Bayer desarrolló una pintura para automóviles que se repara sola

Si se presenta un rayón, las moléculas de la pintura se vuelven a unir con el calor del sol. Incluso protege contra sustancias químicas.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Se acabó la preocupación de que la pintura de su carro se raye, pues el Bayer MaterialScience inventó una pintura que por sí sola cubre las imperfecciones generadas por agentes externos.

La pintura se cae con más facilidad de lo que se cree. El salitre de las zonas costeras, la resina de los árboles, el hollín de las calles y los ¿regalitos¿ de los pájaros desde el cielo atacan la pintura del automóvil, como también lo hacen los rayos ultravioleta de la luz solar.

El lavado del vehículo significa un riesgo adicional dado que pequeñas partículas de suciedad se adhieren a los cepillos o esponjas y así se producen arañazos minúsculos que, con el paso del tiempo, crean un aspecto deteriorado de la pintura, como sucede cuando se frota con una esponja metálica.

Los científicos de Bayer MaterialScience desarrollaron un producto llamado 2k-PUR-Clear Coat. Esta mezcla de poliuretanos, elaborada a partir de los productos Desmodur y Desmophen, permite fabricar pinturas que se reparan por sí solas. 

Gracias a la química
Para lograrlo, los investigadores modificaron la composición química del producto hasta obtener una mezcla altamente densa e igualmente elástica.

Según los investigadores, la densidad de las moléculas de 2K-PUR-Clear Coats se debe a que los agentes químicos agresivos no causan daño en una capa de pintura de tan solo unas fracciones de milímetro de grosor y la elasticidad del material hace que los arañazos desaparezcan por sí solos.

¿Lo decisivo para la capacidad de autorreparación de la pintura es la densidad de su red molecular y la temperatura de cristalización¿, afirma Thoas Klimmasch, director del laboratorio de Automotive Coating, de Bayer Material Science.

Respecto a la temperatura de cristalización, se refiere al punto de transición en el que la fina red de moléculas de pintura se solidifica en forma cristalina y deja de moverse. Este efecto se logra con temperaturas superiores a los 20 grados centígrados. 

El efecto de autorreparación es comparable con un arañazo hecho en el hielo. Tan pronto como el hielo se funde, la raya desaparece; y cuando se vuelve a congelar, la superficie queda completamente lisa.

Igual ocurre con esta pintura, solo que la superficie debe ser calentada, para lo cual un clima como el del trópico es suficiente para que el proceso de reparación se dé sin intervención humana.

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