Consejos: Kit ¿casero¿ para desvararse

Aunque estas ¿herramientas¿ son muy útiles, recuerde que sólo son trucos para que no se quede botado en la mitad del camino. El alistamiento antes de un viaje debe ser la prioridad.

Redacción Motor

05:00 a.m. 25 de marzo del 2009

Unas medias veladas, un huevo crudo, dos botellas: una con agua y la otra con gaseosa oscura; unos cinco tornillos golosos de diferente tamaño y una barra de jabón para lavar ropa.

Adviértale a su mujer que las medias no son el ¿repuesto¿ para cuando se le dañen las que tiene puestas. Cuéntele que, aunque usted llevó el carro al taller para que le hicieran el alistamiento pre viaje, no están exentos de quedarse varados en el camino.

Y es que a cualquiera le puede ocurrir que, durante el recorrido, el testigo de alerta de la temperatura se encienda ya sea porque la correa de distribución que acciona el ventilador se dañó o porque su vehículo no tiene el nivel apropiado de líquido refrigerante.

Si sucede lo primero, es decir, que la correa se rompa, reemplácela por las medias veladas; apriételas bien para que se adhieran lo mejor posible a la polea. En cuanto al líquido refrigerante, revise el nivel y espere a que el motor este frío para colocarle agua. Tenga mucho cuidado al quitar la tapa del radiador, pues, el sistema tiene agua que está hirviendo a alta presión y lo puede quemar.

Cuando se rompe el radiador es viable repararlo. Solo tiene que hechar un huevo crudo entre el radiador. Luego se completa el agua y se prende el motor hasta cuando caliente bien. En ese momento, el huevo también se cocina y las partes sólidas que se van formando llegan al sitio de la fuga de agua y lo taponan. Es efectivo y, sobre todo, un remedio muy barato que se debe intentar en una emergencia de éstas.

Una piedra en el ¿zapato¿

Mientras transita por la carretera, su esposa le cuenta los últimos acontecimientos de la oficina, y los niños juegan, en la silla de atrás, a las adivinanzas. De repente, una piedra aparece en el camino y ya no hay tiempo de esquivarla. Segundos después, usted descubre que el cárter se ha perforado.

Sin embargo no se preocupe porque en su ¿kit casero¿ lleva la barra de jabón para lavar ropa. Simplemente, después de limpiar la superficie afectada, la aplicará en forma de pasta y ¡listo!. Una ¿técnica¿ que resulta igual de efectiva cuando se quiere tapar un hueco en el tanque de combustible.

Pero, además, ¡el vehículo sufrió un doble pinchazo! Ojalá esto no le pase, pero, por si acaso, el repuesto le sirve para reemplazar una llanta, mientras que en la otra puede utilizar un tornillo goloso. Ubique el lugar de la fuga de aire y retire el objeto que la pinchó.

Obviamente, llevar un neumático adicional puede ser el mejor desvare, porque si una llanta que no tiene cámara se rompe de manera importante es imposible repararla, sobre todo en carretera.

Finalmente, sobra decir que estas ¿herramientas¿ sirven para salir de un apuro, ya que sólo hacen parte de un kit  de trucos para no quedar botado en la mitad del camino. ¡Ah!, la gaseosa oscura sirve para aflojar las tuercas cuando están muy apretadas, o para calmar la sed después de pasar tantos trabajos...


 

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