Conozca por qué la industria automotriz pasó raspando el 2014. Balance

Estos fueron algunos de los hechos que marcaron el sector automotor en Colombia a lo largo del año que termina.

Redacción Motor

07:21 p.m. 26 de diciembre del 2014

Como si transitara por una de las carreteras nacionales, la industria automotriz pasó este año por algunos baches, ‘pasos a un solo carril’ y zonas ‘en observación’, aunque en términos generales superó ‘bien’ este 2014 que va en camino de convertirse en el segundo mejor en ventas de la historia.

Si las cábalas de los especialistas aciertan, este año se venderán unas 320 mil unidades. Algo bueno porque en primer lugar se mantiene la ‘correcta salud’ de la industria; segundo, porque a pesar de los embistes ‘oficiales’ al carro particular con gravámenes, impuestos, sobre tasas, peajes, etc., el auto personal sigue siendo la gran vaca lechera de los gobiernos locales, departamentales y nacional.

Esa guerra soterrada de las autoridades contra el carro particular y sus dueños solo tiene una tregua cuando se dan cuenta que el hueco fiscal se les creció o de que les falta plata. A pesar de eso y ante la lejana posibilidad de que se disponga de un transporte público medianamente decente, todavía muchos le apuestan al vehículo particular y van por él para bien de una industria que es una de las más dinámicas de la economía colombiana.

Volviendo a lo que le pasó en este 2014, los baches fueron más bien pocos. El más protuberante, el cierre, después de más de 30 años, de la Compañía Colombiana Automotriz, CCA, una de las principales ensambladoras nacionales, que de paso dio origen a Mazda Colombia, ahora importador de la marca nipona.

Los ‘tramos en observación’ o ‘con paso a un carril’ son por cuenta del dólar y su disparada en los tres últimos meses del año que puso a todos a hacer cuentas. Lo único claro de ese vaivén es que habrá un alza en el precio de los vehículos a comienzos de 2015.

La aprobación del Tratado de Libre Comercio con Corea tiene preocupados a unos y nerviosos a otros. Aunque sus efectos en la industria y el mercado solo se verán en unos años, la experiencia que han dejado otros TLC como el de México no ha sido buena, pues es más lo que se importa que lo que mandamos al exterior.

Pero ese es ya un camino irreversible que el gobierno decidió recorrer al abrir las puertas con estos tratados y lo que queda por hacer es que la industria nacional se prepare para el embate de los importados. Las cifras hablan por sí solas. Los vehículos ensamblados en Colombia pasaron de representar un 47 por ciento de las ventas totales en el 2008, a sólo un 32 por ciento en el 2013. En cambio, las de vehículos importados se elevaron del 53 por ciento del total en 2008 a cerca del 70 por ciento en 2013. Más claro no se puede.

Una buena noticia se dio durante el pasado Salón del Automóvil de Bogotá al cual las marcas trajeron sus mejores propuestas en movilidad eléctrica o ‘verde’ con excelentes vehículos, los mismos que ya ruedan con enormes beneficios estatales en otras capitales del mundo. En contraste, aquí el gobierno está a años luz de ponerse a tono con una legislación más benévola que incentive el uso de estos aparatos.

También en cuanto a legislación, el Ministerio de Transporte, desde la era Uribe y ahora en la de Santos, lleva tres periodos dormido con sus tareas, dejando el tránsito y transporte a merced de un viceministerio que hasta ahora solo ha servido para llenar una vacante, pues los asuntos puntuales como modernizar el obsoleto Código de Tránsito, y exigir elementos de seguridad pasiva a los vehículos que se vendan en Colombia parece que no está en su agenda.

En ese orden de ideas, y a pesar de los graves accidentes, el llamado transporte especial y la proliferación de placas blancas están sin control, lo mismo que los taxis, el mototaxismo y ahora los bicitaxis, un gran negocio de particulares.

¿Por qué pasa esto? Esta puede ser la explicación: durante los primeros cuatro años del gobierno Santos hubo tres ministros de Transporte, uno por cada 16 meses, y cuatro viceministros. Uno de ellos apenas estuvo dos meses en el cargo. Cuando el de turno va aprendiendo algo del tema, lo cambian, y así son los resultados en materia de transporte.

