Bájele a la temperatura mientras maneja

Si el habitáculo sube de 24 grados centígrados, se incrementan los errores al conducir y la accidentalidad aumenta. El calor y la gasolina poco la van.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

El sol inclemente, el motor, la superficie de la carrocería expuesta a las radiaciones, los pasajeros y hasta el material y el tipo de ropa que usa el conductor son directamente responsables del exceso de temperatura en el habitáculo de cualquier vehículo.

Por eso hoy el aire acondicionado es considerado equipo de norma, ya que pasó de ser un lujo para convertirse en un artículo de seguridad, como los airbag o el 'manos libres'.

El 'aire' calienta, descongela, elimina la neblina, filtra el aire y controla la humedad, gracias a su estructura y a los elementos que lo conforman. Cada uno de ellos cumple una función específica.

El condensador es el intercambiador de calor. Allí, el refrigerante pasa de estado gaseoso a estado líquido.

El compresor impulsa el aire del refrigerante en el sistema y funciona por medio de la energía del motor, gracias a una correa.

El filtro deshidratador limpia el refrigerante de partículas extrañas y absorbe su humedad. 

El evaporador es también un intercambiador de calor, aunque esta vez pasa el refrigerante de estado líquido a gaseoso.

La tubería está hecha para resistir diferentes presiones y temperaturas, ya que por ella circula el refrigerante en cualquiera de sus estados.

El líquido refrigerante circula dentro de todo el sistema y se encarga de absorber y liberar energía en forma de calor y genera cambios que permiten el control de temperatura en el habitáculo.

Esto evita que la temperatura interior se eleve demasiado, obligue al cuerpo del conductor a regular su temperatura, lo fatigue y disminuya su capacidad de reacción frente a los imprevistos.

Según investigaciones mundiales, recopiladas por Cesvi Colombia, cuando el habitáculo llega a 30 grados centígrados de temperatura, las fallas en la conducción crecen un 20 por ciento y el tiempo de reacción aumenta en un 22 por ciento, al pasar de 21 a 27 grados centígrados de temperatura.

Mientras circula a una velocidad promedio (90 kph) con calor, el conductor recorre 41 metros antes de accionar el pedal del freno, pero si va manejando con temperatura óptima (entre 19 y 24 grados centígrados), demora 25 metros antes de empezar a detenerse.

Fuente: Cesvi Colombia


CONOZCA EL 'AIRE'

Un buen sistema de aire acondicionado está compuesto por cinco elementos que permiten su adecuada circulación:

El control de rejillas de entrada de aire.

El control de temperatura.

El control de velocidad del ventilador.

El control de recirculación de aire.

El interruptor de corriente del compresor.

Por su parte, las salidas del aire están distribuidas en el habitáculo, así:

*Salida de la cara del tablero, para descongelar la ventana del conductor.

*Salida para la descongelación del parabrisas.

*Entrada de aire fresco.

*Salida para la descongelación de la ventana del pasajero.

*Salida de la cara del tablero.

*Motor del ventilador.

*Salidas hacia el piso del habitáculo.

*Entrada para reciclar el aire.

*Salida de la cara del tablero.


PARA ENFRIAR EL AMBIENTE¿

  • Ubique el control de velocidad del ventilador en la posición deseada.
  • Seleccione el control de rejillas de entrada, de manera que el aire ingrese al habitáculo y fluya por las rejillas superiores e inferiores.
  • El control de temperatura debe estar ubicado en la zona azul.
  • Encienda el botón de control del aire acondicionado (A/C).
  • Ponga en 'no recirculación' el botón de recirculación de aire.

 
PARA DESEMPAÑAR Y DESCONGELAR¿

  • El botón de rejillas de entrada de aire puede estar en la primera o en la última posición.
  • El control de la temperatura debe estar en la posición deseada.
  • El control del ventilador debe estar por encima de la posición mínima.
  • El control de recirculación debe estar en posición de 'no recirculación'.
  • Encienda el control del compresor de aire acondicionado (A/C).

 
OJO CON LO QUE SE PONE

Chancletas. Vestirse bien debe significarle a un conductor ropa cómoda y aireada, sin elementos que le puedan 'enredar' la vida, como las chancletas. Por su diseño, la chancleta puede engarzar el pedal del freno o el del acelerador, y embutirlo entre las tiras de plástico y los dedos del pie, con la consecuente pérdida de maniobra para la extremidad inferior del conductor.

Sombrero. Les da sombra a los ojos y obliga al pelo a quedarse quieto cuando la ventana está abajo. Cuando el sombrero es muy grande, el radio de acción de la cabeza se altera, pues éste se golpea constantemente con el apoyacabezas y el marco de la puerta.

Exceso de ropa. Nada más enredador que una ruana, y en cuanto a los chaquetones, poco ayudan con la movilidad de los brazos. Los zapatos excesivamente calientes y las bufandas holgadas no solo enredan la conducción, sino que lo ponen a sudar en exceso. 

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.