Correo de los lectores de Revista Motor 596

Correo de los lectores de Revista Motor 596

Redacción Motor

09:53 p.m. 10 de febrero del 2014

El general sí tiene quien le escriba

Yo sé que el general Palomino lee esta importante columna de MOTOR; por ello quiero respetuosamente invitarlo a que se pegue un viaje de particular e incógnito desde Bogotá hasta Bucaramanga de ida y de vuelta, y escoja si se va por Tunja o Chiquinquirá, para que conozca la realidad de lo que escribimos en el correo del lector.

Intente sobrepasar en carro dos tractomulas en fila india, trate de no ser multado por sus policías escondidos en las carreteras con ilegales retenes, disfrute manejar por nuestras mal llamadas y diseñadas autopistas, trate de no accidentarse o ser accidentado, analice las absurdas señalizaciones viales, sobre todo las de límites de velocidades y línea doble continua colocadas por el Ministerio de Transporte y concesionarios en un 80 por cierto del trayecto. Y al final, experimentado todo con cientos de trancones incluidos en carretera, y no desde el aire en helicóptero, saque sus propias conclusiones.

Solo así reconocerá en sus informes de accidentalidad vial que los colombianos somos unos berracos para manejar y que no se explica cómo es posible que no haya más accidentes ni muertos en nuestras carreteras.

Rafael Antonio Córdoba Ardila. Bogotá

 

En Colombia toca viajar de noche. He notado que al menos no se es víctima de los asaltantes que están agazapados con sus armas detrás de árboles o letreros, armas como los radares, en lugares absurdos de límites a 50 u 80 km/h cuando hablamos de carreteras en excelentes condiciones donde ir a menos de 100 hace que se corra el riesgo que lo embistan por detrás. ¿Hasta cuándo tendremos que pagar vacunas? Los fotocomparendos se convirtieron en el mejor método de asalto.

Édgar M.

 

Bienvenidas las normas para controlar irresponsables y borrachos al volante, pero el abuso de las autoridades y el daño colateral por cuenta de los retenes es absurdo.

Tomar la vía Sopó-La Calera- Bogotá se convirtió en un viaje de más de dos horas todos los fines de semana. El trancón empieza varios kilómetros antes de llegar a La Calera, y todo porque a partir de las 3 de la tarde activan el retén llegando a Bogotá. Con un agravante: el alto porcentaje de carros que detienen son los de alta gama (peces gordos y suculentos), perfecta presa para el examen de alcohol. Y una curiosidad: se demoran un rato con los carros detenidos, muy sospechoso, y todos siguen la marcha.

Deberían tener una berma para orillar de forma inteligente y no causar el descomunal trauma a los atribulados viajeros a quienes, después de dos horas de martirio a 10 por hora, les llega su merecido premio: retén a cinco minutos de llegar.

Es inaudito el estado de la Autopista Norte, si así se puede llamar. Más parece un camino de herradura, y ahora la única opción viable para entrar a la ciudad (vía La Calera) la remataron.

Pero las demás vías de salida o entrada a Bogotá no están lejos de los mismos vejámenes (…). En las carreteras, ni hablar del tema de seguridad vial o de ‘brutalidad vial’. Uno se escapa de matarse cada 10 o 20 kilómetros con el doble carril que termina o empieza sin señales; o media bancada que falta, dizque por problemas de estabilidad geológica. Qué país tan mediocre y qué complacencia la de nosotros los usuarios pagando los peajes más costosos del mundo. Y ni hablar de precio-beneficio pues no podrían compararse. Siempre la solución es disminuir el límite de velocidad y pintar doble línea en todo el trayecto, lo cual es otro atropello al usuario. (…)

Quiero ser ministro de Transporte o director vial. Creo que cualquiera puede serlo con más dignidad y respeto por los usuarios que quienes han ocupado esos cargos durante los últimos quince años. No hay que ser genios ni ingenieros, ni especialistas. Solamente tener sentido común, respeto por el usuario y mano fuerte para exigir el cumplimiento adecuado de las normas. Espero que de alguna manera nos beneficie este comentario.

