El comparendo es un control de doble vía, los policías de tránsito también deben responder por el

Dentro de los tres días hábiles posteriores a cometer una infracción, el conductor tiene derecho de impugnarlo y denunciar cualquier abuso de autoridad.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MANUEL ORDUZ
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

¿Los indicadores de gestión de los policías de tránsito no son los comparendos, como la gente cree: son los resultados obtenidos en reducción de accidentalidad del sector asignado, la respuesta oportuna que les dé a los problemas de movilidad, la resolución pronta de un incidente de tránsito y el buen trato al ciudadano¿.

Así le explicó a EL TIEMPO el comandante de la Policía Metropolitana de Tránsito de Bogotá, Omar González, la razón por la cual su dependencia, en comunión con la Secretaría de Movilidad, está concentrando esfuerzos en la capacitación de los policías y su trato hacia la comunidad.

Además de una encuesta que está llevando a cabo la Secretaría y que busca medir la percepción acerca de las autoridades de tránsito, la idea es dar a conocer la Oficina de Atención al Ciudadano, dirigida a los conductores que quieran denunciar acciones irregulares e irrespetuosas de los policías de tránsito e impugnar los comparendos cuando consideren que fueron injustos.

Esta oficina funciona desde agosto del año pasado en la dirección general de la Policía Metropolitana de Tránsito de Bogotá y tiene a disposición de los ciudadanos una serie de funcionarios que reciben las quejas y las tramitan frente a las autoridades competentes (de acuerdo con la gravedad del hecho), los 365 días del año.

Impugnación de un comparendo
¿Si se trata de la impugnación de un comparendo, son los inspectores de tránsito del Supercade de Movilidad los encargados de verificar si hubo o no una infracción ¿explica el coronel González-. Pero si la falta es disciplinaria, nosotros tomamos la declaración del uniformado, remitimos todo al Comité de recepción y análisis de quejas y le informamos al ciudadano que su denuncia está siendo tramitada para que pueda hacerle un seguimiento¿. 

Es importante decir que, tanto la impugnación, como la queja administrativa, se deben hacer dentro de las primeras 72 horas, plazo máximo que le da la Ley al conductor para pagar el monto correspondiente a la multa. De lo contrario, ésta se duplica y él pierde el derecho a ¿patalear¿.

Otro ¿beneficio¿ que contempla la imposición del comparendo tiene que ver con los cursos que dicta la dirección de tránsito a los infractores. Si asiste dentro de los tres días hábiles siguientes, el infractor tiene derecho a un 25 por ciento de descuento del monto legal. Si decide no hacerlo, paga la totalidad dentro del mismo plazo.

Una relación difícil
¿Estas acciones buscan cambiar la percepción que tiene el conductor hacia las autoridades de tránsito, pues su interacción con el policía se da, única y exclusivamente, cuando está de por medio un comparendo o un llamado de atención ¿aclara González.
La idea es que el ciudadano no se sienta atropellado en sus derechos, obviamente sin olvidarnos de la obligación que tenemos de hacer cumplir la Ley¿.

Según el comandante, aunque aún están por verse las conclusiones de la encuesta que tienen en curso desde hace tres meses, los primeros resultados demuestran que el conductor aún ve al policía como una persona reactiva, que está al acecho de los infractores, y no como un funcionario proactivo, cuya misión es ayudar con la movilidad de la ciudad.

Esto sucede, según la encuesta, porque a nadie la gusta que le toquen el bolsillo, de ahí que los infractores recurran a excusas insólitas para evitar la sanción, como por ejemplo que el uniformado estaba escondido cuando hizo una ¿U¿ prohibida (como si la no presencia de la autoridad fuera razón suficiente para saltarse las normas), o que su vehículo no estaba estorbando en tal bahía, cuando el Plan de Ordenamiento Territorial no permite la utilización arbitraria de esos espacios.

Investigaciones realizadas por la propia Policía Metropolitana de Tránsito de Bogotá, demuestran un comportamiento similar en los infractores que son agarrados en flagrancia.

Según la policía, recurren al corazón del agente y tratan de convencerlo de que no lo vuelven a hacer, que ¿no sabían¿ o que han tenido un mal día y por ello manejaban distraídos.

Cuando el policía les explica que deben realizarles el comparendo, se inicia una etapa de reacción, de rechazo e indignación. ¿Se llega, incluso, a la agresión física¿, añade González.

Cuando la interacción se sale de curso, llegan a la dirección de tránsito con una serie de denuncias, algunas veces fundadas y otras infundadas, para ¿vengarse¿ del uniformado que los multó.

