BYD decidió vestir su eléctrico E6 de carro particular

Luego de tres años de rodar ataviado de taxi, los representantes de la marca china en Colombia decidieron privatizar este enchufable.

Revista Motor

05:49 p.m. 17 de noviembre del 2015
BYD privatiza el E6

BYD privatiza el E6

Con la misma batería de hierro fosfato de los modelos de servicio público, que le permite una autonomía de más de 330 kilómetros en un régimen normal de uso. Los representantes de la marca en Colombia lo comercializan en 165 millones de pesos.

Cero emisiones, dos horas de carga para lograr el ciclo completo de la pila y una autonomía de 400 kilómetros es lo que promete la ficha técnica del BYD E6, un auto chino eléctrico que ya está acostumbrado a las calles de Bogotá y que ahora probará suerte en esta y otras ciudades del país con un modelo de idénticas características técnicas, pero de vocación familiar particular.

La carrocería de la versión 2016 recibió un ligero face lift respecto a los que ruedan como taxi desde hace tres años, especialmente en el frente, que ahora luce una placa metálica con el logotipo de la marca y dos tiras de bombillos ledes ubicadas debajo del bómper, que proveen iluminación diurna.

Eso sí, mantiene sus generosas dimensiones, 4.560 milímetros de largo, 1.822 de ancho, 1.630 de altura y una distancia entre ejes de 2.830 milímetros, medidas que le permiten una cabina lo suficientemente amplia para cuatro pasajeros y el conductor, además de un baúl que suma 450 litros de espacio libre de carga.

Pero lo más importante es que se trata de un modelo cien por ciento eléctrico, lo cual significa cambios sustanciales en el uso que se le puede dar y, por supuesto, en la manera de conducirlo.

BYD privatiza el E6

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Una vez conectado el motor a través de un botón de encendido ubicado al lado del timón (el vehículo no requiere la intervención directa de la llave para prenderlo y apagarlo), es el tablero el que le indica al conductor que el carro ya está listo para andar, pues el sonido de la planta eléctrica resulta prácticamente imperceptible al oído si no es por el ligero zumbido cuando se tuerce el timón o se inicia el rodaje.

Aquí, el conductor debe estar atento, no a los niveles de aceite, de temperatura o de combustible, sino al de consumo de energía, que se muestra a través de una especie de odómetro o pulsando el computador a bordo, el cual calcula los kilómetros que faltan para vaciar la batería antes de la siguiente acometida.

A nuestras manos llegó con una carga del 98 por ciento y lo anduvimos 97 kilómetros en total, durante tres días efectivos (casa-oficina, oficina-casa), al final de los cuales gastamos alrededor del 30 por ciento del contenido efectivo de la batería, pues el indicador advertía que aún le quedaba 68 por ciento de vida.

Esto significa que, al mismo régimen de uso de lluvia y trancones, habríamos logrado algo así como 330 kilómetros sin necesidad de recarga, una cifra que se ubica un poco por debajo de lo corroborado por el computador a bordo, cuya lectura dio 258 kilómetros restantes, es decir, 355 totales, ‘a ritmo Bogotá’.

BYD privatiza el E6

BYD privatiza el E6

No son los 400 kilómetros prometidos, pero sí una autonomía muy alta, si se tiene en cuenta que autos eléctricos de quilates, como el BMW i3 o el Nissan Leaf, logran poco menos de los 200 kilómetros en ciudades como las nuestras.

El secreto del BYD E6 está en la desaceleración y en los frenos, que son regenerativos, es decir, ayudan a cargar durante el rodaje, así como en la batería y su tecnología (hierro fosfato), la cual permite circular durante días enteros sin recarga, aunque le otorga al vehículo un peso nada despreciable de 2.420 kilos (casi 2,5 toneladas).

Estos kilos de más se hacen evidentes cuando se arranca en subidas o al frenar y maniobrar con decisión, momentos en los cuales la carrocería se siente muy pesada y la agilidad del vehículo se resiente bastante.

Es una batería que, además, ocupa un espacio importante por debajo del piso para que el de la cabina sea completamente plano. Es algo que agradecen quienes viajan en su interior, pero que resiente el conductor cuando se ve obligado a circular sobre un vértice pronunciado (a la entrada de un garaje subterráneo, por ejemplo): resulta prácticamente imposible pasar sin tocar el suelo con el protector del acumulador, pues -por su ubicación- el vehículo es muy ‘barrigón’.

La gran virtud del BYD E6 está, pues, en su autonomía y en la fortaleza de la batería con la cual fue equipado, que, según los representantes de la marca, llega a los 6.000 ciclos de carga (seis mil enchufadas), sin problema. También, en el espacio interior, que lo hace ver como una SUV compacta, y al hecho de que se trata de un auto de cero emisiones y mínimo mantenimiento, dos virtudes que compensan el alto precio que hay que pagar por este tipo de tecnologías en nuestro país.

BYD privatiza el E6

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La recarga

El E6 incluye un cargador de 440 vatios-50 amperios/220V-15 amperios para enchufarlo en la casa. En garajes de edificios es indispensable que la empresa de energía (Codensa, EPM, etc.) instale una acometida, con su propio contador, un costo adicional que debe calcularse al comprar este tipo de tecnología. En una electrolinera, el BYD E6 tarda dos horas en llegar al ciento por ciento del ciclo de la batería cuando esta se encuentra completamente descargada, según lo expresado en la ficha técnica.


Interior muy cómodo

La posición del conductor es muy ergonómica y le da la sensación de estar al mando de una SUV compacta. El timón tan solo tiene mandos para el manejo del computador a bordo, mientras que el radio de cuatro altavoces se maneja desde una pantalla ubicada en todo el centro del millaré. Todos los indicadores son digitales y la barra de engranaje del motor -D (adelante), N (neutro) y R (reversa)-, además del interruptor P (parking), están situados en la parte inferior del tablero central. En seguridad, llega con paquete de airbags y frenos de disco con sistema ABS y distribución de frenado EBD.

BYD privatiza el E6

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DATOS

BYD trajo 43 E6 para el proyecto piloto de taxis eléctricos de Bogotá, los cuales han recorrido más de tres millones de kilómetros desde septiembre del 2013. Actualmente, Bogotá y Medellín ofrecen electrolineras para recarga de este tipo de vehículos, suministradas por Codensa y Epm, respectivamente.

17 pulgadas miden los rines, que calzan llantas 225/65 y están amarrados a suspensiones delantera y trasera de paralelogramo deformable y resorte helicoidal. La dirección es electrohidráulica y los frenos de disco.

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