Pasaron muchas cosas este año, o mejor, no pasaron como en el caso de la gasolina pues cuando la cotización internacional del petróleo se dispara, el precio interno sube como espuma. Ahora, lo que muchos esperan es que con la caída se alivie y haya una rebaja sustancial ya que los intentos en el Congreso han sido fallidos.

Por último, hay que reseñar el excelente año que tuvo la industria de las motocicletas con la llegada de nuevas ensambladoras y la ampliación de otras ya arraigadas en el país, lo que demuestra que hay una gran apuesta por la moto y sus ventas seguirán creciendo pues la gente, ante la 'inmovilidad' de ciudades como Bogotá, cada día las ven como la mejor alternativa de transporte.

El TLC con Corea

Este Tratado de Libre Comercio plantea nuevos retos para la industria nacional. El 98 por ciento de los productos colombianos tendrán acceso inmediato a Corea, sin aranceles. Mientras que para sectores sensibles, vehículos y línea blanca de electrodomésticos, por ejemplo, los plazos de desgravación son más largos.

No obstante, algunos no son muy optimistas. El presidente de la Asociación Colombiana de Fabricantes de Autopartes (Acolfa), Camilo Llinás, dice que las oportunidades para su sector son pocas, pues en Corea es promovido por el Gobierno, con ayudas y subsidios.

Por eso, algunos empresarios piden al gobierno fomento de la demanda de vehículos ensamblados en el país, promoción de las exportaciones y una estrategia de financiación e incentivos tributarios. Pero el asunto no es fácil para Colombia: la industria automovilística coreana es de 5 millones de unidades al año y la nuestra no llega a las 110.000 entre todos los ensambladores. Es una competencia desigual.

Los nuevos ‘fierros’

Presentada durante el pasado Salón del automóvil, la inglesa Caterham es una de las nuevas marcas que entró al mercado colombiano. Además de ofrecer todo su portafolio, desde el próximo año realizará la copa La Monomarca, donde novatos y expertos competirán en diferentes categorías en vehículos Caterham de idénticas características.

Ferrari también llegará a jugar de forma oficial en Colombia. Su representación será manejada por Los Coches, a la que posteriormente podría sumarse la inversión de un empresario mexicano. La vitrina estará ubicada en Bogotá en la Av. 19 con calle 103.

El segundo mejor año en ventas

A excepción de abril, todos los demás meses de este año mostraron un crecimiento en la venta de vehículos respecto a 2013, lo que había llevado a los expertos a predecir el 2014 como el segundo mejor año en la historia del país. El récord lo tiene 2011 con 324.570.

Sin embargo, las 25.700 unidades matriculadas durante noviembre (según cifras del RUNT) redujo la expectativa de rozar las 320.000 al cierre del año, pues a pesar de mostrar un crecimiento del 3 por ciento frente al mismo mes de 2013, hubo una caída del 18 por ciento respecto a octubre.

De cualquier forma, se espera que gran parte de las ventas atribuidas al Salón del Automóvil se reflejen en las cifras de diciembre, cerrando el año con un estimado de 315.000 unidades.

Colombia empieza a conectarse

A pesar de un arranque lento por falta de iniciativa e incentivos gubernamentales (y ni hablar de la infraestructura requerida), los carros eléctricos e híbridos han comenzado su lenta incursión al mercado nacional.

BMW, BYD, Mitsubishi y Sofasa-Renault son los primeros que le han apostado a su comercialización. La marca alemana presentó los i3 e i8, un city-car y un deportivo híbrido, respectivamente, cuyas características y desempeño estarán limitados a un pequeño margen de la población debido a sus precios (140 millones de pesos para el i3 y más de 500 para el i8).

La apuesta de BYD es con el Qin, un sedán híbrido que promete una potencia combinada de 300 caballos; Mitsubishi anunció la venta de su pequeño i-MiEV, que ya rueda por la capital como parte de la flotilla de Codensa; y Renault ya vendió a TCC las primeras unidades del Kangoo Z.E. Adicionalmente, anunció para 2015 la comercialización del Twizy a un precio cercano a los 40 millones.

