Correo de los lectores de Revista Motor 609

Correo de los lectores de Revista Motor 609

Redacción Motor

03:56 p.m. 12 de agosto del 2014

'Conejo' al peaje

Viajo con frecuencia a Villa de Leyva y, sin ex­cepción, presencio cómo antes de llegar al peaje de Sáchica, bajando desde Tunja y Samacá, tanto las autoridades como los particulares utilizan una variante para evadir el pago del peaje, gracias al cual hoy se está terminando de arreglar la vía. Esta trampa a nues­tros impuestos termina o comienza, según la dirección hacia donde se viaje, en la intersección que conduce al ingreso de dicho municipio; cada día más vehículos la utilizan y he visto desde carros de policía hasta un Porsche Cayenne.

Me pregunto: ¿cuál es el patriotismo que les hace a estos ciudadanos rasgarse las vestiduras de sentimien­to patrio durante un partido de la selección de fútbol? ¿Es esta la manera de construir país? ¿Por qué no se 'pone coto' a esta infracción a la ley a plena luz del día y ante los ojos de todos?

María Inés Guardiola Perilla.



De la Andi

Nos referimos al editorial de la revista MOTOR del pasado 16 de julio de 2014, 'La anestesia del Mundial', particularmente a la información de las exportaciones de vehículos colombianos que presenta algunas imprecisio­nes. Al respecto, según información oficial de la Dian, las exportaciones de vehículos en 2013 fueron de 48.659 unidades, equivalente a US $ 739'519.560, siendo un 88,2 por ciento mayores a las registradas en el 2012.

Por su parte, entre enero y abril de 2014 se han exportado en total 9.740 vehículos. Si bien es cierto que en comparación con el mismo período de 2013, las exportaciones en 2014 presentaron una disminución, la misma obedeció a que las exportaciones con destino a Argentina, que fueron de 17.075 unidades en 2013 (US $ 249'003.766), correspondieron a un proyecto puntual de una de las plantas nacionales que no tenía proyección en el largo plazo. En 2014 la industria nacional continúa trabajando en la búsqueda de nuevos mercados y las 9.740 unidades mencionadas se han dirigi­do a México, Ecuador, Perú, Chile, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Antillas Holandesas, República Dominicana y El Salvador.

En nombre de la Cámara de la Industria Automotriz de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), y de sus afiliados, ponemos a disposición las estadísticas de exportaciones de la Dian.

Juliana Rico Ospina, directora ejecutiva.

R./ Consultamos las cifras de Acolfa, que es la asociación de fabricantes de autopartes nacio­nales, que saben exactamente cómo se mueve el mercado, pues reciben los pedidos de piezas. También solicitamos formalmente por escrito a la presidencia de Sofasa, la empresa más afectada por la reducción de este mercado externo, pero no recibimos respuesta oportuna de la ensambladora.

 

Seguridad en las llantas

Las llantas de mi Mazda 3 All New están casi nuevas, pero por golpes se hicieron notorios varios chichones. ¿Debo cambiarlas por seguridad, les pongo un parche o las mando vulcanizar?

Carlos Acosta.

R./ Esos turupes o chichones afloran porque se ha roto la carcasa en ese sitio y la rueda pierde integridad. Todo lo que se haga es un remiendo que no repone la estructura de la rueda.

 

Correas metálicas

Tengo un Chevrolet Optra modelo 2008, 1.600 cm3. ¿Podría cambiarle la correa de repartición por una me­tálica, ya que la que tiene es plástica?

Orlando Londoño.

R./ Esas correas no son plásticas. Tienen una cantidad de componentes, muy sofisticados, entre ellos fibras de Kevlar, pues deben ser altamente resistentes a la tracción, la abrasión, flexibles y muchas otras propiedades. Metálica no podría ser pues no da las formas del enhebrado por los piñones y tensores y sería mucho más vulnera­ble porque la repetición de un movimiento acaba rompiendo el metal, como cuando se quiebra un alambre movién­dolo en sentidos opuestos. Hay cintas metálicas articuladas que se usan, por ejemplo, en las cajas CVT, pero eso no es aplicable a la repartición; al menos nadie lo ha intentado por su complejidad y costo.

 

'Las cajas mulas'

He escuchado decir en la jerga de los mecánicos "esa caja es burra" o "la sincronizada se hace a oído". Presumo que se refieren a poder meter o enganchar el cambio de primera velo­cidad con el carro en movimiento. ¿Es posible enganchar la primera veloci­dad a una alta velocidad en cualquier carro y qué puede ocurrir?

Néstor Raúl Baquero Amaya.

