Lo que nos dejó la XIII versión del Salón del Automóvil de Bogotá

La cita automovilística mostró una oferta poderosa de vehículos, que se compagina con los momentos de un mercado que supera las 300 mil unidadesdurante dos años consecutivos.

Redacción Motor

07:45 p.m. 27 de noviembre del 2012

Las tecnologías
Cuando los equipos y accesorios de cabina han perdido su aspecto diferenciador pues son un lugar común y estándar
para todos, las tecnologías sí se refinan. Hay motores adaptados a las últimas normas de emisiones, los turbocargadores son comunes en todos, las pequeñas máquinas de tres cilindros vuelven a pedir pista y, claro, los autos de alta gama vienen con avances como airbags para peatones en Volvo, los navegadores de origen con mapas de Colombia en BMW, los sistemas de ahorro de energía son obligatorios y la seguridad de ocupantes
no perdona airbags ni ABS.

Lo que no han hecho las normas gubernamentales, lo están aportando las marcas trayendo sus autos equipados como debe ser y con conciencia de la protección a las personas.

Tres nuevas marcas
Brilliance, Mahindra y MG debutaron en el Salón de Bogotá.
Aunque las dos últimas ya llevaban meses en oferta, para muchos asistentes fueron nombres totalmente nuevos y la oportunidad de compararlos mano a mano y en el mismo escenario con sus potenciales competidores.

Brilliance fue una sorpresa total. Este fabricante chino, socio de
BMW en China y del cual no vacila en clonar la maqueta de sus carrocerías, llegó con automóviles y SUV de excelente precio y una manufactura perfecta, muy lejos de lo que en años anteriores se vio en autos de ese origen.

Mahindra, de India, vino con una dosis de utilitarios muy robustos,
tanto que hay versión minera de su pick up doble cabina y una SUV
muy bien equipada y de excelente presencia. MG tiene un portafolio de autos que van desde las gamas populares hasta la alta, los cuales se presentaron en un stand muy clásico e inglés como
referencia a los orígenes de la marca.

Y aunque no es nuevo porque tiene en Colombia una enorme
tradición con los carros que bajo el nombre de Chevrolet hizo Colmotores, Suzuki completó el abecedario con su regreso de la mano de un importador chileno.

La industria nacional
Solamente el Chevrolet Cobalt fue el debutante estricto de la industria nacional que surtió sus stands, en una enorme mayoría,
con productos importados. Podría, extendiendo un poco el calendario, agregar el Sail a esta familia criolla. Pero Mazda y Renault no tuvieron nada nuevo de su ensamble.

El mercado ha crecido de manera importante en los últimos años pero los productores locales han perdido participación ante los
importadores, y los tratados de libre comercio les cierran muchas posibilidades pues no hay los volúmenes que justifiquen cadencias
de fabricación rentables. Sí se venden muchos carros, pero la torta
está muy fragmentada.

Los chinos siguen subiendo
Es innegable el progreso de los carros y utilitarios chinos. En el curso de dos años, la presentación, acabados, pinturas y
materiales están ya en otro nivel y a ojo es imposible marcarles
diferencias, como sucedía hace tiempos.

Es más. Si se colocaran varios de esos autos en medio de
los tradicionales occidentales, muchas personas no sabrían
decir su origen. Aún muchos modelos tienen motorizaciones
limitadas en rendimiento pero ya también se ofrecen turbocargadores para suplir ese bache.

Obviamente, la diferencia favorable de precios, aunque existe en algunas marcas con respecto a la competencia y en especial con aquellas que están en introducción, no es tan grande como se pensó hace tiempos cuando llegaron y se creía que pulverizarían el mercado por baratos.

Las energías alternas
Nunca antes se vieron tantas propuestas de vehículos eléctricos
o híbridos, desde los de servicio pesado hasta motos ideales
para el uso diario. Empezando por Porsche que tiene autos y
camionetas híbridas en los cuales una motorización compuesta no
era previsible hace un tiempo, pasando por el Volt de Chevrolet,
el MI-EV de Mitsubishi, los Fluence y Kangoo de Renault, el Nissan Leaf, los Kia Ray EV y Óptima, hasta llegar a los de dos ruedas.

