Correo de los lectores de Revista Motor 602

Correo de los lectores de Revista Motor 602

Redacción Motor

03:48 p.m. 06 de mayo del 2014

Listos para la 'premiere'

Quiero agradecerles porque en sus últimas edi­ciones han tenido muy en cuenta a todos los miem­bros de la familia. En esta ocasión mis hijos, quienes me vieron esta mañana leyendo la revista MOTOR y quedaron muy alegres y sorprendidos con la exclu­siva de la película de los aviones. Confieso que no he visto ni la primera parte, pero fue tal la emoción de ellos que ahora veré las dos y estaré listo para llevarlos al estreno, si se puede.

Le comparto esta dicha pues sé que usted tiene hijos. Definitivamente sus sonrisas y la lectura del tema esta mañana nos hi­cieron muy felices.

Leonardo Rivera.

 

Los partes a ojo

En días pasados fui sorprendido por un agente de tránsito en la Avenida El Dorado muy cerca al aeropuerto, en un retén que montan en esta área, en busca de infractores. Al notar que mis documen­tos se encontraban en regla, el agente comenzó a revisar de arriba abajo mi vehículo, que lo único que no tenía era una buena lavada y brillada encima, por lo que buscó un motivo aparente que justificara una infracción. Al demorarse tanto en su búsqueda, me acerqué a preguntarle si ya podía irme, con la sorpresa que en su sonrisa me anunciaba un mal rato: "Señor, sus neumáticos no tienen el labrado necesario y debe ser inmovilizado".

Me dio risa y le mostré mi reciente visita al CDA, donde por obligación revisan el estado de todo el automóvil y por supuesto de los neumáticos. Como el agente no me dio chance de darle expli­caciones, me dirigí a tomarle fotos al estado de los neumáticos para tener una prueba legible de lo que me estaba pasando. Esto por supuesto indignó al agente, quien le dijo a su compañero que midiera el estado de los neumáticos.

Sorpresa mayor cuando sacó su medidor, un aparato en mal estado, con la pantalla rota y el cual manipulaba sobre el carro pa­ra que saliera la aguja de su cuerpo metálico. Traté de tomarle fotos, pero por supuesto no lo permitió. Sin mediar palabra se llevaron mi auto en grúa y con el papeleo que me esperaba en Movilidad. Tan arbitraria fue la decisión del agente, que el mismo interventor de los patios me dijo que solo cambiara una llanta por protocolo porque no consideraba que estuvieran en mal estado. Por supuesto, me tocó hacerlo y pagar un montallantas.

Mi pregunta es, según el Código de Tránsito, ¿esta sanción da para llevar el vehículo a los patios? Por otro lado, ¿qué porcentaje de posibilidad tengo, ya que interpuse un recurso de apelación ante la misma Secretaría de Inmovilidad, que por supuesto apoya a sus funcio­narios de nuestra Bogotá Humana?

Iván Fernando Guerrero.

Todas las llantas tienen indicadores de desgaste incorporados, que son el elemento efectivo y real para evitar una intervención subjetiva y caprichosa como la que le aplicaron. Entre los surcos del labra­do hay unos tacos pequeños que unen el dibujo de la llanta. Cuando esta se gasta de tal manera que esos tacos están pisando, la llanta ha llegado a su punto de desgaste en el cual la seguridad no es to­tal y debe cambiarse. Ese es el verdadero indicador, porque los aparaticos que miden la profundidad del labrado no son un dictamen técnico ya que no todas las llantas tienen la misma altura de la banda de rodamiento, especialmente las modernas de alto rendimiento, por consiguiente medir ese desgaste no siempre corresponde al uso de la llanta, que tie­ne su propio calibrador incorporado.

 

Una espera de 66 años

Resulta inexplicable que des­pués de cuatro años de haberse concretado el acuerdo financiero para la construcción del metro de Bogotá, ahora se insista en renovar el compromiso para cofinanciar la primera línea por parte del Gobierno nacional, tal como lo declaró hace unos días el candidato a la vicepresidencia y exministro Germán Vargas Lleras.

Debemos tener en cuenta que el 28 de junio de 2010, el en­tonces presidente Álvaro Uribe Vélez y el alcalde de Bogotá Samuel Moreno Rojas suscribie­ron el acuerdo financiero para el metro.

Definitivamente, la cons­trucción del sistema metro del transporte para Bogotá es una decisión que no admite más estudios de factibilidad y mucho menos falsos anuncios sobre re­novaciones de acuerdos, porque esta obra la requieren los nueve millones de habitantes de la capi­tal colombiana, y el Gobierno na­cional ya se comprometió desde el punto de vista legal, también administrativo y financiero, en porcentaje importante.