Fernando Muñoz Merizalde.

 

R./ El general Palomino es ahora el director de toda la Policía, no de la rama de carreteras, pero seguramente les hará llegar sus inquietudes a los responsables de esa división.

 

Los colores del aceite

Tengo un automóvil de concesionario, es decir, nuevo. El cambio de aceite lo hace el concesionario y cuando reviso la varilla, el aceite está limpio y transparente. Como ustedes dicen que el aceite debe estar negro, ¿a qué debo atenerme?

Humberto Aguilar.

R./ Dividamos el tema. Un motor nuevo como el de su carro está obviamente limpio por dentro y se asume que el estado de puesta a punto es el ideal, por lo cual hay los mínimos contaminantes procedentes de la combustión en el ambiente del aceite. De ahí que usted vea el aceite limpio en un primer tiempo, pero con la llegada de los kilómetros el motor se va ensuciando por dentro y el aceite con sus detergentes arrastra gran parte de esa mugre al filtro y su color se va deteriorando, no así sus propiedades lubricantes. Cuando se cambia el aceite en un motor con uso, este llega fresco y agresivo a limpiar, por lo cual lo normal es que de inmediato muestre en su color el trabajo que está haciendo. Lo que pasa es que en muchas estaciones y cambiaderos de aceite suelen diagnosticar o sugerir un cambio de aceite basados en su color, lo cual es completamente equivocado. Como también cuando el operario pone el aceite entre sus dedos, lo calibra al tacto y sugiere cambio porque está muy ‘delgadito’. Es otra equivocación total, pues la viscosidad del aceite no se puede medir de esa manera y no está directamente relacionada con su ‘espesor’ sino con su estabilidad y fluidez a altas temperaturas de trabajo, que suelen ser de 130 grados centígrados. Suponiendo que los dedos del operario fueran tan exactos como un viscosímetro, si trata de hacer esa ‘calibración’ a la temperatura de trabajo, que es como se mide la propiedad del aceite, sufriría quemaduras inmediatas de consideración, como si metiera la mano en una sartén con aceite caliente.

 

¿Impermeabilizar?

¿En qué consiste impermeabilizar el carro y qué productos se usan? ¿Es necesario mandar a impermeabilizar un carro nuevo (Suzuki Celerio) en Barranquilla? ¿Qué ventajas y problemas trae hacerlo?

Jerónimo Díaz.

R./ Esa es una vieja y obsoleta tesis de procesos para evitar que las láminas del automóvil expuestas al medio ambiente se pudrieran. Les echaban a los carros una capa de materiales similares a los plásticos, pero hoy toda la chapa del vehículo está protegida por un sistema de cataforesis, un equivalente al galvanizado, que evita químicamente la oxidación. Eso es lo único que sirve, y todos los carros actuales vienen así. Lo que se debe prevenir es, cuando hay reparaciones en las láminas y las calientan, sueldan o cambian por piezas no originales, aplicarles productos que hacen ese tratamiento localmente antes de pintar. La aplicación de esos llamados ‘impermeabilizantes’, que se deberían llamar aislantes en ese caso, es muy riesgosa pues si no adhieren perfectamente permiten que entre esa capa de producto y la lámina quede aire o agua, y ahí sí se da la oxidación.

 

Drama de un sobreviviente

El día 21 de enero intenté cumplir con el trámite de renovación del pase y me encontré con la sorpresa que, por haber sobrevivido a un cáncer hace 18 años, debía tener una certificación de un oncólogo de que no tengo cáncer.

