Bogotá, en la ruta de los sistemas inteligentes de tránsito

Bogotá, en la ruta de los sistemas inteligentes de tránsito

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

De llegar a un acuerdo entre la administración Distrital y la empresa privada, Bogotá entraría en la era de las ¿superautopistas¿ urbanas. Se avanza en nuevas tecnologías para mejorar el tráfico.

Aunque hasta ahora la propuesta es materia de estudio por parte de la administración del alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, la capital del país podría contar en unos años con al menos dos súperautopistas o troncales urbanas que aliviarían sustancialmente el tráfico.

Son cinco las vías con especificaciones de alta velocidad, tipo Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), que la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), le propuso construir al Alcalde.

Estas autopistas además dispondrían de los más modernos sistemas electrónicos y tecnología aplicada al manejo del tráfico, otro proyecto en el que también está empeñada la Secretaría de Movilidad de Bogotá para dotar a la capital con sistemas ¿cazainfractores¿, pantallas gigantes de información, semáforos ¿inteligentes¿ y cámaras especiales.

Las autopistas urbanas propuestas por la CCI son la Longitudinal de Occidente, desde La Caro hasta El Muña, ya estudiada y parcialmente en construcción, de la cual hace parte la Avenida Cundinamarca.

La Longitudinal de los Cerros Orientales, desde La Caro hasta la salida a Villavicencio, con tramos a cielo abierto, viaductos y túneles. La Transversal Norte, desde los Cerros hasta Cota por la calle 170 (alternativas pueden ser la 153 o 134), cruzando bajo los Cerros de Suba a través de un túnel.

La Transversal Central, desde Germania por la Avenida El Dorado, con acceso al Aeropuerto y desarrollo por el lado de una de las pistas hasta empalmar con la Concesión Chía - Girardot. Y la Transversal Sur, que prolongaría la Longitudinal de los Cerros hasta El Muña.

La CCI estima que la Red de Autopistas Urbanas tendría un costo de 1.800 millones de dólares, y se construirían por concesión, es decir que un particular se encargaría de su operación. Esto significa que habrá peajes, cuyo valor se calcula en 120 pesos por kilómetro recorrido.

Este proyecto se basa en la implementación de nuevas tecnologías o Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS ¿ Intelligent Transport Systems), que ya se han desarrollado en grandes ciudades y en vías interurbanas con una combinación óptima de información y comunicaciones, lo que permite un transporte eficiente y seguro.

De otra parte, las autoridades del Distrito trabajan en la actualidad en las licitaciones para adquirir modernos dispositivos electrónicos para controlar el tráfico en la ciudad. Entre estos se destacan los ¿cazainfractores¿, tableros electrónicos y semáforos ¿inteligentes¿.

PEAJES ELECTRÓNICOS
Los ¿telepeajes¿ son un sistema de cobro electrónico de la tarifa que permite que el flujo de tráfico no se afecte, es decir, no hay largas filas de carros ni casillas de cobro.
El cobro se hace de forma automática, de acuerdo con el número de kilómetros recorrido, con facturación mensual, de la misma forma como se hace con los servicios públicos.
En distintos tramos de una autopista se instala un pórtico en el que va un conjunto de elementos capaz de detectar el flujo de los vehículos, los identifica mediante un dispositivo electrónico que porta el vehículo o con el número de placa. También sensores puestos en el pavimento que pueden registrar o ¿leer¿ la información del vehículo que está pasando.
La tarifa se fija según el número de kilómetros recorrido y el tipo de vehículo (automóviles, buses o camiones).


TABLEROS ELECTRÓNICOS
Son pantallas gigantes que transmiten información las 24 horas del día sobre todo lo que ocurre en la vía. Están soportadas en cámaras de televisión conectadas a un centro de control que procesa toda la información para los conductores. A través de los tableros electrónicos el usuario puede enterarse de irregularidades en la vía, como trancotes y accidentes. También los desvíos, rutas alternas, estado del tiempo y límites de velocidad.
Desde el centro de control, los operadores ubican, por ejemplo, el sitio de un accidente. Ellos monitorean la autopista a través de pantallas de computador en las que estas se visualizan con líneas de colores. De acuerdo con el color que toman los tramos, se obtiene un diagnóstico de lo que está pasando. Por ejemplo, el color naranja indica que hay congestión; el verde, cuando el tráfico es fluido; y el amarillo, indica que la circulación es lenta.


CÁMARAS Y ¿CAZAINFRACTORES¿
Estos dispositivos pueden girar 360 grados y tienen un alcance de de 2 a 3 kilómetros con gran nitidez. En Bogotá se instalarán unas 600 cámaras en los puntos más neurálgicos de la ciudad. La información es enviada a un centro de control, que con base en el número de la placa del automóvil, puede detectar infracciones como exceso de velocidad, pasarse la señal en rojo, infringir la medida de Pico y Placa y vencimiento del Soat.


SEMÁFOROS ¿INTELIGENTES¿
A diferencia de los actuales, los semáforos ¿inteligentes¿ vienen con luz de alta duración (tipo LED) y funcionan con un sistema electrónico computarizado que permite que se ¿hablen¿ entre sí. Esto significa, que de acuerdo a la lectura que hagan los sensores de flujo de tráfico, un computador determina con base en esa información el tiempo de duración de la luz roja o verde, según sea el caso, es decir, dependiendo de la intensidad y el número de vehículos que circulan por una vía.

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