Cuando la conducción se convierte en un 'karma'

Manejar puede ser un problema para algunos adultos mayores, pero también para muchos jóvenes que no les gusta ¿desgastarse¿ frente al volante.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Manejar puede ser un problema para algunos adultos mayores, pero también para muchos jóvenes que no les gusta ¿desgastarse¿ frente al volante.

"¡Qué me voy a gastar toda esa plata en un carro, si yo vivo a cinco cuadras de mi trabajo!", es una frase muy común en personas 'volantonas', como Anita Trujillo, que aún no entiende por qué el vehículo sigue siendo el segundo artículo 'aspiracional' del colombiano, después de la vivienda.

Ella, como muchos ejecutivos jóvenes, se sienta a ver los carros 'desde el andén' y no le encuentra sentido a gastar en algo que los lleva 'a dos por hora', emitiendo toneladas de 'smog' y generando onerosos gastos extra, como parqueadero, Soat, impuestos, seguros¿

Lo que quizás no sabe es que, en el fondo de muchos de ellos, se esconden personas inseguras frente al volante, que como algunos adultos mayores, tienen dificultades para ver bien, actuar con celeridad ante situaciones de peligro o parquear sin rayar el carro del vecino.

Por eso entidades como la Sociedad americana de personas retiradas (AARP, por sus siglas en inglés), han creado una serie de autoevaluaciones dirigidas a los conductores 'senior', pero aplicables a personas como Anita, que les permite saber si lo suyo es la conducción o si, mejor, 'cuelgan las llaves'. Aquí una de ellas.

¿Cuando se sienta al volante, se coloca de inmediato el cinturón de seguridad? Si no ha adquirido el hábito es porque tiene dificultades para abrochar la hebilla.

¿Tiene dificultad para operar los pedales? Si levanta exageradamente el pie para pasar del acelerador al freno puede ser signo de que no tiene fuerza suficiente en las piernas. En casos extremos, algunas personas se ayudan con la mano sobre la rodilla para frenar con fuerza.

¿Tiene dificultad para girar hacia la autopista o pasar de un carril a otro con mucho tránsito? Puede tener problemas de visión que le impiden calcular la velocidad en la que circulan los demás carros.

¿Cuando cambia de carril, no gira ligeramente la cabeza para mirar? Si no lo hace es porque siente tensión en el cuello o porque le cuesta trabajo mover el cuerpo.

¿Se le dificulta ver peatones y ciclistas de noche? Tiene dificultades de visión nocturna o mucha sensibilidad al deslumbramiento.

¿Ignora o se equivoca en la señalización? El campo visual se le mueve o la visión no le alcanza para distinguir las señales.

¿Lo 'atrortolan' las sirenas y los pitos de los policías? El ruido propio del tráfico no va con usted y lo estresa demasiado.

¿Circula por la mitad del carril y no pone señales para cruzar de un costado al otro? No confía en sus reflejos y prefiere circular sobre seguro.

¿Siente que todo el mundo le pita y lo sobrepasa? Por pura inseguridad, tiene dificultad para ajustarse a la corriente del tráfico.

¿Estaciona muy lejos de las demarcaciones y la pared? Es incapaz de juzgar la distancia y no se siente seguro para maniobrar entre dos carros, sin rayarlos.

¿Se pierde fácilmente en lugares que no conoce bien? Otro signo de inseguridad y falta de atención mínima.

¿Si va de pasajero, suele asustarse con cualquier cosa y darle indicaciones al conductor? Hay mucha sensibilidad al ruido y no sabe calcular la velocidad con que circulan los demás.

¿Lo han multado dos o más veces en los últimos dos años? Existen violaciones típicas de conductores inseguros, como no ceder el paso, circular en contravía o no atender las normas de tránsito.

¿Ha tenido varios choques o ¿amagues¿ de choque durante los últimos dos años? Tocos traseros, abolladuras en los guardabarros al estacionar y rayones laterales en carriles de alto tráfico son los más comunes.

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