Se apoyan en lo que ellos interpretan del Anexo 1 de la Resolución 12336 de 2012, la cual habla de neoplasias durante los tres meses siguientes a la quimioterapia. Me parece una franca muestra de discriminación que uno deba demostrar su estado de enfermedad para realizar una actividad como conducir, lo cual he hecho desde hace casi treinta años, incluso durante mi tratamiento. ¿Si no estoy curado no tengo derecho a conducir? ¿Cuántos pacientes que sufrieron o sufren cáncer tienen que conducir? Soy médico y francamente creo que es más riesgoso permitirle a alguien con colesterol o triglicéridos altos porque no tiene cómo predecir en qué momento le da el infarto. O alguien con hipertensión arterial, que nadie sabe en qué momento le da un derrame cerebral. Posiblemente conozca el anexo en http://www.avancejuridico.com/actualidad/documentosoficiales/2012/48657/r mt 12336 2012. html, donde figuran otras restricciones, algunas entendibles, pero otras ridículas.

He perdido un día de labores y con la solicitud que me hacen perderé entre tres y cinco días más: sacar citas de medicina general y oncología, asistir a las citas, volver al centro de reconocimiento y sacar el pase.

Soy pediatra intensivista y podrá imaginar que no hay patrón que acepte estos permisos, por lo cual me tocará pagar los turnos. Esto ocurrió en el Centro de Reconocimiento de la Autopista con calle 86. Envié una solicitud de revisión de mi examen a dicho centro y en la respuesta insisten en que debo llevar la certificación de que no tengo cáncer, como si eso se pudiera certificar.

Mi recomendación a los solicitantes: eviten referir algún antecedente médico de importancia que pudiera dificultar la aprobación del examen médico.

Iván Perdomo Ramírez, intensivista pediatra, sobreviviente 18 años a un sarcoma de tejidos blandos.

 

El ruido aerodinámico

Acabo de comprar una Chevrolet Tracker y percibo una falencia que, a mi juicio, es una falla de diseño. Cuando se va a 70 km-h con las ventanas traseras abiertas, el viento corta en la forma del carro produciendo un ruido de aleteo bastante fuerte que impide concentrarse en la conducción. ¿Dónde puedo reportar esta falla? ¿Este problema es causal de solicitud de cambio por otro modelo?

Mauricio Cárdenas.

R./ Es una cuestión de diseño aerodinámico del carro que no se puede corregir. Hoy todos los vehículos tienen esa tendencia en mayor o menor escala, y lo correcto es andar siempre con los vidrios arriba y climatizar la cabina con el aire acondicionado. Especialmente si hay niños atrás, es peligroso tener las ventanas abiertas, pues si se asoman hay exposición al riesgo.

 

Respetar el carril rápido

Un tema que se va a volver importante ahora que llegan las carreteras de doble carril es el de mantenerse en el carril de la derecha, a menos que se vaya a adelantar.

En los pocos kilómetros que existen de estas vías vemos cómo se pierde el efecto deseado cuando los conductores más lentos se apropian del carril izquierdo y es imposible adelantar, porque ya el carril derecho por supuesto está también ocupado. Los conductores con mayor velocidad se ven obligados a ‘culebrear’ en medio de los automóviles con menor velocidad que abundan en los dos carriles.

Hace falta educación y señalización para promover esta conducta de usar el carril izquierdo solo para adelantar, tal como se maneja en los países de Europa y Norteamérica.

Jairo Moreno Lozano.

 

Un buen curso

En su última edición he leído la correspondencia del señor Michael Peters. Estoy totalmente de acuerdo en lo referente a los cursos por infracciones.

Tuve la oportunidad de tomar uno de estos cursos en Cali, sin ser infractor, y fue de gran ayuda para mí. Debo aclarar que fui aceptado ante mi insistencia, por ser la única persona en ese plan.

Las indicaciones escuchadas me sirvieron para evitar posibles transgresiones a las normas. Lástima que el sistema solo sea coactivo y no educativo.

Al realizar comentarios sobre lo escuchado en mi sitio de trabajo, el 90 por ciento de mis compañeros desconoce totalmente las normas que actualmente se aplican en el sistema de tránsito en el país; el restante 10 por ciento las interpreta a su conveniencia.

En conclusión, mucho dinero es el que entra a las arcas de las secretarías de tránsito del país a expensas de gran cantidad de víctimas.

Herson Andrés Gómez S.

