El carro, otra vez a pagar los platos rotos con la 'solución' de Transmilenio

Los usuarios del vehículo particular y las empresas que lo necesitan para su día a día, los más afectados con el procedimiento de la administración que le cede un carril adicional a los articulados.

Redacción Motor

08:03 p.m. 07 de marzo del 2014

Carlos A. Camacho Marín
Redactor de EL TIEMPO

El martes, cansados del mal servicio de Transmilenio, centenares de usuarios volvieron a bloquear las troncales en Suba y el sur de Bogotá, lo que desató una de las más graves crisis del sistema.

Luego de que el alcalde Gustavo Petro apaciguara los ánimos, la administración adoptó una solución en la que terminaron ‘chamuscados’ los propietarios de automóviles particulares: Transmilenio tendrá un carril adicional en la Autopista Norte y en la Caracas a partir del 17 de marzo.

No es la primera vez que esto ocurre. Cada vez que aflora un nuevo problema de movilidad en Bogotá, el automóvil sufre las consecuencias de la improvisación y la falta de visión de quienes han pasado por el Palacio Liévano desde hace más de 30 años.

A esos alcaldes no se les ocurrió que la capital de un país que aspiró siempre a ser una de las más importantes de América del Sur tuviera unas vías decentes y no las trochas a las que llamamos autopistas y un sistema de transporte público que fuera atractivo para todos, inclusos los del carro particular. Y que una ciudad atascada como Bogotá no es una ciudad productiva. Moverse en Bogotá ya es un problema a cualquier hora, y ahora lo será mucho más.

Y aunque los funcionarios han dicho que la afectación será mínima (no más de 14 kilómetros) y que prima el interés general, en lo que les cabe razón, se les olvida que del carro particular vive mucha gente y muchas empresas. Que un choque o un carro varado en la Caracas hará perder importantes citas de negocios, provocará demoras en la entrega de mercancías, lo que hará perder plata a muchos.

Y se les olvida que esos dueños de carros a los que han perseguido con pico y placa, gasolina costosa y fotomultas, son los más juiciosos a la hora de pagar sus impuestos. Este año, Bogotá recibirá unos 450 mil millones de pesos. Y sus dueños pagan en cada galón de gasolina 1.160 pesos en promedio para las vías de Transmilenio. Unas vías que ni siquiera pueden usar. Ah, pero les quedan las otras, las que están destrozadas.

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