Mazda como importador

En el mes de mayo se oficializó el cierre de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) encargada del ensamble de Mazda.

Esta decisión corporativa no significó la desaparición o el fin de las operaciones de esta marca en Colombia. Gracias a su red de vitrinas en el país, Mazda continúa prestando el servicio a sus clientes y comercializando el emblemático Mazda2 así como los modelos Mazda3, Mazda6, las SUV CX-5 y CX-9 y la pick up BT-50 Professional.

Siguen llegando Chinos

Este 2014 se destaca además por el regreso y aterrizaje en Colombia de varias marcas de origen chino, aumentando la gran oferta de vehículos de ese país. Desde junio a través de Colyong, el Grupo Colwagen (VAS Colombia) ofrece soporte y servicio para los actuales propietarios y para los nuevos compradores de Lifan, para lo cual la marca anunció un portafolio innovador entre vehículos particulares y comerciales, un adecuado suministro de repuestos y servicio post venta.

Bajo el nombre de ComAutomotriz aterrizó en junio Changan. Esta nueva generación de vehículos, (automóviles y utilitarios) son desarrollados plenamente por el enorme consorcio chino, gracias a sus cuatro centros de investigación en Italia, Japón, Inglaterra y su sede central en Chongqing.

Por su parte China Automotriz anunció en noviembre, la llegada al país de tres nuevas marcas. Yuejin para la comercialización de camiones de carga desde 2.8 hasta 6.8 toneladas; Changhe, cuyo portafolio está guiado al mercado de utilitarios de mini vans, mini pickups y pasajeros; y Baic para el segmento de vans de carga y pasajeros.

La unión de Toyota

En el mes de noviembre días previos al Salón Internacional del Automóvil de Bogotá, Toyota de Colombia y Distoyota anunciaron la creación de Automotores Toyota Colombia como único importador y distribuidor exclusivo de la marca nipona en el país.

Los objetivos de esta integración son el fortalecimiento de la marca Toyota en el país con la unificación de una sola imagen de marca, y de paso poder entregar un mejor servicio posventa y un portafolio de productos unificado, con una sola red nacional de concesionarios, que en la actualidad dispone de 50 vitrinas.

Vienen más motos

La industria de las motocicletas en el 2014 siempre tuvo vientos a favor. Esos buenos vientos trajeron a tierras colombianas el desembarco de Hero MotoCorp Ltd., uno de los fabricantes más grandes de la industria, que hizo una inversión cercana a los 35 millones de dólares en su nueva planta de Villa Rica, Cauca, donde se estima que producirá unas 78 mil unidades cada año.

En Cartagena, este año inició operaciones la nueva planta de Auteco, en la vía Mamonal-Gambote, en donde se ensamblarán los modelos de las marcas Bajaj, Kymco, Kawasaki y KTM, que hacen parte del portafolio de Auteco, empresa que ya cuenta con otra planta en Itagüí.

En la actualidad Colombia ocupa el segundo lugar en América Latina, después de Brasil, en producción y consumo de motocicletas, campo en el que juegan duro las marcas japonesas con ensambladoas en Colombia como Fanalca-Honda; Incolmotos-Yamaha; Auteco y Suzuki Motor de Colombia.

Y están las marcas provenientes de China, Taiwan, Corea e India, entre otros países que se han posicionado con mucha fuerza. Entre estas figuran Jincheng de Colombia S.A., ensambladora de motos Jincheng y motocarros Forza 200 y ZK-8 y ZK3; ensambladora Jialing; Corbeta, ensambladora de las populares motos AKT; Ayco y UM, ensambladora de esa marca china, que amplió su planta en Madrid, Cundinamarca, con capacidad para 50 mil motos al año y los motocarros Piaggio.

Este año también llegaron reconocidas marcas como Royal Enfield representada por el Grupo Corbeta; Indian y Husqvarna (Xtreme Machines), y Vespa, Aprilia, MotoGuzzi y Piaggio, representadas por Andes Motors.

 

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