Es una obra prioritaria, de sumo interés social y además su ejecución es un clamor popular de la ciudadanía, no solo de la capital de la República sino de todo el país.

Esas dilaciones para la cons­trucción del sistema de transpor­te metro, en definitiva son algo supremamente insólito que po­drían calificarse y hasta clasificar­se como los casos de un 'mundo macondiano' que solo ocurren en Colombia, o también para Ripley, o para la famosa sección periodística 'Aunque usted no lo crea'. Es que en el año 1947, hace 67 años, se hizo el primer estudio sobre la viabilidad de esta obra, durante el gobierno del conser­vador Mariano Ospina Pérez y en la primera administración como alcalde de Bogotá de Fernando Mazuera Villegas.

Todos los colombianos sabe­mos que Medellín tiene metro desde hace más de 18 años y, como si fuera poco, la ciudad de Panamá, con una población cercana a cuatro millones de ha­bitantes, también cuenta desde el pasado 5 de abril con la primera fase de esta importante obra para la movilidad de sus habitantes.

Al metro para Bogotá, que con seguridad es un sistema más ligero que el Transmilenio, solo le falta una concreta decisión del actual gobierno que preside Juan Manuel Santos Calderón, y en consecuencia poner en práctica el referido acuerdo financiero firmado hace cerca de cuatro años. Es absurdo que se continúe posponiendo tan trascendental proyecto de transporte masivo urbano.

Jorge Giraldo Acevedo.

 

Ante la inoperancia de la mal llamada Policía de Carreteras, que está dedicada solamente a pedir papeles y de manera facilis­ta a 'pescar' en los puntos claves de sobrepaso, nos están llenando las carreteras de reductores de velocidad conocidos como 'po­licías acostados'. ¿Esto es legal? La ministra, que sí se 'unta' de carretera, ¿está de acuerdo con este absurdo? ¿Cuándo van a empezar a educar para el uso de las autopistas, para que los lentos, las motos y pesados transiten por la derecha? ¿Seguiremos con ci­clo-carreteras, haciendo deporte, compitiendo con tanto bárbaro?

Manuel Ignacio Gaitán Borrero.

 

Travesear los inyectores

Una inquietud referente a los inyectores de moto­res modernos de gasolina: muchos ofrecen y sugieren lavada de inyectores en caso de pérdida de potencia, ya con filtros descartados o dizque con manteni­miento. ¿Es correcto hacer esos lavados? No veo que en los motores diésel laven los inyectores tan 'deportivamente'.

John Rivera.

R./ Mientras no molesten, no se tocan, ni nuevos ni viejos, ni diésel ni gasolina. Todo dependerá de la mugre que lleve el com­bustible, y con muchos kilómetros sí se desba­ratan y se chequea que no se haya restringido el flujo porque no abren bien. Si hay mugre se puede tapar uno o varios con solo prender el motor, sin necesidad de kilómetros.

 

Falsear el odómetro

Quisiera saber si el odómetro digital de un vehículo puede ser alterado para cambiar el kilometraje o si hay forma de saber si fue adul­terado.

Néstor Fabián Fonseca.

R./ Los odómetros de hoy van conectados al computador del carro, pues la indicación de velocidad es fundamental para los cálculos de con­sumo y la mayoría de ellos no encienden el motor sin esa señal. Por lo tanto, al analizar la ECU del carro siempre queda marcado que hubo esa interrupción. De ahí para allá, los magos de la electrónica que se meten en esos programas pueden modificar esos parámetros, pero debe quedar registrado su paso por los datos.

 

Suspensiones especiales

Quiero cambiar la suspensión de mi Clio, para bajarlo, por una Eibach Sportline. Pregunto si esto tiene alguna implicación mecánica, roce de las llantas con la carrocería, mayor desgaste de las llantas o componentes mecánicos, etc., o si por el contrario presenta alguna mejoría.

R./ Eibach es una marca de resortes y kits de suspensión muy afa­mada que vende piezas para competencia o para uso de calle como las que debe estar en sus planes. Al bajar el carro se mejora la estabilidad porque también baja el centro de gravedad, y usualmente esos kits mo­difican la dureza de los resortes contra los originales, por lo cual en las curvas se inclina menos la carrocería y se aumenta el agarre de las llan­tas. En general, los kits vienen previstos para que no haya interferencias de las llantas con los guardafangos y no generan problemas mecánicos.

