Correo de los lectores de Revista Motor 590

Correo de los lectores de Revista Motor 590

Redacción Motor

09:00 p.m. 15 de octubre del 2013

La odisea de viajar

Salir por nuestras intermitentes carreteras colombianas es una odisea: peajes caros, bellas autopistas a eternos 80 km/h, caminos de una vía con lenta tractomula en ascenso y doble línea. Te lanzas, logras pasar y tus amigos en el camino, esperándote, escondidos, arrogantes, perezosos y somnolientos te ‘parten’ o te ‘muerden’, es decir, comparendo o mordida, con la advertencia de pagar en el pueblo o ciudad donde te detuvieron, a cientos de kilómetros de donde vives.

Te dejan seguir. Más adelante, conos de nuevo, regresas a tus 30 km/h, disfrutando el humo, olor a freno y el trasero del camión. Pero los conos no son de tus amigos en la carretera; es un restaurante que los instaló, ves el temido chaleco verde y es un repartidor de pizzas que viste un chaleco igual al de ellos.

Continúas, encuentras de nuevo la bella autopista, arrancas eufórico y te encuentras el vehículo pesado, los lentos, las motos y el humeante bus, todos por la izquierda, por el carril rápido. Pasan cometiendo una infracción, y de sorpresa te paran a ti por ir a 81 km/h. Te retienen, toman su tiempo y te parten o te muerden.

Más adelante te detienen de nuevo: papeles, seguro y tecnicomecánica al día; siga. ¡Y no puede ser! Otra vez en el fundillo del camión y de nuevo empieza la historia. Luego ves por el retrovisor las temidas luces de advertencia de una patrulla, pero nada, te sobrepasan, son otra vez tus amigos que van de paseo y, como siempre, sin necesidad, llevan las licuadoras encendidas.

¿Por qué para los amigos del camino son más importantes los absurdos 80 km/h que la conducción peligrosa de los que van lentos por la izquierda? ¿Será que el nuevo comandante de la policía podrá ponerlos en orden y formarlos para que respeten las normas y las hagan respetar sin que el requisito sea solamente el absurdo límite de velocidad y los papeles? ¿No es hora de que aprendan y enseñen a usar las futuras autopistas para que no pase como con el Transmilenio, que les quedó grande en la pedagogía?

Es ahora más deseado un viaje por nuestras carreteras que hace unos años, cuando tampoco nos atrevíamos a salir por temor, también, a ser exprimidos, pero al menos sabíamos dónde

corríamos riesgo. Ahora no: en cualquier parte nos encontraremos con sus hermosas motos verdes.

Manuel Ignacio Gaitán.

 

Aceite en el filtro de aire

Tengo un Mazda Allegro 1,3 modelo 2004. En el momento de realizar el cambio del filtro de aire se identificaron manchas de aceite sobre su superficie, y el ducto de aire se encontraba completamente humedecido. He sentido una deficiencia en el rendimiento del carro, menos fuerza, y quisiera saber si está relacionada con la mancha encontrada en el filtro y cuál puede ser su causa.

Libardo Guzmán.

R./ El diagnóstico usual en estos casos es que hay deficiencias de sellado en los anillos, y el cárter se presuriza pues pasa presión de las cámaras. Cuando esto sucede, el aceite busca salidas por los desfogues y llega al filtro del aire. El único atajo temporal es revisar que los respiraderos del motor no estén bloqueados, y el definitivo es reparar la máquina, y más sabiendo que los de esos carros suelen ser propensos a ese mal. Por supuesto que todavía le camina un tiempo, pero hay que repararse para intervenir.

 

Stop and start

¿Cómo funciona el sistema que en los carros nuevos de alta gama apaga el motor cuando se detiene, por ejemplo, en un semáforo? Yo creo que esto podría dar para un artículo en la revista.

Víctor Rivera .

