"El carro autónomo es el taxi"

"El carro autónomo es el taxi"

Redacción Motor

03:10 p.m. 24 de marzo del 2015

Cada Salón trae la muestra de los afanes y la puntería de la industria del automóvil y es sorprendente ver cómo cada doce meses cambian los conceptos, los colores, las interpretaciones de los deseos de los clientes, las tecnologías y la visión del mañana de los carros, que es, indudablemente, el hoy.

En Ginebra, cuyo salón se ha hecho en 85 oportunidades y el primero fue en 1905, a la par con el nacimiento del automóvil, se han visto todos los cambios y han nacido los inventos. Esta vez, como lo podrán ver en la reseña que va en este número, la muestra estuvo dominada por carros conceptuales, por aparatos de alto costo, y hubo pocas piezas novedosas e interesantes para el uso del ciudadano de presupuesto y hábitos comunes.

En materia de autos populares estamos en la época de los maquillajes, técnicamente definidos como ‘face lifts’, como cambio de luces, de bómperes y stops, de los cuales cada marca pretende hacer una ‘premiere’ mundial. También del alargue de las cabinas gracias a las plataformas comunes que, además, se repiten en las marcas. Los motores pequeños con turbo ya son una norma, el diésel no tiene tanto protagonismo y hasta los carros viejos que usan esos motores están siendo vetados para entrar a las ciudades en Francia. Las propuestas híbridas son totalmente normales, como tener un email, y no hay marca que no proponga la solución eléctrica. Pero todas estas cosas ya dejaron de ser novedad. Son parte de lo usual en este mundo que ahora gira sobre las comunicaciones y cada vez menos sobre las ruedas de caucho.

De todas maneras siempre hay cosas nuevas por escarbar y una invitación de Porsche nos llevó a un par de entrevistas con dos personajes que tienen en sus manos una compleja convivencia: producir los automóviles más clásicos, como el 911, y, a su vez, tenerlos con el último grito y expresión de los hoy llamados ‘infotainments’, o sea el revuelto de bluetooths, pantallas táctiles, rutas por satélite, discos duros, wifis, música y, además, todo en la misteriosa nube. Eso para no citar los computadores que trabajan silenciosamente en toda la mecánica de ese carro, uno de los más rápidos del mundo, para cuyo manejo la ayuda electrónica no es un accesorio sino una necesidad.

Estamos frente al presidente de Porsche, Matthias Müller, y de Wolfgang Hatz, miembro de la junta directiva y cabeza del desarrollo e investigación de sus carros. Media hora privilegiada en medio del ajetreo del Salón.

¿Qué opinan del carro autónomo?

“No nos hace ningún sentido. Fabricar un Porsche para que luego ande a 25 kilómetros por hora en una fila de robots, no va con nosotros. Si de pronto hay mucha gente pidiendo un carro de nuestra marca que ande solo, lo hacemos; no hay problema, sabemos cómo… pero no responde al pensamiento de Porsche”. (WH)

“El carro autónomo ya está inventado hace muchísimos años. Es el taxi”. (WH)

“¿Crecer mucho la producción? Lo que nos interesa es crecer las utilidades y el bienestar económico de la compañía y lo buscaremos donde estén las oportunidades, pero sin que sea un afán.” (MM)

“La economía del mundo cambió. Hace cinco años todos hablábamos del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) como el motor del desarrollo y los negocios. Hoy se pulverizó. Rusia pasa por un mal momento, Brasil también, India no acelera y China es el único que va. Las cuentas son otras”. (MM)

“¿Porsche eléctrico? Tenemos híbridos excelentes, pero por ahora no nos metemos de lleno en el tema. Esperamos que alguien haga mejores baterías, duraderas, que resuelvan eso y entonces veremos… si se las compramos”. (MM)

“Los carros híbridos no detendrán a los que tienen motores para gasolina. Hay que hacer un compromiso entre la autonomía y la diversión de manejar un carro, y eso no se da sino con potencia”. (WH)

“¿Tesla? Los seguimos de cerca y estamos atentos a sus avances. Pero, repito, si quieren vender potencia y rendimiento, no hay autonomía en pura electricidad”. (WH)

“Quiero ver los 20.000 Tesla fabricados. Hasta ahora esa compañía no ha ganado un solo dólar. Sus concesionarios pierden plata. Creo que uno debe llegar con el carro exacto en el momento preciso, y así somos en Porsche. No tomamos riesgos. ‘Míster’, Tesla tiene otra opinión.” (MM)

“¿Apple en carros? Ellos son una compañía muy fuerte que sabe hacer -ahora- hardware, a diferencia de Google, cuyo fuerte es el software. Creemos que en un Porsche la gente no va a pasar el día moviendo teclas y espichando botones. Ofrecemos otras diversiones”. (WH)

“¿Un ‘baby’ Porsche? Con el Boxster es suficiente”. (WH)

“¿Motores más pequeños? Seguro vendrán máquinas de cuatro cilindros más eficientes para el Boxster y el Cayman, pero sin cortar su performance” (MM).

“¿El mañana? Tenemos muchas ideas en camino… Hay que estar listos a dar las soluciones que el mundo va pidiendo y anticiparlas”. (MM)

“¿Los carros y las normas? Complicados porque los requisitos de seguridad hacen más pesados los carros, y aunque hay materiales livianos, como la fibra de carbono, es poco lo que se logra. En una cabina que pesa 240 kilos es posible ganar 20, pero no 100 kilos. Por ese lado, la eficiencia y el consumo no se benefician. Y menos con la cantidad de accesorios que hoy piden. Podemos tener hasta 60 motores en un asiento…”. (MM)

“¿Celdas de combustible? Por ahora hay más preguntas que soluciones”. (MM)

“¿Cuál es la idea final? La misma del principio. movilidad inteligente, sin riesgos para la compañía ni sus empleados”. (MM)

FRASE
“La economía del mundo cambió. Hace cinco años todos hablábamos del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) como el motor del desarrollo y los negocios. Hoy se pulverizó. Rusia pasa por un mal momento, Brasil también, India no acelera y China es el único que va. Las cuentas son otras”. Matthias Müller, presidente de Porsche.

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