Correo de los lectores de Revista Motor 577

Correo de los lectores de Revista Motor 577

Redacción Motor

11:43 p.m. 15 de abril del 2013

MÁS SOBRE LAS MOTOS
Las motos deberían tener para operación, como todo vehículo automotor, placa de servicio particular o público y diferente valor
de SOAT en razón a su utilización y cilindraje.

En las de servicio público, como repartidores, correspondencia,
comidas rápidas, mototaxis, transporte de materiales, vigilancia,
escoltas o cualquier actividad laboral, se debería tener en cuenta para su operación la edad del conductor y la categoría de pase soportado en entrenamiento y examen de conducción en razón del vehículo que se va a operar.

Hoy en día cualquier persona con pase de moto y que tenga equilibrio de ciclista maneja lo que sea y se lanza temerario en un tráfico urbano peligrosísimo como el de Bogotá, sin medir las
consecuencias de su inexperiencia. A las motos con placa de servicio particular se les debería regular su circulación en las ciudades capitales también con pico y placa como cualquier automotor.

Un último control: en la actualidad está reglamentado su paso por los peajes por un carril independiente de la vía de tránsito gratis; deberían pagar peaje en las carreteras nacionales ya que la comparten con todos los automotores con sus riesgos y congestiones y para que, además, queden protegidos los conductores y sus acompañantes en caso de varadas o accidentes con los seguros que otorga el tiquete del respectivo peaje.

Cuando en viajes intermunicipales se pasa por un pueblo es donde más se observan los incumplimientos de motociclistas hasta con tres pasajeros, sin casco, sin chalecos, sin luces, ni espejos, etc.
Allí los controles policiales solo se aplican a los vehículos de paso.
Rafael Antonio Córdoba Ardila. Bogotá.

Su editorial de la edición 576 coincide con lo que muchos bogotanos sentimos día a día, y es gracias a esa columna que todos los motoristas tenemos un tribuno que vele por nuestros derechos.

En cuanto al tema de las normas para las motos, y con todo el respeto que se merece el señor Rafael Córdoba, me parecen un poco arcaicas y facilistas las soluciones que propone. Implementar y hacer cumplir las normas que ya están establecidas debería ser suficiente, y sobre todo que sea una reglamentación a nivel nacional.

Es absurdo que en poblaciones intermedias la gente no se preocupe por su integridad física y continuamente esté exponiendo la vida al utilizar una motocicleta. Personalmente estoy en desacuerdo con el zigzag por el riesgo innecesario que representa; de la misma manera, con aquellos tacaños que no quieren gastar esas lucecitas que van en las esquinas de cualquier vehículo y que sirven para indicar que van a girar o cambiar de carril.

Desgraciadamente son demasiados, para ser honesto. Por último, debo reconocer que algunos de los motociclistas que he visto, especialmente en baja cilindrada, no saben conducir o desconocen por completo las normas de tránsito.

ESTIGMATIZAN AL 'TUNING'
Nuevamente quiero denunciar las actuaciones de algunos agentes de tránsito en contra de los propietarios de los vehículos con
'tuning'. Me parece terrible que una persona que haya decidido modificar su propio vehículo poniéndole luces, sonido, rines de lujo, y cuando mucho un header, sea víctima en una sola noche de cinco retenes con la excusa de que puede ser un vehículo de piques ilegales.

Y nuevamente, su trato despectivo e irrespetuoso sale a la luz haciendo todo tipo preguntas: ¿De quién es el vehículo? ¿A qué se dedican los ocupantes del vehículo? ¿De dónde vienen? ¿Para dónde van? ¿Qué modificaciones le han hecho? Bájense para una requisa, etc. La cultura tuning en vehículos no es nueva. Un grupo de personas se reúnen, muestran sus vehículos modificados y ponen a competir la calidad del sonido que llevan en sus vehículos;
todo muy reglamentado y dentro de la ley, en competencias como el famoso Sonido sobre Ruedas.

Un vehículo de esas características aumenta su peso, lo que imposibilita que pueda correr y alcanzar altas velocidades, razones que no comprendió el señor agente. Me gustaría que las autoridades, si van a realizar controles estrictos, se empaparan del tema. Primero, no todo vehículo que ande por las descuidadas
calles de la ciudad y tenga rines de lujo, sonido, luces y header es motivo para suponer que anda en piques ilegales.

Segundo, los propietarios de esos vehículos también somos ciudadanos, pagamos elevadísimos impuestos, los más caros de Latinoamérica, la gasolina ni se diga, y merecemos respeto. Y tercero, hay conductores que deben multas de 100 millones, son más imprudentes, desconocen las normas y señales de tránsito y aún circulan tranquilamente por las calles. Entonces mi pregunta es: ¿hasta cuándo hay que aguantar?
Andresinho Guerrerinho.

USO DEL REFRIGERANTE
Tengo una inquietud respecto al líquido refrigerante de mi Mazda Allegro 1,3 modelo 2003. Hay quienes me dicen que debo usar
solo líquido refrigerante, versión que contradice la de mi mecánico, quien me dice debo mezclar el refrigerante con agua, pero nunca
usarlo puro. También he notado que es común usar agua pura o agua con aceite soluble, tanto para motores diésel como de gasolina.

Me gustaría entonces que me aclarara cuál es la forma correcta de refrigerar el motor de mi carro y qué consecuencias tienen las
malas prácticas en este tema. Jaime Hernández Román. Sincelejo (Sucre).

R./ Debe usar el agua mezclada con el refrigerante en las proporciones que indican los envases de cada uno de ellos. A veces vienen ya mezclados y listos para agregar, pero lo usual es
que sea el 33 por ciento de refrigerante y el resto de agua. El aceite soluble no debe usarse en la refrigeración de motores pues se pierde capacidad enfriadora, ataca los carbones de la bomba
y las mangueras. En ese sistema no hay ningún elemento a lubricar. Si esto fuera necesario, todos los carros vendrían con
ese aceite mezclado, y no es así.

¿MENOS IMPUESTOS, MÁS VENTAS?
Muchos colombianos estamos de acuerdo con todos esos comentarios de su revista. Las empresas de autos tendrían que estar conformes con sus cuentas, pues para nadie es secreto que
lo que vale un auto aquí, en otro país, por ejemplo Chile, vale 35 por ciento menos. Es increíble que aquí paguemos tanto por un auto, tanto peaje, tanto impuesto, tanto por la gasolina. Con esos precios
solo aquí vivimos; en otros países no se aguantarían una gasolina tan cara. Sabiendo que somos productores, creo que saldría más barato importarla de Ecuador o Venezuela y que este Estado tan malevo con nosotros nos la vendiera a 5.000 pesos/galón, pues allá vale menos de 1,25 dólares.

Si los precios de autos en Colombia fueran como en Chile, aquí anualmente compraríamos un 35 por ciento más de carros al año. Allá un auto normal puede valer 10.000 dólares, pero aquí ese mismo auto valdría mínimo 17.000 dólares.
Orlando Bolaños.

 

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