R./ Al respecto hemos escrito varias veces. El stop and start funciona con la información del sensor de movimiento del carro -el mismo que activa velocímetro o ABS-, y apenas pasa un cierto tiempo detenido, da la señal para que el computador apague el motor. Es más complejo encenderlo porque debe tener un motor de arranque más fuerte, ya que el trajín aumenta una barbaridad y la señal de encendido debe estar coordinada. Usualmente se da cuando se levanta el pie del freno, y en algunos carros más avanzados también al mover el timón. Pero la arrancada debe ser inmediata pues de lo contrario se produce trancón y la protesta usual de quien viene atrás. Obviamente al estar el motor apagado no hay consumo ni contaminación y, contrario a lo que mucha gente piensa, en el momento del encendido no se produce ningún gasto adicional de combustible, salvo momentáneamente en frío. Fue más complicado implementarlo para las cajas automáticas porque lo usual, por seguridad, es que solamente permitan el encendido cuando están en parking para que el carro no salga disparado en una desatención. Pero hoy ya es un accesorio cada vez más común pues en las ciudades produce muchos beneficios porque la mayor concentración de contaminantes se da cuando hay muchos carros inmóviles en las filas con los motores encendidos.

 

Las ‘vías’ de Bogotá

Según su columna de la anterior edición de MOTOR, quiero decirle que me encuentro completamente de acuerdo con lo que usted anota. A dicha columna quisiera agregar algo importante: usted anota que “se ha oído que el alcalde Petro no clasifica ese problema entre sus prioridades”. Los gobernantes, y hago énfasis en Gustavo Petro, dejan a un lado el tema de la malla vial, problemas en vías de acceso a la ciudad, etc., porque no son parte del programa de gobierno. No se puede decir qué es parte del gobierno o no. Es una obligación. Aclaro, no es un derecho, es una obligación de la administración pública reparar y mantener las vías para los vehículos ya que se nos cobra un impuesto.

Dicho impuesto está destinado a mantener las vías que el estado nos ofrece, así que no es un derecho sino una obligación que debe incluir dentro de su plan de gobierno.

Mauricio Torres.

 

Señor director: sus palabras “... las interventorías, si la hubo...”, traen a mi memoria una pregunta que hace días me da vueltas, como carrusel. Cada ‘carrusel de contratación’ está formado por un funcionario que adjudica, un contratista, un interventor, que se supone es nuestro revisor, y un político que arregla el tablero para el juego. En los pocos ‘carruseles’ que han salido al escenario de la corrupción han aparecido jugadas de representantes de todos los eslabones menos el interventor; este es el menos beneficiado porque tiene que pagar al funcionario y al político parte de su ‘mermelada’, pero ¿por qué no aparece ningún interventor a la hora de rendir cuentas? ¿Son inmunes a la Procuraduría, a la Fiscalía y a la Contraloría, o son invisibles a los medios de comunicación?

Vicente Cardona Grajales. Neiva, Huila

 

Mis modestas pero sentidas felicitaciones porsus columnas de la revista, que la gran mayoría de los colombianos esperamos periódicamente. No puedo dejar de referirme al muy sustancial de la pasada edición. Ojalá hubiera una voz crítica y continuada de los medios escritos, hablados y televisados que martillara sobre esta dejadez de las autoridades que nos perjudica a todos con esta calamidad, verdadero cáncer para la capital de Colombia y todos sus habitantes.

Justo R. Galvis M. Bogotá

 

Consumo de aceite

Tengo una camioneta con motor diésel. Desde el mantenimiento, cambio de aceite, filtro motor, filtro de aire y demás, el nivel del aceite se ha bajado unos cinco milímetros desde el tope máximo. Esta tiene 3.500 kilómetros hasta este momento. Me comuniqué con el taller del concesionario y me indican que es normal, que ese aceite lo consume el motor, que es algo normal en los diésel. He revisado todos los días el parqueadero y no encuentro rastros de fuga de aceite, también he revisado la camioneta por debajo, en el cárter y está completamente seco. ¿Lo que me dice el ingeniero del concesionario es cierto o no?

Carlos Guerrero.

R./ Todos los motores tienen algún consumo de aceite y algunos fabricantes toleran bastante gasto por cada mil kilómetros, pero eso en el fondo no es deseable. El consumo se puede presentar en motores de gasolina o diésel indistintamente y suele darse por los sellos de las válvulas o por anillos en los primeros kilómetros. Obviamente, si el aceite no se ha salido del motor, la única manera de explicar su faltante es porque se quema por las razones que le cité. Hay que hacerles un seguimiento minucioso a esas mediciones, y ojalá use el vehículo en un viaje largo por carretera fuerte, en el cual el motor trabaje, y ahí sabrá si el gasto de lubricante se pasa de lo normal.

 

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