Citroën traerá al país a partir del próximo año el nuevo vehículo familiar c-Elysée

El nuevo sedán de la marca trata un auto popular de rasgos globales, simple, funcional y líneas muy genéricas. Viene al Salón de Bogotá y se comercializará desde febrero próximo en el país.

Redacción Motor

11:56 p.m. 29 de octubre del 2012

Citroën mira hacia los países emergentes como Rusia, China, otros de Asia y claramente hacia América Latina para buscar horizontes más promisorios que los estrechos espacios que
quedan en los mercados europeos y menos con la crisis financiera que agobia al grupo PSA, del cual depende en hermandad con Peugeot.

La forma de combatir momentos difíciles y de atacar nuevas clientelas es con productos específicos milimétricamente calculados en precio, formas, tamaños y desempeños. Ese es el cuaderno de cargos que dirigió el proyecto C-Elysée que la marca presentó en el Salón de París y ya tiene rodando en las vitrinas de Europa desde este mes.

Pero es tan clara su urgencia de ponerse en el resto del mundo, que lo veremos como anticipo dentro dos semanas en el Salón de Bogotá, con miras a tener ya unidades disponibles en el distribuidor en febrero próximo.

El C-Elysée es un vehículo de tamaño medio, que se hizo partiendo de ceros para lograr un aparato de uso familiar, de precio muy racional, sin sofisticaciones mecánicas o de dinámica (que
ha sido una es pecialidad de esta marca), lo que le permite competir con un auto de gama popular pero de dimensiones y estética muy atractivas.

Sobre todo en un segmento donde la marca nunca ha estado, pues pretende, en Brasil, vérselas con Hyundai en versiones básicas, Fiat, VW, Sonic, Cobalt, Renault y equivalentes.

El primer punto donde se aprecia el perfil de este nuevo modelo es que será posible obtenerlo con un pequeño motor de 3 cilindros y 1,2 litros de desplazamiento, que aspira en una culata con 12 válvulas y eroga 72 caballos de potencia. Obviamente hace uso de las últimas tendencias y tiene una elevada relación de compresión, pero no es la máquina con la cual pretenden mover el modelo en
Colombia y, en general, fuera de Europa.

Aunque, valga decirlo, para su tamaño es un auto extremadamente
liviano pues ronda en la tonelada y hasta algo menos, según las variantes de accesorios, lo cual explica esa pequeña unidad motriz.

Acá lo tendremos con un motor 1,6 Vti de 115 caballos y caja manual o automática. Es 16 válvulas, comprime a una rata de 11 a 1 y anda en combustibles regulares y produce 115 caballos. Es una unidad superconocida y actualizada de la cual se han fabricado 6 millones de piezas.

La caja de velocidades es manual, de solo cinco marchas hacia adelante. Con todo el espacio a favor llega a los 180 kilómetros, por hora, pero es más interesante su respuesta en los arranques que su aliento en el fondo de las rectas.

Como se puede deducir, es un automóvil bien craneado para ofrecer a la marca en un nivel de precio hasta ahora desconocido con respecto a la carrocería, ejecución y tecnología que hay a bordo. Antes en los autos europeos el precio iba de acuerdo con el tamaño, pero hoy los mercados ven con diferentes ojos las cabinas y requieren espacio, buenos baúles, conectividad y
funcionalidad, requisitos que el C-Elysée cumple perfectamente.

El comportamiento rutero no tiene reproches ni levanta apuntes especiales en la libreta. Citroën siempre ha sabido muy bien cómo conectar sus carros con el asfalto en materia de dirección (electroasistida), frenado y amortiguación, que es, como en todo carro francés, de las mejores de la ingeniería.

Por consiguiente, al mando se lleva una vida descansada, un manejo sin sobresaltos pues todas las respuestas son las correctas, muy confortables, porque los espacios entre sillas, gracias a un diseño especial de las bases de los asientos delanteros, es de los más generosos de la categoría y atrás tiene una estupenda bodega con un curioso accesorio que permite
segmentarla para evitar que los objetos rueden a su gusto por el piso.

El segmento de los autos de tres volúmenes, baúl separado, es uno de los más vigorosos del mercado y el más universal en todos los países porque da el mejor compromiso entre el volumen útil y mantiene la estética del automóvil puro, que siempre es más representativa que de la del hatchback, mucho más utilitario.

El diseño exterior también es mesurado en el sentido de que la marca tampoco se explayó en detalles excesivamente parisinos o en formas que dividan potencialmente a los clientes. Es Citroën en toda su esencia y vistas, pero muy "suave" en la firma, lo que se traduce en una cabina muy limpia, un frontal importante con la marca muy visible y la parte trasera muy elegante y alargada.

Es un auto que comparte casi toda la tipología con las diferencias esenciales para Citroën con el Peugeot 301, y tiene un objetivo grande e inicial en la clientela china a la cual atiende con su consorcio con Dongfeng y tiene mucho movimiento. Pero Europa es su ADN, tanto que es producido en Vigo, España, para el resto de Europa y obviamente para Colombia cuando llegue.

Por ahora no hay planes de fabricación en América del Sur.
No es un auto que tenga nivel presidencial como su nombre lo insinúa, pero para su categoría y precio, si llega en el rango de los 40 a 45 millones de pesos, como parece ser la perspectiva, es
de nivel ministerial.

FRASES:

Citroën se eximió de incrustar en este carro todas sus peculiaridades e ingenios de diseño y optó por un auto de aspecto muy neutro, pero que tiene de todas maneras clara la identidad de la marca.

El c-Elysée no es un automóvil derivado de un hatchback existente sino un diseño totalmente nuevo, con baúl separado, que es estándar para el cliente global.

El centro de mando está perfectamente confeccionado para el segmento en el cual se va a desempeñar. Es nítido, práctico, en
lindos materiales, muy duraderos y fáciles de mantener, con los cuales va a hacer la diferencia a favor.

RECUADROS:

Cabina muy amplia
Citroën invoca como una de las mayores virtudes del C-Elysée la amplitud de la cabina y el espacio para las piernas en las sillas traseras. Por la configuración de baúl independiente tiene una gran capacidad y la boca de acceso permite el cargue y vaciado de la bodega con facilidad.

Los materiales de los asientos son resistentes, muy bien
presentados y con bonitos diseños para rimar con los siete
colores que hay disponibles para el exterior.

Asistimos a los ensayos del Citroën C-Elysée en Barcelona, España, por una gentil invitación de Citroën Automobiles y del
importador Parra Arango y Cía.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.