En este campo se destacaron Vectrix y Zero con aparatos
que aportan soluciones para el transporte personal y para uso
de grandes empresas o entidades estatales como la Policía, campo que en otros países es una prioridad para los gobiernos.
La otra parte interesante de estos eléctricos son los cambios
en sus diseños, que los alejan de los feos modelos que vimos
cuando comenzó este boom y los ponen en igualdad de condiciones en su presentación con los de motores a gasolina.

Innovadora también resulta la pequeña scooter de Suzuki, la E-Let's, la primera que permite desmontar la batería y recargarla en el tomacorriente de la casa o el apartamento. Una solución práctica para edificios que no cuentan con tomas en sus parqueaderos.

México desequilibra
El TLC firmado con México de manera poco atinada sobre sus consecuencias, tiene hoy a todo el negocio de los autos totalmente desequilibrado porque los carros de ese origen no pagan ningún gravamen aduanero, lo cual deja a las marcas europeas, asiáticas y algunas de Estados Unidos en franca desventaja y también les cierra vitrinas a los ensamblados.

La diferencia de precio a su favor es tal que hasta los mismos carros chinos no llegan a la pelea y ha motivado a que muchos de los productos masivos sean importados de ese país vía Colmotores. Ventaja que no tienen Sofasa ni Mazda y en la cual extienden sus meridianos Nissan, VW, International, Chrysler, Fiat y Ford, entre otros.

La situación va en beneficio de los compradores, claramente,
pero deja al descubierto el enorme desequilibrio que tienen hoy las marcas que no producen en México, que juega como local en Colombia y poco nos compra a cambio. Y los remedios, que son tratados similares con otros países, desgravan gradualmente en el plazo de diez años durante los cuales la situación seguirá siendo injusta comercialmente.

Las tendencias de la gente
Excluyendo el mundo de los camiones, que gozó de una
bonanza en el primer semestre y sostuvo las cifras globales
de ventas, los clientes de autos particulares han decaído sensiblemente y se nota una marcada inclinación por las SUV,
sobre todo ahora que salieron camionetas más pequeñas y
económicas que brindan las mismas sensaciones por mucho
menos plata.

Duster de Renault, Ecosport de Ford, Tracker de Chevrolet, Brilliance V5 o MG son alternativas mini SUV para el uso familiar que han captado clientes que pasan de los autos a la experiencia de la camioneta.

Por otro lado, a pesar de los impuestos que juegan en su contra, los autos de alta gama bajan a un nivel en el cual se encuentran en precio con vehículos con los que antes mantenían una gran diferencia. Por ejemplo, un Mazda Takeri -la gran novedad y una de las mejores piezas estéticas del Salón- se topa en precio con un BMW Serie 3 biturbo muy bien equipado, y también con los nuevos Mercedes y Audi. Total, los europeos se les metieron a la casa a los japoneses y no se puede ocultar que la gente tiene una preferencia por estas marcas que nunca habían estado a su alcance.

Motos crecen
Aunque el Salón estaba lleno de motos populares y de baja cilindrada, de las cuales se venden cientos de miles al año
(extraña la ausencia de AKT), el panorama de estos vehículos
va cambiando. Colombia comenzó a edificar su cultura de moto con máquinas pequeñas pero ahora ya se vieron todos los grandes aparatos como Ducati, BMW, MV Augusta, Harley, KTM, Benelli, Yamaha, Honda, Suzuki, Kawasaki, Husqvarna y otras participando en forma y de la mano de importadores poderosos.

También el mundo de los scooters creció con las nuevas BMW y mantuvo su tradición con las clásicas Vespa. Pero se dejó encantar con la curiosa Piaggio de tres ruedas. Tan evidente es el entusiasmo de este mercado que las réplicas de motos famosas hechas a la usanza moderna como Triumph y Royal Enfield juegan
al cliente amante de lo retro. Y los hay también.

El negocio financiero
En una enorme proporción, cada carro vendido arrastra un movimiento financiero y usualmente de crédito. La cantidad de promotores de las ventas de dinero con amparo en los automóviles
era casi igual a la de los vendedores de los mismos y en esa misma dosis había alternativas de financiaciones y tasas de interés suficientes para que las personas encontraran la forma de
"meterse" en la compra de su carro.

De la mano de los créditos se hicieron multitud de negocios y retomas de usados en una dinámica compartida de servicios
complementarios que hacen tan importante la ingeniería vehicular como la económica.

FRASES:

La asistencia fue masiva al Salón y las marcas presentaron sus vehículos con un lujoso despliegue de arte, ingenio y técnicas
de mercadeo para detener a la clientela.

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