Correo de los lectores sobre opiniones, denuncias y preguntas acerca de trámites

Correo de los lectores sobre opiniones, denuncias y preguntas acerca de trámites

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Comparendos entre Cota y Siberia
Quiero quejarme por el actuar de la Policía de Carreteras en la vía Cota - Siberia. Hace unos días estaban parados con un radar de velocidad en una curva, al lado de un letrero de 30 kph. Me parece que la Policía de Carreteras o el tránsito de cada municipio deberían estar para prevenir que pasen desastres y no dedicarse ¿el último día de mes¿ a ¿partir¿ a los conductores esperando cubrir una cuota de comparendos.
Yo fui uno de los tantos desprevenidos que cayó en ese lugar, por el que transito todos los días y en el que nunca veo a la policia del municipio de Cota organizando el tráfico, preocupados por las flotas intermunicipales que sí van a altísimas velocidades y con pasajeros de pie. Inclusive, cuando me detuve no había buses detenidos pero al resto de los conductores sí nos pararon.
Es la primera vez que me ponen un comparendo en más de 10 años que llevo manejando; esto demuestra que soy una persona cumplidora de la Ley en las carreteras del país, y me parece que no tiene equivalencia un descuido en un corto tramo con una persona que tiene muchos comparendos en su hoja de vida ante el Tránsito.
Creo que un llamado de atención hubiera sido más que suficiente; aparte de esto, me tuvieron parqueado por 30 minutos, tiempo que me parece excesivo para realizar un comparendo.
La verdad, me siento atropellado y humillado por la Policía, que en vez de estar para cumplir una labor pedagógica, está para recaudar dinero y cumplir con una cuota de comparendos (¿).
Pedro Miguel Jaramillo Gómez

Las plumillas de mi carro
El pasado 19 de octubre visité a un hermano y dejé mi vehículo en la calle. Después de despedirme y abordar el carro procedí a activar los limpiaparabrisas (pues estamos en temporada de lluvia), y cuál fue mi sorpresa cuando una de la plumillas se desprendió del brazo que la sostiene, quedando sobre el capó.
Mi primera reacción fue la de disminuir la velocidad y alcancé a pensar en frenar para recuperarla y ponerla en su sitio, pero en mi profesión he aprendido a ser precavido; de inmediato miré mis espejos retrovisores y me di cuenta que me estaba siguiendo otro carro con cuatro ocupantes (todos hombres).
Por este motivo aborté mi primera reacción y lo que hice fue acelerar hasta un lugar más seguro. Para mi buena suerte, encontré una licorera donde se encontraban departiendo varias personas. Escogí ese lugar para dejar que el otro vehículo me adelantara, después de haber estado tras de mí aproximadamente siete cuadras. Cuando esto pasó, los tipos me insultaron (miedoso, ¿hp¿, ¿mariquita¿, etc.).
Este es un pequeño resumen de lo vivido esa noche, por lo que concluí lo siguiente: los tipos, al parecer, no pudieron abrir el vehículo. Cuando eso sucede, en forma intencional desajustan una de las plumillas.
Como es temporada de lluvias, lo que uno hace primero es limpiar el vidrio. Al desprenderse la plumilla, la reacción inmediata es la de apagar el sistema para evitar que se raye el vidrio, y frenar para bajarse a recuperarla y evitar la pérdida de la misma, ocasión que aprovechan los individuos para abordarlo a uno y robarle el carro, hacerle un paseo millonario, etc.
Espero que esto sirva para evitar muchos robos y tengan en cuenta que viene la época de navidad en donde se alborotan los delincuentes.
Luís Germán Ramírez

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