Correo Revista Motor 621

Correo Revista Motor 621

Redacción Motor

03:41 p.m. 24 de febrero del 2015

Luces ilegales

He visto en las calles que a algunos vehículos particulares, y también a taxis, les ponen sobre los stops traseros y sobre las luces delanteras unas cubiertas de color oscuro. Supongo que esto hace las luces del vehículo menos visibles para los demás conductores; sin embargo las autoridades no hacen ni dicen nada. ¿Esto no es ilegal y peligroso?

Ernesto García.

Es totalmente ilegal y peligroso, pero acá el tema de las luces de los carros se maneja con una liberalidad con la cual uno puede decorar un árbol de Navidad. No ha sido posible que prohíban y controlen el número máximo y tipo de linternas frontales; que vigilen que la única luz intermitente que un carro puede llevar es de color ámbar y solo actúa como direccional; que la luz del freno debe ser siempre y únicamente roja y fija; que nadie puede usar licuadoras ni exploradoras en el techo, etc. Acá, en esa materia el control de las autoridades es cero porque ni siquiera saben de esas normas. Mejor, ‘apague y vámonos’.

 

La Andi también pide airbags y ABS

Nos referimos al pasado editorial de la Revista MOTOR 620, ‘Sálvese quien pueda’, en particular al párrafo siguiente: “Este gobierno quiso mostrar ese mismo cariz cuando empezó, pues el Ministerio correspondiente anunció la resolución respectiva obligando estos elementos. Pero no fue serio ya que resultó incapaz de sostenerla ante la presión de algunos fabricantes e importadores cuyos autos no eran aptos para recibir esos equipos. El asunto se quedó en papeles y los accidentados estampándose contra los parabrisas y tableros de sus carros o aplastados por los fierros en colisiones que el ABS podría evitar o mitigar”.

Al respecto, deseamos informarle que la Cámara de la Industria Automotriz de la Andi, represen-tante de los fabricantes de vehículos en Colombia, apoyó y apoya el reglamento técnico mencionado en su artículo y desde 2012 ha solicitado reiteradamente al Ministerio de Transporte se expida dicha normativa.

Juliana Rico Ospina, directora ejecutiva Cámara de la Industria Automotriz, Andi.

 

El ‘pato’ de atrás

¿Por qué el asiento trasero de un vehículo resulta tan incómodo con el resalto en medio?

Norberto.

Es cuestión de diseño de los cojines que dan soporte y espacio a los ocupantes laterales, pero es difícil que quede lugar para hacer lo mismo para el viajero central. También por los elementos mecánicos que haya en el túnel central. En el gran fondo, los asientos traseros de los carros son para dos personas cómodamente y bien soportadas. El del centro siempre será ‘pato’ porque no tiene cómo sostenerse en las curvas.

 

Cambiar el electricista

Tengo un Esteem 1.300 año 2003 y hace unas semanas empezó a fallar el encendido. En la mañana prende bien, pero en el transcurso del día a veces me falla, como si fuera por batería, pero esta es nueva. Suena como un tac-tac. Verifiqué luces y noté que cuando daba arranque se bajaba la lucecita del testigo de la batería, y cuando el carro está apagado y el radio prendido, falla. El mecánico me dijo que tenía que ponerle un elevador de corriente o algo así, porque por el tiempo se desgastaba la instalación del carro y no llegaba suficiente corriente. ¿Eso es cierto? ¿Qué puede estar fallando?

Lector

Una instalación eléctrica no se daña ni se gasta salvo que sean maltratados sus terminales o se hagan acoples incorrectos de otros elementos, la calienten, quemen o rompan con malas operaciones. Si se dañara como le dijeron, igual habría que estar cambiando cada cierto tiempo los cables de los acoples. Tampoco se pueden instalar elevadores, que en el mercado no existen para esos efectos, porque el voltaje de funcionamiento del sistema eléctrico es alrededor de 13 voltios con pocas diferencias, y esto lo mantiene el regulador del alternador. Si pone más voltaje en las líneas quema los bombillos, radio, computador… en fin, todos los accesorios que van dependiendo de esa corriente. Para empezar, le sugiero cambiar de electricista o mecánico.

 

Quiero ser policía

Cuando era niño, como muchos, quise ser policía, también bombero, piloto, médico, en fin, alguien de reconocimiento y respeto público como aspiración genuina de la infancia. Hoy, después de superada la infancia y con profesión definida, quiero ser policía de nuevo. Claro. Es que debe ser agradable no temerles cuando manejo un vehículo. También debe ser muy agradable transitar todo el tiempo como en Navidad, con lucecitas encendidas para que todos me vean. Podré parquear donde se me antoje y no recibiré comparendo. Si voy un poco por encima de los ridículos 80 km por hora en las carreteras y nuevas autopistas de tercera o cuarta generación, cuando sea detenido por el radar y el agente se me acerque con su arrogante caminar y me pregunte “¿el caballero a qué se dedica?”, yo con voz de mando y solidaria le diré, con carné y placa en mano:

“Somos de los mismos”, y automáticamente me ahorraré otro comparendo. Podré usar a mi antojo y con toda mi familia la vía exclusiva de Transmilenio y nadie me lo impedirá. De pronto hasta el escolta de la moto me abrirá el tráfico para que yo pueda ingresar y transitar a mucha mayor velocidad que el común de la gente sin tener en cuenta que son ellos, los lentos, quienes con sus aportes e impuestos pagan mi sueldo. Podré usar todas las vías sin preocuparme por su sentido y hasta los días más críticos podré -con un pito, mi chaqueta de dotación y con unos cuantos conos naranja- aumentar mis ingresos. Definitivamente parece buena idea ser policía. Tampoco tendré que acatar el pico y placa. En fin, los policías no tienen normas qué cumplir como el resto de los conductores.