 

Los remedios adecuados

Tengo una camioneta Hyundai Grand Starex del 2010 con un ruido que solo se aprecia en hundimientos, huecos o andenes, y no es seguido. Es en la parte delantera al lado derecho. Se hizo la revisión técnicomecánica y también alineación y balanceo. Allá me dijeron que tenía que corregir el cámber delantero derecho y los cásteres, pues esto podría causar el ruido que varios mecánicos no han podido descubrir. ¿Si se corrigen el cámber y el cáster de la suspensión delantera se quitaría el ruido?

Francisco Javier Prieto.

R./ Por partes: la más improbable causa del ruido es que estén esos ángulos mal, pues eso no suele generar ruidos de funcionamiento. Claro está que si es cierto que está tan desalineada, es porque el puente delantero y el chasis han recibido golpes que han descuadrado la estructura, y de ese trato se pueden desprender daños a las partes mecánicas de la suspensión, que son las que hacen ruido al funcionar. Obviamente, ni la alineación ni el balanceo de las ruedas corrigen esos problemas, pero la medición de la colocación de las ruedas sobre el piso sí da indicios de dónde pueden estar los males. Lo clave es desmontar esa suspensión, pieza por pieza, y ver los juegos que puedan tener las rótulas, bujes de tijeras, amortiguadores y sus bujes, terminales de dirección, bujes de la caja de dirección, soportes, anclajes del puente, rodamientos, etc. Después de eso, revisar la alineación y ver si definitivamente el chasis tiene problemas que obliguen a bajar el motor y rectificarlo en un banco.

 

Los carros sin repuesto

Compré un vehículo Mercedes Benz nuevo que me fue entregado con un compresor y llantas con tecnología TireFit en reemplazo de la llanta de repuesto, el gato y la cruceta. Mi preocupación es que el Código de Tránsito contempla claramente el equipo de prevención y de seguridad que se debe llevar en el carro con estos tres últimos ítems que nombré, de tal manera que: 1. Estoy comprando un vehículo nuevo que al ser entregado lo saco del concesionario e inmediatamente un policía de tránsito podría ponerme un parte por no cumplir con la ley. 2. ¿Hasta qué punto una marca de carros puede vender vehículos nuevos sin cumplir con la regulación? 3. ¿Está nuestro país muy crudo en cuanto a exigirles a estas marcas, por lo general de gama alta, el cumplimiento de las regulaciones?

A través de la página de Internet del Ministerio de Transporte consulté qué tan legal era esta nueva tecnología como reemplazo de los artículos en cuestión y me contestaron diciendo que la ley era muy clara en los requerimientos, queriendo decir esto que no está contemplado.

La única opción que dio el concesionario fue mandar a pedir la llanta y que yo asumiera el costo; lo cual no me parece, ya que la necesito por ley y no por antojo, sin mencionar que la idea de esta tecnología no me parece apropiada para el estado de las carreteras colombianas.

Alejandro Cruz.

R./ La tecnología de las nuevas llantas es muy apropiada para nuestras carreteras y calles ya que, si se pinchan, pueden rodar sin aire, sin desmontarse del rin y casi sin limitaciones de velocidad y terreno. Esto, en un país de vías ‘rompellantas’, es una gran ventaja y se aprecia más que en sitios donde un pinchazo es una eventualidad. La supresión de la llanta de repuesto es algo universal empezando por la parte económica, pues los fabricantes van a dejar de comprar unos 70 millones de ruedas al año cuando esto sea genérico. Se carga menos peso en el carro y el espacio de baúl es mayor. Hay autos como el suyo y muchos otros que no tienen prevista la quinta llanta y varios ya no tienen siquiera el espacio para llevarla. Los vendedores deben ofrecer los autos como los despachan las fábricas, y lo que debe hacer el Ministerio es darles esa instrucción a los agentes, ajustar la norma a la tecnología actual y no enviarle una respuesta ‘picapiedra’ como la que recibió. Muy oportuna su nota para que las autoridades se actualicen.

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