El 'carrobot' Curiosity se instaló por dos años en Marte para buscar rastros de vida

Luego de recorrer 570 millones de kilómetros durante 8 meses y medio, eldescenso en suelo marciano del carro y robot estadounidense Curiosity fue todo un éxito. Enviará material inédito de Marte.

Redacción Motor

10:47 p.m. 17 de agosto del 2012

Ver galería de fotos del robot que llegó a Marte

¡Bienvenidos a los próximos dos años de otra ambiciosa misión robótica de la Nasa en Marte! El pasado 26 de noviembre del 2011 se abrió una nueva era en la exploración del planeta rojo cuando el robot espacial Curiosity, el más completo en todos los aspectos que ha diseñado y fabricado la agencia espacial estadounidense,
emprendió un viaje desde Cabo Cañaveral (Florida, EE. UU.), con
el fin de detectar si alguna vez hubo vida en Marte o si se dan las condiciones para que exista.

Pero antes de hablar de este nuevo avance del hombre en busca de otras pistas que le den un panorama más amplio sobre los aspectos del cuarto planeta del sistema solar y toda su historia
geológica, es necesario dar un 'vistazo' al retrovisor y entender por qué este viaje es más importante y genera más expectativa que los que se han realizado antes, ya que no es la primera vez que un vehículo se posa sobre la superficie marciana.

Desde las décadas de los 60 y 70, la Unión Soviética y Estados Unidos han estado en una constante lucha por avanzar en la conquista de ese vecino planeta, pero la gran mayoría de los intentos han sido fallidos. Se destacan solamente algunos
exitosos como las naves Viking I y II que tomaron fotografías, recopilaron datos sobre la atmósfera y por primera vez examinaron muestras de la superficie.

En 1997, la misión Pathfinder llevó a la nave Sojourner a pisar Marte; el pequeño vehículo trajo pistas que sugerían que ese planeta alguna vez tuvo una atmósfera más densa y agua. Posteriormente, los robots Spirit y Opportunity, lanzados en el  2003 y 2004, respectivamente, y que hacían parte de la misión Mars Exploration Rover (MER), también de la Nasa, aterrizaron y
permitieron a los científicos analizar las rocas y corroborar que alguna vez hubo agua en la superficie.

Esta clase de robots conocidos como 'Rover', mucho más pequeños pues pesaban 185 kilos cada uno, pero que presentan
características similares a las del reciente Curiosity, se denominan así porque tienen más de cuatro ruedas y son capaces de desplazarse con gran facilidad por superficies abruptas. A diferencia de las misiones anteriores, que se centraron básicamente en la búsqueda de agua, el objetivo primario del
Curiosity es hallar rastros de vida durante los próximos dos años.

Para ello, este aparato fue equipado con el Laboratorio Científico
Marciano (MSL) compuesto por una decena de instrumentos de análisis para examinar el suelo, las rocas y la atmósfera marcianas, que incluye más de 17 cámaras de alta resolución, un láser para pulverizar fragmentos de rocas que puedan obstaculizar
su camino y un instrumento diseñado para detectar compuestos orgánicos.

También ofrece el Detector de Evaluación de Radiación (RAD, por sus siglas en inglés) que recolecta datos sobre la radiación recibida por la nave y rastrea las partículas de alta energía atómica y subatómica del Sol que puedan ser una amenaza para los astronautas en caso de una eventual misión humana para el año 2030, que es una de las metas que a largo plazo persigue esta investigación.

El Curiosity fue ensamblado en una plataforma Rover con 6 ruedas que le permiten realizar movimientos de 360 grados. Al hablar de sus dimensiones, este 'carro espacial' mide 2 metros de alto, 2,7
de ancho, 3 metros de largo, pesa casi una tonelada (más o menos lo mismo que un Chevrolet Aveo familiar) y logra superar
obstáculos hasta de 75 cm de alto.

Tecnológicamente, está equipado con un conjunto de cámaras sofisticadas y de última generación que permiten captar panorámicas de su entorno y de todas las partes de la máquina
en caso de una falla técnica, tiene una suspensión rocker bogie, un brazo robótico, dos gigas de memoria flash, un láser de
vaporización y diez motores, seis de los cuales están instalados en cada llanta y le permitirán operar durante el tiempo de
investigación a una velocidad promedio de 30 metros por hora considerando variables como dificultad del terreno, deslizamientos
y visibilidad.

El sofisticado laboratorio móvil, que contó con una importante inversión de 2.500 millones de dólares, aterrizó el pasado 6 de agosto en la superficie de Marte luego de 8 meses y medio de recorrido y de vivir los "siete minutos de terror", conocidos así ya que ese fue el tiempo en que la cápsula Transformer, que transportaba al Curiosity, entró en la atmósfera marciana a 21.500 kilómetros por hora y en tan solo 420 segundos, soportando una temperatura de casi 900 grados centígrados, tuvo que reducir la velocidad a apenas 2,74 kph para convertirse en una grúa flotante sobre ocho cohetes y un paracaídas, algo parecido a una araña mecánica que iba expulsando suavemente al Rover hasta cuando se posó en el cráter Gale.