Esta irónica carta es una amable invitación a los ‘Amigos del Camino’ para que revisen su actuar, porque con el mismo vienen afectando negativamente su imagen y respeto, desconociendo el gran daño que hacen a toda una institución que se requiere para el desarrollo que nuestro país busca y que será base para el anunciado proceso de paz, que pretende equidad, respeto, autoridad y sobre todo solidaridad.

Lector, conductor y observador.

 

Turbo VS. consumo

¿Es verdad que un motor turbo de gasolina es más económico que uno de aspiración natural? Quiero comprar un carro con turbo como el Twingo 2.

Juan Villa.

R./ Eso no se puede medir en esos términos directos. En todo caso, en referencia absoluta, si algún elemento produce mayor potencia, esta llega con mayor consumo de combustible. Por los efectos positivos que tiene un turbo en cualquier motor, al aumentar la cantidad de aire que ingresa a las cámaras, el combustible va en directa proporción. Ahora, aprovechando esa carac-terística, los fabricantes están ofreciendo motores mucho más pequeños en cilindrada pero con turbo, que dan la misma potencia final de los antecesores de mayor capacidad. Y tienen la ventaja de ser muy económicos en el tráfico, pues a bajas revoluciones y velocidades de ciudad, donde no se necesita todo el empuje del motor, por ende tampoco la acción del turbo, trabajan como unidades motrices muy pequeñas de baja contaminación y consumo. En esos carros, el consumo dependerá directamente del uso del motor que usted dosifique con el acelerador.

 

La vida en moto

Soy el feliz portador de una motocicleta de bajo cilindraje, la Boxer CT 100. Nuestro país está invadido de una cantidad impresionante de motocicletas debido a su bajo costo de compra, mantenimiento y consumo en combustible, siendo el medio ideal de transporte e incluso de empleo. Soy uno de los miles de motociclistas del país y reconozco que es un medio muy peligroso y los principales causantes de tanta accidentabilidad; por ello trato de conducir de manera prudente, cumpliendo con todas las normas de protección como el uso del casco, chaleco y guantes; además obedeciendo las normas de tránsito. Pero el Ministerio de Transporte debería implementar nuevas políticas porque he visto personas que son animales al volante. ¿Quién les dio su licencia de conducción? ¿Por qué en Colombia no se puede manejar al estilo europeo?

Imaginemos una carretera de cuatro carriles, dos de ida y dos de regreso. Si en un punto del carril de ida hay un semáforo, ¿por qué las motocicletas deben adelantar a los vehículos sabiendo que deben estar detrás de ellos? Yo no lo hago porque es una maniobra peligrosa, arriesgada y está prohibida. ¿Dónde está la autoridad? Puedo dar miles de ejemplos en los cuales la mente vial está en la basura. Soy partidario de la enumeración de motocicletas en la parte delantera porque muchas veces los bandidos tapan la placa trasera para hacer sus fechorías. Además, daría una rápida identificación de dicho vehículo.

Solo quiero un país más seguro, con buenas políticas viales y nuevas señalizaciones, donde una licencia de conducción sea entregada a personas responsables con certificados otorgados por escuelas serias que cumplan con todas las normas establecidas. No aquel que no tiene ni idea de cómo encender un automóvil pero sí el poder económico para tenerlo. No quiero un país al estilo de India, donde cualquiera puede manejar, y manejar es abrazar la muerte.

Jesús David Jiménez A.

 

¿Más días sin carro?

Quiero a través de este medio transmitir mi preocupación sobre la idea de nuestro querido alcalde sobre la implementación del día sin carro y sin moto una vez al mes.

Señor alcalde, en un tuit yo mencionaba ¿cuál será la situación de las personas discapacitadas que de por si tienen bastante restricción con la medida del pico y placa, no pueden utilizar el SITP, ya que muchos buses están ‘reciclados’ y no son aptos para esta población, y el sistema masivo TM es un desastre? Por otro lado, ¿qué sucede con los que trabajamos con el vehículo particular? ¿Nos estarán obligando a trabajar y radicarnos fuera de la ciudad? ¿Más restricciones para los particulares que cumplimos con los impuestos, y en mi caso procuro no ‘acumular’ infracciones en la guantera?

El problema, señor alcalde, es de infraestructura y se lo digo, por ejemplo, porque la Autopista Norte entre la calle 195 y la 222 que tenemos hoy es la misma vía de hace 50 años. Superbién la ampliación en la 183 para llegar a un cuello de botella en la 197, que un domingo a mediodía y entre semana, en las mañanas, es un desastre pronunciado. Ahora bien, surge otra incógnita: ¿Qué sucede con el terminal del norte? ¿Será que se está cocinando otro ‘carrusel’?

Andrés Esteban Guerrero.

 

Doble línea infinita

Felicitaciones por ser el doliente de todos los conductores que día a día nos sentimos atropellados por las autoridades de tránsito. Vivo en la vereda San Bernardo, municipio de Sasaima, Cundinamarca, y he tenido que sufrir la infinita doble línea que hay entre Villeta y Facatativá, con dos o tres sitios permitidos para hacer sobrepasos a la gran cantidad de camiones que suben hacia Bogotá a velocidades entre 10 y 20 kilómetros por hora, cuando podrían desmarcarse más sitios, pues esta vía lo permite.

Javier Villa Farfán.

Zona Comercial
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