenerlas en funcionamiento, a pesar de los -40° C que se experimentan a los 8.500 metros de altura que alcanza.

La cabina está diseñada tan solo para el piloto y cuenta con un completo sistema de navegación, comunicaciones e información detallada sobre la prestación de los motores y los niveles de carga de las baterías.

Vuelos de prueba del ‘Solar Impulse’
Abril del 2010: realiza el primer vuelo de 87 minutos sobre Payerne (Suiza), cuando alcanzó una altura de 1.200 metros.

Julio 8 del 2010: establece dos marcas mundiales. La primera, al volar durante 26 horas y nueve minutos, incluidas horas nocturnas, sin la ayuda de fuentes de energía externas, y la segunda, cuando alcanzó los 8.564 metros e altura sobre el nivel del mar.

Mayo 13 del 2011: arranca su primer vuelo internacional de 13 horas, entre los aeródromos de Duebendorf (Suiza) y Bruselas (Bélgica).

Junio 15 del 2011: realiza el segundo viaje internacional entre Bruselas y París.

¿Quiénes se apuntaron al proyecto?
Diversas empresas han aportado su experiencia y financiación en el proyecto ‘Solar Impulse’. Entre los principales promotores figuran Solvay (grupo industrial del sector químico), la reconocida marca suiza de relojes Omega, Deutsche Bank (uno de los principales inversionistas) y Schindler, líder en la producción de tecnologías limpias. Por su parte la Agencia Espacial Europea (ESA) y Dassault han aportado sus experiencias técnicas al proyecto.

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