 

El freno de estacionamiento

Hace más de tres años, y con el terrible tráfico, me pasé a carro au­tomático y estoy feliz con la decisión por la comodidad y los beneficios de este sistema. Pero tengo una duda que se repite en los tres modelos que he utilizado: cuando el vehículo está en subida o bajada parquea­do, en 'parking', al prenderlo y poner 'drive' o reversa, la caja se des­gancha de manera brusca, como si entrara forzado el nuevo cambio. ¿Es esto normal o existe un proceso que no estoy aplicando?

Jesús Peña.

R./ Es que siempre hay que poner el freno de estacionamiento en cualquier terreno, así sea plano, para bloquear el carro porque la posición de 'parking' de la caja es una cuña que traba un piñón para que el con­junto no gire, y si cuando se apaga el carro todo su peso queda apoyado en ese sistema, pues es peligroso y golpetea muy duro al salir porque hay que destrabar esa cuña. Así pone 'drive' o reverso antes de soltar el freno de parqueo y evita el golpe.

 

Las 600 revistas

Soy un asiduo lector de la revista y deseo que se multi­pliquen por muchos años sus comentarios y opiniones hacia nosotros, la clase más desfa­vorecida. Sus comentarios nos abren una luz de esperanza ante tanta corrupción que te­nemos en nuestro querido país, Colombia.

¡Felicitaciones por haber pasado los 600 números de la revista que dirige! Gracias a es­ta publicación, los que con mu­cho esfuerzo hemos comprado un vehículo nos sentimos con voz ante el Estado y sus orga­nismos. Esta vez, los injustifica­dos impuestos 2014 que usted señala; los peajes exagerados de vías en mal estado; todos los problemas de movilidad los achacan a los propietarios de vehículos, sin reconocer que son los que más tributan. Un bien raíz se valoriza, pero un automóvil se deprecia. Me uno a la propuesta del representan­te Jorge Enrique Vélez. ¡Sigan adelante con MOTOR!

 

Duración de los aceites

Quisiera saber cuál es la diferencia entre el aceite que me recomiendan en Renault, Elf, y los otros acei­tes de marcas reconocidas, ya que ellos argumentan que con la utilización de Elf, el cambio debe realizarse cada 10.000 kilómetros.

Ariel Galindo.

R./ Todos los aceites del mundo que provienen de marcas reputadas, como la que cita, cumplen las normas básicas formuladas por las asociaciones de inge­niería y consultoría que los prueban y homologan contra los requisitos que ellos tienen en su cuaderno de cargos. Por consiguiente, todos hacen las funciones mínimas de cada nivel de especificación, pero pueden excederlas con los aditivos adicionales y las fórmulas que cada marca tiene por sus conocimientos, experiencia y precio en el cual va a colocar el producto. Se puede decir que todos los aceites finos pueden caminar sin problemas 10.000 y más kilómetros. Pero ese rango se afecta por el entorno de mugre y contaminación en el cual va a trabajar el motor y la calidad y eficiencia del filtro. Nosotros siempre hemos recomendado usarlo hasta los 8.000 kilómetros por los informes de fabricantes de filtros que dicen que con ese uso están haciendo bien su papel, pero más allá pueden dejar de ser eficientes por­que se tapan y se abre la válvula de bypass que anula el efecto del filtro. Como se ve, la duración del aceite no depende tanto del lubricante en sí sino de los enemigos que lo atacan, como la gasolina que los diluye –cual­quiera que sea la marca y nivel–, la mala puesta a punto del motor, baja temperatura de funcionamiento por el termostato dañado, lodos ya residentes en el motor por andarlo a bajas revoluciones, polvo en el aire que aspira, carbón en los conductos, etc.

 

La soledad del Sitp

Irrita y entristece ver la cantidad de buses azules, ahora también naranjas y rojos, del Sistema Integrado de Transporte Público que circulan a sus anchas, absoluta­mente vacíos, polucionando y con­gestionando la castigada ciudad, sin que absolutamente nadie reac­cione ante semejante despropósito.

¿No existe alguna autoridad que tenga un poco de criterio y regule la salida y circulación de estos buses cuando sean nece­sarios en las distintas rutas? Una mañana conté en menos de media hora, por la carrera 19 y la calle 100, entre 8:00 y 8:30 de la mañana, más de 30 buses de los cuales solo dos iban ocupados, uno por una persona y el otro por cuatro. No se puede creer. ¿Quién paga esa ga­solina y el mantenimiento de esos inmensos medios de transporte? Los ciudadanos, ¿verdad?

Ojalá usted encuentre la mane­ra de hacerles entender a los res­ponsables el daño ecológico, vial, económico y psicológico que está creando esta situación.

Haydée A. Chiapero B.

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