Según investigaciones realizadas con anterioridad, es uno de los lugares más bajos de Marte y punto de convergencia de varios ríos
que se cree fluían provenientes de zonas altas, que podrían contener valiosa información sobre el pasado en sus capas sedimentarias.

Tan solo dos horas después del descenso de la nave comenzaron a llegar primero las imágenes en blanco y negro y luego las de color, que dieron la visión horizontal a los que estaban viendo las cámaras que hacen de ojos del robot y ven a Marte como nunca antes.

Se espera que de aquí a 23 meses, que es el tiempo destinado para cumplir esta misión, los análisis realizados por los 400 científicos que fueron contratados no arrojen solo aproximaciones y suposiciones sino afirmaciones serias y contundentes sobre la viabilidad de enviar, después de años de investigación, a un hombre a Marte.

FRASES:

El presupuesto que establecieron en la Nasa para el período 2013 es de 17.700 millones de dólares, es decir 59 millones menos que en 2012. Lo más positivo de todo es que para poner en marcha esta misión tuvieron que ser contratadas más de 7 mil personas en 31 estados de Estados Unidos.

Durante los próximos dos años Curiosity recorrerá 20 kilómetros de la superficie marciana, en la que investigará los procesos hidrológicos del planeta y cómo fue cambiando la composición del agua en las diferentes épocas geológicas.

Su nombre fue escogido desde el 2009 por medio de un concurso que se realizó en varios colegios de Estados Unidos. Allí, una estudiante del estado de Kansas presentó su propuesta y dentro de las 9.000 reunidas resultó ser la ganadora.

El descenso en suelo marciano supuso una compleja operación, pues hubo que reducir la velocidad de 21.000 a 2,7 kph mediante el
despliegue de un enorme paracaídas y la activación de una grúa espacial para el contacto del robot con la superficie.

RECUADROS:

AUTONOMÍA TOTAL
La principal novedad tecnológica del Curiosity es el sistema de
alimentación energética necesaria para su funcionamiento, pues
utiliza un generador termoeléctrico de radioisótopos que funcionan
a base de plutonio y no a través de paneles solares. Con este generador el robot no dependerá de las condiciones climáticas y tendrá una vida útil de 14 años.

Está previsto que el "todoterreno" permanezca en la superficie del planeta rojo durante 23 meses, lo que equivale a un año marciano. Cuenta también con un laboratorio y 10 instrumentos científicos que fueron diseñados para llevar a cabo minuciosas pruebas geológicas y geoquímicas.

EL PRIMER CARRO EN LA LUNA
El 21 de julio de 1969 fue el día en que Neil A. Armstrong se convirtió en el primer hombre en pisar la superficie lunar, hecho que marcó la mayoría de los avances posteriores; pero uno igual de relevante, que sucedió el 30 de julio de 1971, fue cuando David
Scott y James Irwin llegaron en el Apolo 15 y usaron por primera vez un vehículo explorador lunar, fabricado en conjunto con Boeing y Delco Electronics, filial de General Motors, que en su primera exploración recorrió 27,9 kilómetros.

Su automomía quedó establecida en 78 horas de funcionamiento durante el día lunar. Estaba compuesto por un chasis de aluminio, cuatro ruedas, dos sillas dentro de unas medidas de 3,10 metros de largo, 1,80 de ancho y un peso de 621 kg.

PAÍSES ALIADOS
Luego de la hazaña, el presidente Barack Obama agradeció a España y al resto de socios internacionales (Rusia, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón) su contribución para dotar a Curiosity con los instrumentos tecnológicos más avanzados
para que pueda llevar a cabo su misión. España aportó la estación medioambiental (REMS) que medirá, entre otros, la temperatura del suelo, aire, presión, humedad y radiación ultravioleta, y una antena que facilitará el envío de datos y pondrá directamente en contacto el 'Rover' con la Tierra.

LÍNEA DE PRODUCCIÓN
A partir de mayo de 2012 comenzaron las pruebas reales del Curiosity a cargo del científico Michael Malin, miembro del equipo
Mars Science Laboratory, en uno de los desiertos de California, Estados Unidos. El terreno se asimila mucho al de Marte, y por tal motivo decidieron realizar las pruebas allí. Cada rueda fabricada en aluminio tiene un diámetro de 20 pulgadas y necesita 10 motores eléctricos en total (4 para moverlo y uno instalado en cada llanta para darle dirección). Su novedoso sistema de suspensión permite también que el Rover pueda atravesar grandes rocas y valles sin volcarse.

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