¿El policía de tránsito siempre es el malo del paseo, nunca el bueno, por eso maneja un nivel de estrés alto. El que tiene menos experiencia termina nivelándose con los insultos del conductor y ahí vienen los problemas. Por eso los preparamos, para que puedan interactuar con personas respetuosas, pero también con ciudadanos violentos¿, aclara el comandante.


QUEJAS MÁS FRECUENTES
En lo que va corrido del año, la Oficina de Atención al Ciudadano de la Policía Metropolitana de Tránsito ha tramitado un total de 582 quejas contra sus uniformados, entre las que se destacan las siguientes:

  • Inconformidad con el procedimiento: 184.
  • Inconformidad con el comparendo: 157.
  • Agresión verbal: 61.
  • Retención de documentos: 40.
  • Corrupción: 26.
  • Omisión del deber: 18.

LO CORTÉS NO QUITA LO VALIENTE
Cabe decir que el comparendo no es una multa sino una orden de comparecer ante una autoridad de tránsito, de ahí que éste genere unos deberes, pero también una serie de derechos al momento de la infracción, así como posterior a ella:

El agente de tránsito debe procurar un trato digno y respetuoso: saludar al conductor e indicarle la razón de su requerimiento.

Está en la obligación de informarle cuánto tiempo tiene para impugnar el comparendo, ante quién lo puede hacer y cómo se puede beneficiar con un descuento a través del curso de seguridad vial.

Tiene derecho a saber el nombre del policía y su apellido, aunque el número del chaleco es más que suficiente para poner la queja.

Debe pedir que se le devuelvan sus documentos en la mano, tal como él se los entregó al policía. El policía puede retenerlos momentáneamente, en caso de tener dudas sobre su autenticidad y necesite confrontarlos con la base de datos del Ministerio de Transporte.

DECÁLOGO DEL POLICÍA DE TRÁNSITO
Al ingresar a la institución, los uniformados reciben una especie de ¿biblia¿ o cartilla, en donde está consignado el comportamiento que deben demostrar siempre. Estos son algunos consejos contenidos en el manual:

  • En todo momento, salude y brinde una sonrisa, son su mejor defensa.
  • Sea tolerante, recuerde que para discutir se necesitan dos.
  • No reciba dádivas o dinero. Su honestidad no tiene precio.
  • No sea apático con los problemas de movilidad.
  • Contribuya con la seguridad ciudadana.
  • Respete las normas de tránsito para dar ejemplo.
  • Preocúpese por capacitarse y actualizarse. El mundo avanza.
  • Cuide los elementos asignados al servicio.
  • Sea cuidadoso con la elaboración de los comparendos e informes de accidente para no afectar la imagen de la especialidad.
  • Programe sus gastos con relación a su sueldo y capacidad de endeudamiento.

EL CURSO DE SEGURIDAD VIAL
Si el infractor opta por el 25 por ciento de descuento y toma el curso dentro de los tres días hábiles posteriores al hecho, primero debe cancelar el 75 por ciento restante y presentarse con el recibo de consignación, el comparendo y el documento de identidad en el Supercade de Movilidad, ubicado en la Calle 13 No. 37 - 30.

Estos cursos se dictan cada hora, de lunes a viernes, de 7 de la mañana a 4 de la tarde; y los sábados, de 8 a 9 de la mañana. Para ello debe disponer de una hora y media de su tiempo.

ACUDA A LA OFICINA DE ATENCIÓN
Si el conductor quiere interponer una queja, debe dirigirse a la Oficina de Atención al Ciudadano, ubicada en la dirección de la Policía Metropolitana de Tránsito de Bogotá (Carrera 36 No. 11 - 62), o hacerlo telefónicamente a los teléfonos 370 2512, extensiones 103 y 104, o al 370 2513.

Allí le toman la declaración por escrito y se evalúa la queja, teniendo en cuenta la declaración del uniformado. Si la comandancia nota que ese policía ha recibido más de dos o tres quejas del mismo tipo, procede a realizar una investigación. De lo contrario, lo conmina a firmar un acta de compromiso que no le permite volver a cometer esa falta, so pena de ser sancionado o desvinculado de la institución.


PARA IMPUGNAR¿
Diríjase al Supercade de Movilidad (Calle 13 No. 37 - 30) lo antes posible, pues los inspectores de tránsito, y no la comandancia de la policía, son los indicados para decir si le revocan o no la sanción antes de las 72 horas legales para hacerlo.

Lleve pruebas, como testigos, fotografías o un video. No olvide que en estos casos se manejan tres verdades: la suya, la del uniformado y la ¿verdad verdadera¿.

Vaya con buena actitud. No olvide que si le impusieron un comparendo fue por algo, es muy poco frecuente que se acepte la impugnación.

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