R./ En realidad se les dice cajas mulas, aunque la aproximación de burra no es distante. Se trata de las cajas que tienen piñones rectos en algunas relaciones y para poder poner ese cambio en descenso se necesita sincronizar las revoluciones del motor con las de la velocidad del vehículo en el cambio respectivo. Eso era fre­cuente en carros y camiones de los años 50 y hasta 60 del siglo pasado y sigue estando en vehículos de servicio pesado, pues el engranaje con esa forma es mucho más fuerte y soporta mejor el torque en los cambios bajos para arrancar. Pero son difíciles de enganchar en movimiento y rumban muchísimo, cosa que se aprecia al oír­los funcionar. En los carros de carreras es común el uso de piñones rectos en todos los cambios.

 

Airbags en los taxis

¿Por qué el Ministerio de Transporte no exige o crea una ley para que los amigos amarillos (taxis), en los que más del 50 por ciento de los colombianos nos movilizamos, tengan bolsas de aire al menos en las sillas delanteras? Sería una ley con la cual todas esas marcas de automóviles de servicio público implemen­tarían por seguridad los famosos airbags.

Luis Adolfo Portela.

R./ Desafortunadamente una resolución del Ministerio del Transporte fue boicoteada por algunas marcas a cuyos autos no se les podían instalar esos sis­temas por ser de generaciones anteriores. Pero no tiene explicación que el Gobierno no haya usado la autoridad para imponer algo que es esencial para la seguridad de millones de ciudadanos que usan ese servicio, al igual que en sus carros particulares. Es el momento en el cual el Ministerio podría demostrar su preocupación por este tema y su independencia frente a los actores comerciales del mercado, cuyos intereses no pueden primar sobre los de la ciudadanía.

 

Misterios de la F1

He sido aficionado a la F1 desde los días de Jim Clark cuando la única información dis­ponible eran las revistas Automundo y Car and Driver. Hoy vamos por mitad de temporada y no logro entender la complejidad técnica. Sabía que los motores no tenían rueda volante, que la palanca de cambios se accionaba en línea, que los pistones tenían pocos anillos; ahora me entero, cuando la prohibieron, que las suspensiones trasera y delantera estaban interco­nectadas. No entiendo el funcionamiento del freno trasero, etc. Le ruego amablemente que nos escriba una prolija nota de actualización.

Orlando Beltrán.

R./ Pues eso es un mundo cambiante y complejo que desafortunadamente el público poco aprecia y comprende, por lo cual las audiencias de la F1 están en caída casi libre y se discute mucho sobre el efecto de la tecnología en el espectáculo. Las suspensiones tenían -y eso no era muy sabido entre el común de la gente- una conexión hidráulica que equilibraba la transfe­rencia de los pesos, esencialmente en las ruedas cruzadas en cada curva. Por ejemplo, de de­lantera derecha a trasera izquierda o viceversa, dependiendo de la condición de frenado o ace­leración. Es casi una suspensión activa, como la hubo en otros tiempos. Afortunadamente sus­pendieron esa ayuda y se ha visto que muchos carros perdieron rendimiento de un día para otro por esa razón. Los frenos hoy cumplen una doble función: detener el carro y reciclar la energía térmica para cargar las baterías de los sistemas. Para optimizar ese proceso, el computador se encarga de repartir la máxima carga posible al frenado trasero, sin bloquear esas llantas, por supuesto, tarea que el piloto ni medios mecánicos pueden hacer segura y efectivamente, por lo tanto, cuando pisan el freno, el computador se encarga del tema en las ruedas traseras.

 

¿Bogotá subcampeona?

Creo que están en un error al declarar a Bogotá subcampeona del deterioro de la malla vial y me atrevería a decir que tampoco es Caracas. El campeonato se lo merece Neiva, pues aquí parece que las autoridades municipales andan en helicóptero y no se han dado cuenta de que no hay una sola calle por donde se pueda transitar sin caer en un hueco. Los invito a visitarnos, pero vengan en Jeep.

Rosa Armenta de Afanador.

 

Un error imperdonable

Tengo curiosidad de por qué en las matrículas de carros no está el nombre del país –Colombia– como sería lo normal, como en todas partes del mundo. En cambio aparecen todas las ciudades y pueblos posibles. También quiero saber: ¿si uno cambia de ciudad de residen­cia, tiene la obligación de cambiar la matricula o no?

Tzanko Dotchev.

R./ Hace muchos años, cuando cambiaron las placas negras por las actuales amarillas, a alguien en el Ministerio del Transporte se le ocurrió que era más importante el municipio que el país en la identificación de los vehículos. Aunque se hicieron los apropiados reclamos y comenta­rios, el Ministerio, como en tantas otras barbaridades que ha cometido en la materia, dejó eso así pues las normas estaban aprobadas y las pla­cas hechas. Nadie protestó lo suficiente, pues nosotros no somos turistas internacionales motorizados y cuando salimos es a países vecinos donde se deben divertir mucho con los nombres de nuestros sitios. Y lo sería más en Europa o Estados Unidos al leer las placas pues allá son distinti­vas al menos por estados o con calcomanías adicionales con las iniciales de los países, en el caso de la Unión Europea. La placa es nacional.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.